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Voces veteranas en las marchas

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Los adultos mayores son personas con alto riesgo de contagio del Covid-19, sin embargo son muchos los rostros envejecidos que, con gran fortaleza, se han visto alzando su voz junto a los jóvenes en la jornada del Paro Nacional en Manizales. Foto David Molina

El actual Paro Nacional en Colombia tuvo su primer estallido el 21 de noviembre del 2019, la pandemia lo detuvo momentáneamente, sin embargo, el 28 de abril del 2021, pese a estar viviendo uno de los picos más altos por la Covid-19 en el país, se volvió a las calles con el detonante de una Reforma Tributaria, seguidamente se sumarían más descontentos de la población a la lista de propósitos para marchar.

Los jóvenes han sido la ficha clave y protagónica de las actuales protestas, pero ¿dónde están los rostros y voces de los adultos mayores que salen a las calles para alzar sus puños en son de discursos y arengas? En Manizales hay muchos de ellos que se han visto apoyando a la juventud y alzando también su propia voz en las calles para cambiar lo que, aún después de años de lucha, no han podido lograr en el país de las Siete Maravillas. Presentamos las voces de cuatro manifestantes adultos mayores.

TUTO, PEDAGOGO TEATRAL

Augusto Muñoz Sánchez camina vestido de payaso mientras grita arengas para los jóvenes. Su bandera va acompañada de un S.O.S., un símbolo de luto y una paloma de la paz. Foto Nicolás Castaño

De estatura baja, con canas en su barba, una bola de payaso en su nariz y acompañado de una camisa y una bandera grande de Colombia, Augusto (Tuto) Muñoz Sánchez, director, actor y pedagogo teatral, camina por la Avenida Santander mientras grita con determinación: “No más guerra, más arte”. Desde la década del 70 del siglo pasado ha dado su vida a la búsqueda de un mundo mejor por medio del arte, el teatro y los títeres. Hoy, con 60 años sigue saliendo a las calles a marchar con su espíritu y, como él lo llama, su verraquera. Su intención es clara, dejarle a la juventud un mejor futuro del que él y sus colegas pudieron gozar en el país. 

¿Cuánto lleva manifestándose?

Hago cultura, teatro, educo, divierto y genero calidad de vida desde que tengo 14 años. Son 45 años en esta lucha permanente por construir un mundo mejor, ese es el aporte que nosotros hacemos desde el arte y la cultura, es el aporte que yo he hecho como hombre de teatro, hoy, mañana y siempre. Seguramente hasta el día que muera voy a estar permanentemente diciéndole a Colombia, a los jóvenes, a los niños y a los adultos mayores que este país, como lo lindo y lo hermoso que es, hay que cuidarlo para que efectivamente tengamos un mundo mejor.


¿Qué opina de la actual situación?

Estamos hoy diciéndole a Colombia y al mundo que estamos más vivos que nunca. Claro, uno está preguntando por qué Duque, el Ubérrimo, y todos los fachos que hay en este país están metiéndose a las casas a acabar con las familias, por qué están desapareciendo jóvenes. Por eso tenemos que seguir persistiendo y reclamando al Gobierno por la muerte de algunos manifestantes. Esto tiene que ser entre todos, no solamente los muchachos son los únicos que van a poner el pecho, somos todos, los estudiantes, obreros, campesinos, maestros, comerciantes, ejecutivos, es Colombia entera la que necesita el cambio. No me pregunte qué cambio, pero tiene que haber algo.

Por último Tuto, con su cara pintada y su aire de artista veterano, entona con orgullo para los jóvenes la arenga: “Resistencia, resistencia, resistencia”.

