Lo que funciona en la gestión del riesgo de Manizales

Para estas mujeres no es nada raro encontrarse con tarantulas, escorpiones, serpientes, armadillos, lombrices y otros animales durante su jornada.
Para estas mujeres no es nada raro encontrarse con tarántulas, escorpiones, serpientes, armadillos, lombrices y otros animales durante su jornada.

Lo que hace de Manizales una ciudad líder en gestión del riesgo: estaciones de monitoreo, obras de estabilidad, estudios y altas tecnologías.

5:00 a.m.

La Cazuela Casagrande determina cómo se comporta el suelo en los diferentes estados: sólido, líquido y plástico. 
Fuente: Laboratorio de suelos de Corpocaldas

Apenas amanece en la ciudad de las puertas abiertas y la neblina se comienza a dispersar con el sol. El silencio de la noche se desvanece con el ruido de los carros mientras Leidy, una joven de tez blanca rojiza quemada por el sol, ya está lista para empezar con su jornada. Le prepara el desayuno a su hija, la ayuda a vestirse, organiza su hogar y emprende su camino hacia la Avenida Centenario. Coge un bus que la lleva hasta el centro de la ciudad y desde allí camina media hora hasta el Hospital Santa Sofía, donde un kilómetro más abajo se encuentra con un gran talud en el que entre la maleza, el lodo y las rocas se distinguen cuatro mujeres que, junto a ella, tienen un único propósito: cuidar a Manizales.

Por sus condiciones geológicas, la capital de Caldas cuenta con 947 áreas de riesgo, según el Centro de Información de la Alcaldía de Manizales y 888 Áreas de Tratamiento Geotécnico, de acuerdo con el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) 2017-2031.

7:00 a.m.
Ángela Velasquez, Sandra Salazar, Jennifer Sierra y Sandra Espinoza son las compañeras de Leidy. Todas pertenecen a las Guardianas de la Ladera, programa que, desde octubre de 2003, implementó una estrategia encaminada a mitigar los derrumbes en la ciudad, conforme a un documento sobre la gestión de riesgo local. 

El equipo triaxial permite un análisis mucho más avanzado y completo. Somete un espécimen o muestra a una cámara de presión con agua que va a indicar los parámetros que tiene la condición del suelo. Sin embargo, no se utiliza frecuentemente porque los resultados se dan en uno o dos meses. 
Fuente: Laboratorio de suelos de Corpocaldas

Todas son mujeres cabeza de familia, entre los 25 y 56 años, y uniformadas con botas pantaneras hasta la rodilla, overoles verde oliva, gafas de protección transparentes, guantes negros y cascos amarillos mantienen en buenas condiciones las laderas en el área urbana del municipio de Manizales.

Este proyecto busca crear conciencia en la población sobre el adecuado manejo que se le debe dar a las faldas de nuestras montañas, para la prevención de situaciones que traigan consigo la pérdida de vidas humanas y patrimonios familiares. Para esto, el programa le brinda a las Guardianas una serie de capacitaciones que van desde lo ambiental hasta lo técnico, lo que las llevó a generar conciencia y a que repliquen el mensaje a la comunidad.

Armadas con machetes, picas y palas, las cinco comienzan el día subiendo 43 escalones hasta la cima de la montaña, donde se encuentra una casa de madera de un vecino que amablemente se ha ofrecido a guardar las herramientas que utilizan diariamente para cumplir su labor. Después de repartirse las tareas bajan llenas de disposición y comienzan a hacer estiramientos para evitar una lesión. Los 1,60 metros de estatura de Leidy se ven pequeños en contraste con la ladera que van a tratar.

9:00 a.m.

Nunca habrá dos días iguales. Su trabajo depende de las condiciones del terreno en el que se encuentren, y el riesgo siempre será el factor constante. Sandra cuenta entre risas que un día le dio “la pálida” en el Morro Sancancio: “Llevaba mucho tiempo agachada, estaba haciendo mucho calor y el lugar en el que estaba se situaba al borde de un vacío profundo. Me tuvieron que sacar de urgencia”.

Diferentes muestras en el mismo terreno, cada muestra tiene una profundidad diferente, variando entre 5 y 10 metros. 
Fuente: Laboratorio de suelos de Corpocaldas

Ser una Guardiana de la Ladera requiere de tenacidad, disciplina, esfuerzo y valentía. Día tras día recorren las orillas de altos precipicios y se apropian de las laderas para prevenir desastres. Son madres, hijas y hermanas unidas para dejar un pedacito de Manizales a salvo. 

11:00 a.m.

El sol está en su punto más alto y gotas de sudor se abren paso bajando por las frentes de las Guardianas. Se acerca la hora del almuerzo y es momento de intercambiar labores. Luego de haber recogido 20 costales de tierra y desechos, Leidy y Ángela deberán subir a limpiar el talud para que Sandra E, Jenny y Sandra S lo retiren de las ‘rápidas’, esas canaletas que recorren la montaña de arriba a abajo de forma vertical y que permiten que el  agua corra.

Las Guardianas de la ladera hacen labores en una ciudad que podría llegar a tener un 90% de zonas en riesgo, como lo afirma William Gaviria Gutiérrez, investigador del Observatorio Psicosocial para la Gestión de Riesgo de Desastres. “Tengamos esto muy presente y es que Manizales está ubicada en plena cordillera central; nosotros somos dos lomas y un espaciecito plano, eso de entrada nos da un riesgo de deslizamiento. Por eso es que cuando llueve Manizales se derrite, simplemente por sus características topográficas”.

