lunes, noviembre 29, 2021

Algunas mujeres destacadas en la historia de Caldas

En Caldas han pasado numerosas mujeres que han contribuido al desarrollo del Departamento desde diferentes campos: en la literatura, en la educación, en el periodismo, en el derecho, etc. 

Alba Nelfy Bernal Orozco, licenciada en Filosofía y Letras de la Universidad de Caldas, periodista de investigación y colaboradora de La Patria y El País de Cali, afirma que estas mujeres han sido fundamentales para el progreso de la sociedad, porque sin ellas, por ejemplo, tal vez se habría demorado más en ser posible el sufragio femenino, otras mujeres no se animarían a incursionar en la literatura o en la política, y no se daría mayor visibilidad a las víctimas del conflicto armado, que es una problemática constante en un país tan violento como el nuestro. “Sin duda, que hayan mujeres que se animen a incursionar en esos campos, puede animar a otras mujeres a que empiecen a desempeñarse allí. No solo los hombres pueden ejercer este tipo de labores”.

Estas son algunas de ellas.  

Agripina, la musa

Agripina Montes del Valle
Agripina Montes del Valle

Agripina Montes del Valle nació en 1844 en Salamina y murió en Anolaima (Cundinamarca), 5 de mayo de 1912. Fue comúnmente conocida como Azucena del Valle, Porcia y La Musa del Tequendama. Fue una prominente escritora y poetisa, reconocida como una artista que destacó en sus obras la belleza de su país y de su región.

Es considerada como una de las pocas mujeres que logró desarrollar su carrera sin ningún apoyo masculino, ella luchó por encontrar un espacio en la sociedad letrada de la época. A los 20 años de edad ya publicaba sus poemas en la revista El Mosaico. Allí coincidió con otras poetas como Agripina Samper de Ancízar y Silveria Espinosa de Rendón, quienes eran familiares de intelectuales de Manizales. Sin embargo, la familia de Agripina era de clase media y no pertenecía a la élite intelectual. De ahí que se le otorgue el valor que merecía al abrirse camino por ella misma.

Agripina no romantizó la maternidad. En un artículo titulado Proyectos de Literatura, publicado en 1868 deja claro que ser una mujer de 24 años y tener 3 hijos la hace sentir impotente, porque al tener que cuidar a los niños y cumplir con las labores del hogar, tiene menos tiempo para dedicarse a la literatura.

Sus poemas se publicaron en revistas como La Mujer, El Mosaico, El Iris y El Nuevo Tiempo Literario. En 1870 fundó en Manizales el Colegio de la Concepción, donde fue educadora. Años después fue nombrada directora de la Escuela Normal del Magdalena

Entre 1872 y 1883 consolidó su carrera como escritora. En 1872 la premiaron por su obra A la América del Sur en un concurso internacional de poesía en Santiago de Chile. En 1881 ganó el certamen de Santa Fe con su poema Canto al Trabajo. En 1883 se publicó una colección de poemas de su autoría, tales como Nada del Mundo, Aguárdame Amiga Mía, Desde Agua Nueva y Al Tequendama. Esos fueron algunos de los reconocimientos que recibió durante su carrera.

Actualmente la sexta Cátedra de Historia Regional de Manizales y de Caldas es honor a Agripina Montes del Valle. La Cátedra se realiza cada martes de 6:30 p.m a 8:00 p.m. y finaliza el próximo 7 de diciembre.

Maruja, la poeta 

Maruja Vieira. Foto: Jorge Emilio Sierra Montoya
Maruja Vieira. Foto: Jorge Emilio Sierra Montoya

María Vieira White, conocida comúnmente como Maruja, es poeta, periodista y catedrática. Nació en Manizales en diciembre de 1922. Como Agripina, se destaca principalmente por sus poemas y su prolífica carrera literaria. También ha dictado cátedras de literatura, periodismo cultural y relaciones públicas en la Universidad Central y la Universidad de La Sabana, en Bogotá.

En 1943 conoce al escritor chileno Pablo Neruda, quien le sugiere empezar a escribir bajo el seudónimo de Maruja Vieira. Ha colaborado con los periódicos El Nacional, El Universal y El Heraldo de Caracas.

Trabajó en diferentes cargos en Venezuela, allí realizó programas informativos en la Radiodifusora Nacional y luego en la Televisora Nacional. 

En 1955 se establece definitivamente en Colombia, y empieza a trabajar en varias ciudades. En Popayán se vincula a la Universidad del Cauca, en Cali trabaja en KML Real Holandesa de Aviación, luego se vincula al Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) como Jefe de Comunicaciones para Valle, Cauca y Nariño y años después, en 1991, empieza a dar cátedras de literatura en la Universidad Central y en la Universidad de La Sabana.

Su carrera literaria y su defensa de los derechos de la mujer hicieron que le otorgaran el premio de la Fundación Mujeres Éxito en la categoría Artes y Letras, en 2004. En 2005 el gobierno de Chile la condecoró con la Orden Gabriela Mistral, en el grado máximo, por su trayectoria literaria y su tarea como docente. En 2007 ganó el premio a la Oralidad de la Cátedra de Narración Oral Escénica de Iberoamérica. Esos son solo algunos de los reconocimientos que ha recibido.

Sus poesías han sido traducidas al inglés, francés, portugués, alemán, griego, hungáro y gallego.

Helena, la alcaldesa

Helena Benítez de Zapata
Helena Benítez de Zapata

Helena Benítez de Zapata nació en 1915 en Riosucio. Fue religiosa, educadora, periodista y compositora. Su padre, Manuel, fue fundador y director de El Deber, el primer periódico de la ciudad. De ahí su posterior interés en el periodismo. Sin duda no se puede dejar de destacar principalmente por dos cosas: fue la primera mujer periodista profesional en Caldas y la primera alcaldesa en la historia de Colombia.