ANA, MAESTRA “ALBOROTADA”

Hoy las calles son las aulas de los maestros, como esta maestra que hace pedagogía en Bucaramanga. Foto Caracol Radio

Ana Gabriela Infante, pensionada del Magisterio, nació en 1955. Es de estatura media y las canas sobresalen de su cabello. Aunque se ve reservada y tranquila, su espíritu de lucha sobresale de entre muchos mientras camina orgullosa con su pantalón negro y su camiseta blanca en la que se lee “Pensionados del Magisterio presentes en el Paro”. Desde que tiene uso de razón se caracterizó por su voz revolucionaria, recuerda que en primaria siempre la sacaban de clase por “indisciplinada y alborotada”. En aquella época en la que los maestros siempre tenían la razón, se le hacía difícil no reclamar cuando veía injusticias cometidas con sus compañeros. Desde aquel tiempo su lucha nunca ha parado, asegura que todo lo que hizo fue lo correcto ya que su bienestar individual tenía que verlo reflejado en todo el grupo: “Si yo estoy bien, pero mis compañeros están mal, yo tengo que reclamar para que ellos estén en igualdad de condiciones”.

¿Cómo vivió la injusticia en su juventud?

Todo es la tradición oral. Mis abuelos y mi papá participaron en la Guerra de los Mil Días. Nosotros teníamos esa ausencia de los hombres mayores porque estaban en esa lucha, sin embargo, fuimos absorbiendo ese aprendizaje y esa conciencia social. Nos levantamos con ese sentimiento y esa preocupación por defender derechos dentro del respeto al otro, eso fue fundamental, reclamar, pero respetando los derechos de los demás.

La Guerra de los Mil Días inició en el departamento de Santander el 17 de octubre de 1899 por el enfrentamiento de los partidos Liberal y Conservador. Según los historiadores es el conflicto bélico más devastador en la historia de Colombia, finalizó el 21 de noviembre de 1902. Duró 1130 días. 

¿Qué opina de la situación actual?

Esto se estaba esperando. Es como una olla a presión que va acumulando energía y de un momento a otro al estilo volcán hace erupción. Llega un punto en que el pueblo no aguanta más y dice “vencer o morir”. Todas las reformas, estarle cargando al pueblo impuestos, favorecer el rico más rico y dejar al pobre más pobre, pisotear y masacrar a los líderes que hablan por el que no tiene voz… tarde o temprano tenía que reventar. 

¿Por qué marchar en pandemia?

El imaginario colectivo cree que los viejos estamos estorbando. Nosotros tenemos que salir a hacer la diferencia rompiendo la indiferencia de muchos, formar conciencia, una invitación a la sociedad para que se involucre, todos somos Colombia. Desde el que está gestándose en el vientre de una madre hasta el centenario. ¿Cómo voy a ser indiferente? Dirán: “usted deje de joder que le está llegando la pensión sin ningún problema”, pero ¿y mi vecino que está tocando porque no tiene para una panela? A mí me tiene que importar el vecino, el compañero que está endeudado.


¿Un mensaje a los jóvenes?

¡Que no aflojen! Que el que murió peleando tiene la satisfacción de morir peleando y saber que otro joven va a recoger esa bandera que a él le arrebataron.

Para Ana la importancia de que los adultos mayores protesten es muy grande ya que dejan un mensaje de fortaleza y resiliencia. “Si un viejo en silla de ruedas o con bastón puede marchar entonces un joven que está entero también puede hacerlo”.

HENRY, SINDICALISTA RISUEÑO

Los sindicalistas llevan muchos años alzando su voz contra las injusticias en muchísimas marchas y paros. Foto La Patria
 

Henry Ocampo es alto, de cabello negro y con una barba poblada de la que sobresalen algunas canas, lleva puesta una chaqueta verde, camisa azul y unos jeans Levi´s clásicos. Es dirigente sindical y actual vicepresidente de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia (CUT). Entre risas y frescura charla con dos compañeros, uno de ellos sostiene una bandera de Colombia. A sus 62 años su voz, que fácilmente podría servir para radio, denota sabiduría y conocimiento al expresarse. 

