sábado, octubre 23, 2021

La Micaela cambia para disminuir el consumo de drogas

El edificio Bicentenario de la Universidad de Caldas, también conocido como sede Micaela, recibió una remodelación estructural este semestre. Se demolieron las gradas de la cancha principal, se modificaron algunos murales y se construyó una pérgola en una de las plazoletas que tiene mayor flujo de universitarios. 

Aunque en un principio el objetivo fue mejorar la estructura física, algunos estudiantes no están de acuerdo con la iniciativa. Según el rector de la Universidad de Caldas, Alejandro Ceballos Márquez, “se ha hecho una inversión poco mayor a $ 120 millones. Este cambio obedece a la necesidad de realizar intervenciones necesarias para el mantenimiento de las sedes de la Universidad y espacios que nos permitieran controlar la posibilidad de dictar las clases y desarrollar las actividades administrativas sin problema”.

Esta sede es reconocida por estudiantes y administrativos como un lugar de consumo frecuente de sustancias psicoactivas como ha informado UniDiario en varias ocasiones. Esta es una de las razones por las que las gradas se eliminaron, ya que se pretende disminuir el consumo.

El representante al Consejo Estudiantil de la Universidad de Caldas, Waira Libertad del Viento, manifiesta que “la pregunta que nos hacemos los estudiantes es, ¿qué tiene que ver la estructura física con el consumo?, esperamos ansiosas declaraciones de la administración, para que el rector Alejandro Ceballos nos responda de qué manera se relaciona el espacio físico con el consumo”.

Libertad del Viento también comentó que el consumo sí existe pero que hay posiciones divididas. Por un lado, están quienes rechazan el consumo de cigarrillo y cannabis cerca a las aulas de clase, dado que el humo irrumpe en los salones. Otros, han aprendido a tolerarlo y finalmente los que consumen porque no encuentran otro lugar para hacerlo.

Quejas

Estudiantes se quejan por los daños en los techos, la falta de tecnología y de salas de estudio en la sede. Alejandra Cárdenas Quintero, de Sociología, expresó: “La Micaela era un lugar donde teníamos muchísimos murales que pueden ser una comunicación diciente y creyeron que blanqueando las paredes nos iban a blanquear las mentes. Respecto al consumo hay que recordar que la dosis personal es legal en Colombia, eso ya la dijo la Corte Constitucional, entonces creer que sin las gradas no hay consumo, es una completa falacia”.

Por lo pronto, continuarán con la reparación de los canales, las bajantes y la cubierta del Bicentenario donde se construirá un muro con zona verde yse pintará un nuevo mural.

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