lunes, noviembre 29, 2021

Maria Catalina Arroyave: una piloto fierrera en ascenso

“Macaracing. Así me puso mi papá cuando me pilló corriendo por primera vez, ese amor por la adrenalina nació de él y ahora soy careloquita en esto y por esto, el amor por esto crece cada vez más! Y gracias a Dios tengo el apoyo de mi papá, de mi mamá no tanto porque es más nerviosa que quién sabe qué, pero reza por mí y siempre su amor es más grande que eso, y estos premios son para ustedes 2 señores, gracias a mi papá por confiar en mí y entender que esto se disfruta con responsabilidad y algo de locura”.

Lo anterior se lee en el facebook de Maria Catalina Arrroyave Naranjo. Ella tiene 21 años y es una de las pilotos más destacadas en Manizales durante el 2021. El pasado 18 de octubre ocupó el primer lugar en la carrera contra reloj denominada Trepadores que se realizó desde el sector de Expoferias hasta el Batallón al registrar un  tiempo de 1 minuto 33 segundos.

Cerca de 80 pilotos de Bogotá, Cali, Medellín, Ibagué, Coveñas, Tuluá, Santa Marta y el Eje Cafetero, compitieron ese día, entre ellos Pablo Montoya, padre del piloto Juan Pablo Montoya. En la categoría Fierreras la ganadora fue Maria Catalina, quien además de su práctica deportiva, estudia Administración de Empresas y Gastronomía en la Universidad Autónoma de Manizales, y también cuenta con su propio  emprendimiento de pastelería y de artículos automotrices.

María Catalina Arroyave. Foto Tomás Londoño Calderón
María Catalina Arroyave. Foto Tomás Londoño Calderón

UMC.: ¿Cómo se sintió en los momentos previos a la competencia del pasado fin de semana?

R: Yo estaba super nerviosa, los días anteriores no dormí, no comí y no era capaz de hacer nada. Ya en el momento de la competencia, la adrenalina lo consume a uno y solo queda enfocarse en dar un buen rendimiento en la pista.

UMC.: ¿Cómo fueron sus inicios en el deporte?

Respuesta: Hace dos o tres años cambié mi primer carro y de ahí empezó mi gusto con la parte automotriz. Durante esos años comencé a meterme mucho más en todo el mundo de los carros, hasta llegar al punto de empezar a bajar a El Tambo y participar en las carreras que se hacían en ese sector, fue en ese momento en donde empecé a entrenar más en serio y a tener una constante participación en los eventos que se hacían en torno al deporte.

UMC.: Su familia no está muy de acuerdo con su práctica deportiva

R: Desde un principio no tuve el consentimiento de mis papás, hasta que una vez me pillaron corriendo y desde ese momento ellos quedaron muy prevenidos conmigo. Con el paso del tiempo, le dije a mi papá que me diera la oportunidad de participar en los eventos ya que el deporte se podía practicar con responsabilidad y que contaba con un carro apto para la competencia, y fue en ese momento donde él accedió. Caso contrario al de mi mamá, que todavía le cuesta entender un poco el deporte y siente mucho miedo cuando yo compito.

UMC.: ¿Cuáles fueron los problemas más comunes que se le presentaron para practicar el deporte?

R: El primero fue lograr el consentimiento de mis padres y después tratar de quitar ese prejuicio que tiene la sociedad de que una mujer no puede correr mucho. Con el paso del tiempo y las competencias, la gente de mi alrededor se dio cuenta que yo podía a hacer cosas interesantes y que con la práctica el talento se podía mejorar, y de ahí en adelante he recibido mucho apoyo.

UMC.: ¿Cómo reparte su tiempo entre la academia y el deporte?

R: El estudio es el aspecto que me demanda más tiempo, en el sentido de que yo hago dos carreras y mis clases duran aproximadamente siete horas. Entonces siempre intento organizar el tiempo de tal manera que me quede el horario de la universidad en el día, y en la noche distribuyo el tiempo entre mis emprendimientos y en salir a entrenar.

UMC.:¿Ha sido respaldada por la universidad en sus actividades deportivas?

R: Hasta el momento la universidad no me ha brindado ningún tipo de apoyo para mi práctica en las carreras ni para mi emprendimiento de pastelería.

UMC.: ¿Cómo nace la idea de su emprendimiento pastelero?

R: Siempre me ha gustado mucho el ámbito gastronómico, entonces empecé a hacer tortas pero siempre he tomado esta actividad como un hobbie, hasta llegar a un punto en donde empecé a meterme a diferentes cursos y a estudiar la carrera de gastronomía, y fue en el momento de pandemia donde  nace como tal la pastelería.

UMC.: ¿Cuáles son sus metas a futuro tanto en el aspecto deportivo como en lo personal?R: En diciembre tengo pensado hacer un curso para obtener la licencia como piloto profesional, que me permita correr en pistas más profesionales como Tocancipá y formalizarme mucho más dentro del deporte. En el aspecto de la pastelería tengo como meta irme para Estados Unidos, allá tengo el apoyo de unos familiares y puedo montar algo parecido a lo que tenemos acá. Además, Estados Unidos también sería una ventana muy grande para mí como piloto  ya que el deporte motor allá tiene mucha importancia y se puede crear cosas interesantes.

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