¿Qué dice de la violencia?

La violencia en Colombia ha existido desde la conquista española. Siempre ha existido para quienes exigen derechos sociales, económicos y culturales. La violencia no ha cesado nunca y siempre ha causado miles de muertos y desplazados, ha permanecido en todos estos años impuesta por los grandes grupos económicos y financieros del país que nos han ahogado en sangre todas las reclamaciones que el pueblo ha hecho. Siempre ha habido represión por parte del estado. Desde la creación en 1999 del Esmad (Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía), nosotros hemos dicho que son un grupo sicarial, que son delincuentes con autoridad, por eso hemos dicho que debe desaparecer. 

¿Qué reclaman como CUT?

Nosotros venimos luchando desde 1886, desde que se inicia la lucha por las 8 horas de trabajo, 8 horas de descanso y 8 horas de educación, por unas condiciones óptimas, buscando que no se esclavizara el trabajo. Por eso estamos planteando que se tomen medidas de choque porque el Gobierno lo que está haciendo es recortar todos los derechos económicos en salud, política y cultura de los trabajadores. Por eso le han cobrado la vida a más de 50 muchachos que han estado en la Primera Línea y eso no puede quedar en la impunidad. No se puede masacrar a la gente joven por el solo hecho de solicitar derechos y reivindicaciones económicas o sociales. 

Según Henry, en la historia de la CUT, el Estado ha asesinado más de 3.500 dirigentes sindicales y afiliados y más de 6.500 militantes del partido político Unión Patriótica. A estas cifras se suman los más de 500 desaparecidos y más de 2.000 desterrados. 

¿Qué opina de la represión del Gobierno?

Es una política de Estado y de Gobierno. La opinión pública sabe y conoce que la situación de diálogo con el Gobierno es un distractor. Se presentó un derecho de petición desde el año 2019 que contempla una serie de reivindicaciones de las cuales venía hablando anteriormente, y ahora se le plantea en este pliego una renta básica, el retiro de la Reforma Tributaria, que los jóvenes lograron derrotar, la caída de la Reforma a la Salud y ahora viene otro elemento y es la Reforma al Congreso de la República que es un Congreso corrompido y corrupto.

Por último, este sindicalista de 62 años alienta a la juventud a seguir luchando. Asegura que los viejos se van a morir algún día y cuando eso pase, los jóvenes tendrán que seguir luchando como única esperanza del país para no quedar sin futuro educativo, profesional y sin pensión. 

MARLENE, MAESTRA ACTIVISTA SOCIAL

El magisterio de Manizales se ha sumado al Paro Nacional. Los educadores con sus gargantas, pancartas y presencia aportan su conocimientos los jóvenes. Foto La Patria

Marlene Zuluaga López nació en 1948, tres meses antes del Bogotazo ocurrido el 9 de abril a causa del asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán (periodo conocido como La Violencia). A sus 73 años es pensionada del Magisterio, trabajó más de 35 años enseñando, en su mayoría, a adolescentes. Tiene cabello corto y canoso y su efusividad y ganas de protesta se ven reflejadas en su voz, la cual se escuchó durante gran parte del trayecto de la manifestación que se movilizó desde el Parque de la Mujer hasta el Parque Ernesto Gutiérrez, asegurando que la lucha también es parte de los “viejos”.

¿Usted nació con la llamada Violencia?

El Bogotazo, me lo contaba mi padre, fue un movimiento fundamental en Bogotá. En esa época había muy poca luz o no había en las zonas rurales y nos sentábamos después de comer, yo era la única nieta que me quedaba escuchándole todos los planteamientos a ellos (los adultos) y luego lo que aprendí de la lucha entre liberales y conservadores cuando se agudizó toda esa violencia. Yo creo que todas esas historias de mi abuelo fueron lo que influyó mucho en mí para el activismo que desarrollo hoy.

¿Se manifiesta constantemente?