1:00 p.m.

El programa Guardianas de la Ladera ha generado la vinculación laboral de más de 450 personas durante las cinco fases en que se ha desarrollado el proyecto, desde el año 2003. 
Fuente: La gestión local del riesgo en una ciudad andina: Manizales, un caso integral, ilustrativo y evaluado.


Llega la hora más difícil. Las manos duelen, los pies pesan, la espalda exige un descanso y aún quedan dos horas de trabajo. “Después del mediodía ya se siente el agotamiento, aunque todas nos rotamos. Una sola no hace la misma cosa sino que una palea un rato, la otra despega, otra amarra y así vamos yendo. Además, entre todas nos damos moral, somos unidas, hay buena comunicación”, afirma Ángela. 

En 2020 la Alcaldía de Manizales negó su vinculación financiera con las Guardianas y, por primera vez en 17 años, -cuenta Radio Nacional de Colombia–  se interrumpió el proyecto. 100 madres cabeza de hogar quedaron sin empleo y la ciudad en estado de vulnerabilidad. “Para nosotras no fue bueno que el programa estuviera detenido porque no nos conviene quedarnos sin trabajo. Además, durante ese tiempo se complicaron mucho las laderas y, cuando volvimos, las canales estaban muy llevadas; estaban muy tapadas y nos tocó más duro”, relata Ángela.

A raíz de las fuertes críticas que recibió esta decisión, en 2021 la Administración municipal retomó el programa a través de un convenio con Emas, esta vez aportando recursos propios para la iniciativa que antes se cobraba a los manizaleños por medio del impuesto de sobretasa ambiental. Actualmente, las Guardianas cuentan con 80 miembros que trabajan en las 12 comunas del municipio separadas en cuadrillas para cubrir todas las laderas. 


3:00 p.m.

Para elaborar una zonificación se debe contar con la cartografía básica, el modelo digital del terreno y los sensores remotos ( fotografías aéreas, imágenes de satélite , entre otros) disponibles, todos a la escala adecuada.  
Fuente: Guía metodológica para estudio de amenazas.


Después de una ardua jornada, las Guardianas ponen nuevamente sus herramientas en aquella vivienda sobre la montaña, se despiden unas de otras, bajan las 43 escaleras y van a sus hogares. Están agotadas pero contentas por cumplirle una vez más a la ciudad y proteger a su población.


Leidy emprende su caminata de regreso por el mismo recorrido que realizó en la mañana, pero a la inversa: media hora a pie hasta el Centro y allí un bus hasta Bosques del Norte, el barrio en el que vive. Al llegar a casa termina las tareas que en la madrugada quedaron incompletas, prepara el almuerzo para el día siguiente y se alista para descansar. Cuando el sol se esconde y las luces se apagan, se acuesta con la esperanza de que la noche sea serena y el trabajo que realizó durante el día no sea en vano.

¿Por qué mantener una iniciativa como esta? Salva vidas humanas.Permite la participación activa de la comunidad en programas de prevención.Logra la optimización de recursos.Se actualizan permanentemente las obras de estabilidad y del inventario general de las mismas al detectar e incluir las nuevas obras de estabilidad construidas.Tuvo un reconocimiento a nivel nacional e internacional.Ha logrado dar cobertura a 12 comunas del área urbana.Involucra a la comunidad educativa en el tema de protección de laderas, a través de la campaña Guardianes por un Día.

Fuente: La gestión local del riesgo en una ciudad andina: Manizales, un caso integral, ilustrativo y evaluado.

Galería

Equipo de granulometría es un tipo de análisis físico que determina la textura del suelo resultante de la proporción relativa entre los diferentes grupos de partículas primarias (arena, limo y arcilla existentes en una masa de suelo) según sus diámetros. Fuente: https://tecnal.com.br/es/blog/294_textura_y_granulometria_del_suelo_comprenda_esta_relacion
El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales cuenta con una sala de monitoreo donde se encargan de la investigación, el monitoreo y la amenaza de volcanes, realizando estudios y análisis de información que se entrega a las autoridades pertinentes para la gestión de desastres. Fuente: Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales.
En las pantallas se ven las señales en tiempo real del estado del volcán Nevado del Ruiz, gracias a las cámaras de vídeo de procesamiento 24 horas. Actualmente cuentan con 115 estaciones de monitoreo. Fuente: Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales
Las Guardianas también realizan los censos de familias ubicadas en zonas de riesgo y se encargan de la gestión de residuos sólidos.
¿Cómo ayudar a las guardianas? 
”La mejor forma de ayudarlas es siendo responsable con las basuras y los residuos sólidos, tanto de escombros como del material que generamos en nuestras viviendas. Es importante sacarlos en los horarios establecidos y tener mucha conciencia, porque muchas de estas basuras llegan a las zanjas colectoras y a estas infraestructuras que hacen que el agua no circule bien y sea incluso un peligro inminente tanto para nosotros como ciudadanos como para las Guardianas cuando manipulan este tipo de elementos que pueden contener carga contaminante u objetos que afecten su salud”, afirma Juan Manuel Florez, líder operativo del programa.

Autores: Manuela Lesmes, Manuela scalzo, Manuela Duque, Sheccid Hurtado