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El ingenioso Hidalgo de San Bartolomé

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Diego Hidalgo ha hecho toda su carrera periodística en La Patria. Su formación universitaria la realizó en el programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales.

Diego Fernando Hidalgo, editor del área de Sucesos de La Patria, es distinguido por su trabajo en una sección del periódico en la que no todos son buenos y no a todos les gusta. Su labor ha honrado una familia que por generaciones ha ayudado y servido a la sociedad. 

Para entender quién es Diego Hidalgo primero hay que saber qué significa San Bartolomé para él. Es un corregimiento de Pácora, caracterizado porque “propios y extraños valoran el empuje de su gente, la solidaridad, la unión y el sentido de pertenencia” como lo describe el mismo Hidalgo en una nota que publicó en La Patria el 9 de septiembre del 2020 en la celebración de los 130 años de fundación de la población. 

Fotos | Sebastián Cardona | La Patria
Diego Hidalgo vive orgulloso de sus orígenes. Es un embajador de San Bartolomé en Manizales.

Oriundo de esta tierra, golpeada por la guerrilla y los paramilitares en la década del 2000, siempre se ha preocupado por ayudar a sus habitantes. Su abuelo y su papá dejaron su legado en esta zona del norte de Caldas. Gracias a ellos se pudo construir un puente, que lleva el nombre de su abuelo, Gonzalo Hidalgo, y pavimentar las calles del pueblo. Siempre estuvieron al servicio de las personas. Este legado lo recibió Diego Fernando. 

Ángela Gutiérrez que vende empanadas en el parque de San Bartolomé, dice que todos viven agradecidos con “don Hidalgo” y su familia. Inés Cortés, empleada del supermercado, dice que ayuda al pueblo. Es una especie de celebridad, entre los habitantes del corregimiento. 

A San Bartolomé se llega por dos vías, una desde Pácora y la otra desde La Felisa. “De Pácora a San Bartolo (como llaman a San Bartolomé) hay un paso que se llama el Brillante, eso es un voladero peor que los de El Tablazo”, asegura Diego Fernando haciendo referencia con el corregimiento de Manizales. En la áspera vía, furgones, camionetas y automóviles han terminado llantas arriba, las ambulancias deben transbordar a los pacientes. La carretera está llena de rocas, baches y humedad, debido a los riachuelos y desagües de las montañas. 

Al llegar al corregimiento se ven casas antiguas y coloridas y un gran letrero en el parque que dice “Yo amo San Bartolomé”. A un lado está Diego Hidalgo. A la distancia se ve imponente, pero su serenidad y calma permiten tener una charla amena y fluida. 

La falta de oportunidades, al no tener comercio ni industria, hace que los jóvenes se trasladen a Manizales buscando oportunidades laborales. Aquí, los vecinos sobreviven mayoritariamente de cultivos de frutales, tubérculos y el producto nacional, el café. Él, al igual que muchos del pueblo, tenía la proyección de trabajar en la carnicería que era de su papá, ubicada a un costado del parque. Pero esto cambió cuando en 1996 fue a estudiar a Manizales su grado once en el Colegio Redentoristas, ya su proyección no era la carnicería sino ser un profesional. Por su cabeza se cruzaron carreras como Educación Física, Ingeniería Industrial, Ingeniería Mecánica, pero ese servicio heredado de su padre y su abuelo, de hablar con las personas y ayudar, lo inclinó a estudiar periodismo pensando siempre en que esta profesión le permitiría servir a los demás.

Apasionado por el fútbol, escuchaba partidos por radio los domingos en la tarde, soñaba con ser periodista deportivo. A medida que pasó el tiempo, él mismo notó que esta área no era lo suyo. Al graduarse de la Universidad Manizales en el 2003, mismo año en que empezó a trabajar en La Patria, comenzó en el área deportiva haciendo unos reemplazos a Pedro Pablo Mejía; que durante 1999 y 2005 fue el redactor deportivo; y ayudaba consiguiendo la información de las ligas y torneos municipales. Encontró en La Patria la oportunidad de ser corresponsal en el área Regionales y esto le llamó la atención porque según él: “Salían todos los pueblos, menos San Bartolomé. Y yo a este pueblo lo quiero mucho”. En esa sección encontró la manera de resaltar las virtudes de su lugar natal. Esto no fue fácil porque debía escribir las notas a mano y pegarle una foto que le regalaba el fotógrafo del pueblo, Orlando Mejía. 

Cuando La Patria y Q´hubo se unificaron pasó a formar parte de la sección Sucesos como editor. Este es el puesto que ocupa hoy en día y que en ese entonces le fue asignado porque según Fernando-Alonso Ramírez, editor de noticias de este periódico, “Diego es como un “pitbull” de la noticia. La muerde hasta que termina con ella”. Aquí es donde comienza una vida profesional llena de logros.

Lo que ha visto ha sido tan crudo que logra que su interlocutor se estremezca cuando habla de las situaciones que le ha tocado presenciar. Masacres como la del kilómetro 41 que ocurrió el 21 de agosto del 2019, “llegué de primero a la escena porque una fuente me informó. A los cuerpos les salía sangre por los orificios”. Por el robo de Bancolombia en Manizales fue amenazado y debe tener seguridad permanente del Estado.

Sus vacaciones y tiempo libre siempre elige pasarlos en San Bartolomé (Pácora) al lado de su familia y amigos de infancia. 

Sus trabajos han sido reconocidos. Obtuvo el Premio Colprensa a la mejor crónica con “Víctimas de Pescadero aún recuerdan y esperan indemnización”. Este trabajo parte de una tragedia ocurrida en una mina de Filadelfia (Caldas), o el VII Premio de Periodismo a la Prevención de Riesgos que ganó con el informe titulado “Gestión del riesgo debe hacer parte de los POT” que lo terminó llevando a España a realizar estudios especializados o el Premio de Periodismo Orlando Sierra Hernández con “643 cuerpos esperan a sus familiares”, informe sobre los cadáveres que están sin reclamar en Medicina Legal. Este último, según Hidalgo, “buscaba ayudar a las familias a encontrar los cuerpos de sus seres queridos” y lo logró con una familia del Valle, quien pudo darle cristiana sepultura a su familiar, gracias al trabajo periodístico que se publicó en el diario centenario de Caldas.