Soy activista social, llevamos en la vida pública peleando más o menos 40 o 45 años. Los paros de los estudiantes, los grandes paros del Magisterio, de la salud, la lucha por las condiciones mejores para la ciudad manizaleña. No hay pelea donde no haya estado, las grandes tomas de 1983 en el Magisterio por la defensa de la educación pública y ahora, este primer paro histórico del pueblo colombiano.

A través de la historia, el Gobierno colombiano ha demostrado dar la espalda, en innumerables ocasiones en la búsqueda de la educación digna para el pueblo. La lucha actual de los docentes se remonta a la década de 1970 en la que, por medio de movilizaciones y protestas, lograron conseguir la expedición del primer Estatuto Docente.

¿Qué siguen exigiendo los educadores?

Mejores condiciones, que haya un presupuesto adecuado para la educación, hacer educación de calidad donde los muchachos queden preparados para ir a competir en la globalización. La educación debe ser muy profunda, avanzada y científica y eso es lo que los gobiernos no han querido entregar. Esa es la lucha que yo conozco desde 1970, con avances y retrocesos, ganábamos algunos puntos hoy, pero a los 4 meses ya aparecía el Gobierno con alguna contrarreforma, como fue en las luchas del 1970 y 1971 por la defensa de la educación, por la defensa de la dignidad del Magisterio, por la defensa de la salud pública para todo este pueblo. Esto ha sido una lucha de toda la vida.

¿Qué piensa de la situación actual?

Hay una consigna que escuchaba en la época del 90: Pueblo con hambre se organiza y lucha. No es cierto que la pandemia haya producido esta crisis, la pandemia lo que hizo fue descubrir la espantosa crisis económica, política, social y cultural a la que nos tienen sometidos los gobiernos que desde 1980 vienen destruyendo, siempre lo habían destruido, pero actualmente lo vienen destruyendo rápidamente. Todo el dolor de nuestros campesinos, indígenas, trabajadores, amas de casa, del estudiantado que ahora se ve que no tiene futuro, es que lo que hace que estemos todos en las calles. Un día muy fuerte y de pronto otro día más suave. A nosotros nos toca estar en paro hasta que al Gobierno le provoque. Cómo levantamos un paro con gente desaparecida, con gente asesinada cuyos cadáveres están apareciendo en el río, como en el Cauca, cómo levantamos un paro con la cantidad de compañeros que están detenidos y con la cantidad que están judicializando. Duque nos manda y nos manda emisarios, pero no es capaz de afrontar la situación que él y su partido (Centro Democrático) le han creado a este pueblo. 

Para Marlene hay cuatro puntos esenciales que el Gobierno Nacional debería cumplir en este momento: desmilitarizar todas las ciudades que hay militarizadas, eliminar la judicialización que se le está realizando a varios jóvenes manifestantes, respetar el derecho constitucional que se tiene a la protesta pacífica y recibir y negociar con el Comité del Paro Nacional los puntos que se presentaron hace poco más de un año en las protestas del 2019.

La lucha en Colombia viene de cientos de años atrás. Gobierno tras gobierno se han ido robando la dignidad del país. Según la Ong Indepaz desde el 28 de abril (inicio del Paro) y hasta el 15 junio van más de 70 muertos y más de 300 desaparecidos. La Fiscalía General de la Nación afirmó que hasta el 30 de mayo habían sido registradas 48 muertes en las manifestaciones, de las cuales solamente 20 estarían relacionadas directamente con las protestas. Según expertos, el Paro Nacional que se está presentando en Colombia es histórico y podría, incluso, generar un estallido social en varios países de Latinoamérica.

Los adultos mayores son personas con alto riesgo de contagio del Covid-19, sin embargo son muchos los rostros envejecidos que, con gran fortaleza, se han visto alzando su voz junto a los jóvenes en la jornada del Paro Nacional en Manizales. Foto David Molina