sábado, octubre 23, 2021

Moringa oleifera y sus mitos alrededor del covid-19

“Cuando se trata de infecciones tan serias como esta, que tienen un impacto en la salud pública y en la muerte de una población, se debe tener el suficiente rigor científico, para utilizar medios que sean realmente eficaces”, afirma el especialista en Medicina Crítica y Cuidado Intensivo de la Universidad de la Sabana de Chía, Santiago Cardona Marín, refiriéndose a los métodos de medicina alternativa para la prevención y tratamiento del covid-19, entre ellos, la moringa.

Árbol milagroso, planta mágica, hierba mágica, moringa: Algunas de las maneras de llamar a la Moringa oleifera. Es una planta que se cultiva en África, Asia tropical, América Latina, Florida y las islas del Pacífico, a la que se le han atribuido diferentes beneficios medicinales y alimentarios. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) asegura que es rica en proteínas y vitaminas A, B y C, además de tener propiedades antibióticas. Pero, ¿es efectiva para el covid-19?

A pesar de haber sido estudiada y certificada para varios usos, no se ha demostrado que tenga uno efectivo para el cuidado o prevención del coronavirus, ya que, además de ser un virus reciente, presenta patrones que no se han evidenciado en pandemias anteriores, según el intensivista Cardona, lo cual hace que su tratamiento sea más complejo. Sin embargo, se evidencia un aumento en el número de personas que, sin sustento científico, aseguran haber tenido una mejoría de la enfermedad gracias a esta planta.

“Las personas crearon un mito alrededor de la moringa y su efectividad ante el virus, por lo que me vi en la necesidad de venderla, por petición de mis clientes”, asegura el Regente de Farmacia y administrador de la farmacia Frankos, Óscar Alberto Franco, para dar cuenta del pensamiento que tienen muchas personas acerca de los supuestos poderes de esta planta. “No creo que tenga algún beneficio para controlar o detener el coronavirus”, concluye.

La medicina aprueba los tratamientos, basada en estudios epidemiológicos y evidencias científicas fuertes. Hasta ahora, el medicamento que ha mostrado cierta eficacia en el cuidado de la enfermedad es la dexametasona, en pacientes graves y moderados. De igual modo, la eficacia de otros medicamentos para tratar el covid-19 sigue siendo estudiada, para definir si se aprueba o se desmiente su poder ante el virus.

“Les digo a los pacientes que sus tratamientos alternativos no quitan ni suman al proceso médico, pero que lo esencial es que no dejen de tomar los medicamentos que les mandamos”, enfatiza la médico rural de Marmato, Daniela Cardona Ramírez, acerca de cómo algunas medicinas alternativas han afectado el trabajo de los médicos en las zonas rurales, lugares donde se evidencia una mayor preferencia por las métodos alternativos y naturistas.

“Ningún personal de la salud serio se va a atrever a recomendar medidas que de las que no se tienen certeza de su eficacia”, señala el intensivista Cardona. Hasta ahora, no hay ningún medicamento que demuestre su poder para prevenir o curar esta enfermedad, según la información de la Organización Mundial de la Salud.

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