En 1932 se hizo hermana vicentina, por lo que empezó a ser llamada Sor Blanca. Sin embargo, a los tres años se retiró para dedicarse a la educación y vincularse al magisterio. Luego de graduarse de bachiller comenzó a trabajar en Ansermanuevo, Valle del Cauca. Allí conoció a su esposo, Jorge López Santacoloma, con quien posteriormente decidió establecerse en Manizales. 

En 1948, comenzó a escribir en el diario La Patria y en Radio Manizales incursionó con su programa Educación. En 1955, el gobernador coronel de Caldas Gustavo Sierra Ochoa la nombró alcaldesa de Riosucio y así, con 39 años, se convirtió en la primera mujer en la historia del país en ostentar ese cargo. 

Sin embargo, aún en la actualidad se cuestiona si su nombramiento como alcaldesa fue legítimo, pues fue bajo la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla. Francisco Javier González, miembro de la Academia Caldense de Historia, afirma que los cargos que se den durante una dictadura generan dudas. Y adicional a eso, ella era prima del político Otto Morales Benítez, quien pudo haber influido en la decisión del gobernador coronel.

Por otro lado, hay quienes afirman que su nombramiento fue legítimo debido a que estaba enmarcado en la Constitución Política de 1886, vigente en aquel entonces.

Como periodista y junto a Esmeralda Arboleda, Josefina Valencia de Hubach, María Teresa Arizabaleta, Ofelia Uribe y Alegría Fonseca se dedicaron a defender los derechos de la mujer y el voto femenino.

Su lucha fue muy importante, pues gracias a esto las mujeres pudieron votar oficialmente el 1 de diciembre de 1957 durante el plebiscito del que surgió el Frente Nacional.

En 1958 se trasladó a Cali y empezó a escribir para El País, Occidente y El Pueblo. También se vincula a La Voz de Cali, La Voz del Río Cauca y Radio Libertador. 

Tampoco se puede dejar de mencionar su fecunda carrera como compositora. Compuso más de setenta canciones, incluyendo el pasodoble de la Feria de Cali. Fue cofundadora del grupo musical Las Seis e impulsó las carreras musicales de Helenita Vargas, Claudia de Colombia, Isadora, Los Ocho de Colombia, etc.

Helena falleció en Cali el 6 de junio del 2009.

Fanny, la magistrada

Fanny González Franco
Fanny González Franco

Fanny González Franco nació en 1934 en Pensilvania, Caldas, fue abogada y jurista. Graduada en 1958 del programa de Derecho de la Universidad Pontificia Bolivariana, fue la primera mujer egresada como abogada de esa institución y la primera mujer en ser magistrada de la Corte Suprema de Justicia de Colombia. 

Al terminar su carrera universitaria se posesionó como jueza de Aguadas, con el objetivo de cumplir su judicatura rural. Luego fue nombrada jueza en Manizales. Tiempo después fue la primera mujer llamada a ocupar un despacho de magistrado en el Tribunal Superior de Pereira y tras destacarse desempeñando sus labores allí, fue trasladada a Manizales a la Sala Laboral del Tribunal Superior.

Por esa época había una vacante provisional de magistrada que debía ocuparse con urgencia en la Corte Suprema de Justicia. Debido a su profesionalidad, su nombre empezó a sonar para ese trabajo y lo consiguió.

Sin embargo, sería allí donde su vida encontraría el fin. El 7 de noviembre de 1985 sería una de las más de cien víctimas fatales que dejó la toma del Palacio de Justicia por parte de la guerrilla Movimiento 19 de abril (M-19) y la retoma por parte del Ejército Nacional.

Durante esa toma pudo comunicarse con un familiar vía telefónica y le dijo: “Por voluntad de Dios y autoridad de la Ley, vine a la Corte a administrar justicia en nombre de la República de Colombia… no a llorar ni a pedir clemencia. Dios está conmigo y me ayudará a conservar mi dignidad de magistrada. Si es designio de Dios que yo muera para que se conserven inmaculadas las instituciones jurídicas y vuelva la paz a Colombia, entonces que Dios, el Presidente y las Fuerzas Armadas salven la Patria. Muero, pero no me doblego”.

El 16 de abril de 2012, la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura inauguró el nuevo Palacio de Justicia de Manizales Fanny González Franco, en honor a ella.

Ludirlena, la lideresa

ludirlena Pérez Carvajal. Foto: lafm.com.co/
ludirlena Pérez Carvajal. Foto: lafm.com.co/

Ludirlena Pérez Carvajal, nació en Granada, Meta, pero es una lideresa social y defensora de los derechos humanos en La Dorada, Caldas. Cuando tenía 16 años, integrantes de la guerrilla de las Farc abusaron sexualmente de ella, por lo que decidió desplazarse a Fusagasugá, donde empezó a pensar en convertir su tragedia en una historia de superación personal con la que poder ayudar a otras víctimas del conflicto armado.

Luego se radicó en La Dorada y allí dirige la Fundación Gestionando Paz. En esta Fundación las víctimas reciben ayuda psicológica y jurídica y al mismo tiempo desarrollan programas productivos tales como un taller de modistería llamado Costureras de Paz, un restaurante donde trabajan mujeres víctimas de desplazamiento y un proyecto bovino de carne y leche en el Magdalena Medio. 

En 2019 ganó el Premio Cafam a la Mujer por su trabajo con la Fundación que beneficia al menos a 5000 personas que han sido víctimas del conflicto armado en varias regiones del país. Hoy está postulada al Premio Titanes Caracol en la categoría Educación.

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