sábado, diciembre 5, 2020

Informe especial: la lucha global que se pierde contra el desperdicio de alimentos

Autores: Manuela Scalzo Santacolma, Manuela Lesmes Marín y Sheccid Hurtado Clavijo.

Desechar comida se ha convertido en una costumbre para gran parte de la población. Comprar alimentos de más en los mercados, dejar que las frutas y hortalizas se dañen en casa o servir más alimento del que se puede comer, son algunas de las costumbres que someten los recursos naturales a mayor presión y perjudican al  medio ambiente.

Beatriz Helena Salazar Osorio, administradora del supermercado Mercatodo, dice que para evitar esta situación, en su establecimiento hacen una buena relación de los productos y están muy pendientes de las fechas de vencimiento, para en base a eso realizar los pedidos. Foto por: Manuela Scalzo, Manuela Lesmes y Sheccid Hurtado.

Los residuos alimentarios, a nivel mundial, se calculan en 1.600 millones de toneladas en el equivalente de productos primarios según el informe Food Wastage Footprint, elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Además, el estudio revela que la parte comestible de este volumen equivale a 1.300 millones de toneladas, un tercio del total, que termina en vertederos.

El desperdicio de alimentos es la disminución en la cantidad o calidad de los comestibles como resultado de las decisiones y acciones de los minoristas, proveedores de servicios alimentarios y consumidores. Según un comunicado de prensa, emitido por la Organización para las Naciones Unidas (ONU), a nivel mundial se pierden alrededor del 14% de la comida producida entre la cosecha y la venta al por menor. En el caso de las frutas y hortalizas, se desaprovechan más del 20%.

“En promedio se queda de un 5% a 8% de la producción sin vender, lo que significa que de una tonelada se pueden quedar de 50 a 80 kilos de fruta y verdura”, explica Gloria Inés Saa Toro, agricultora y propietaria de la finca La María en Roldanillo, Valle.

América látina y El Caribe

En esta región, el 20% de alimentos se dañan entre la etapa de la postcosecha y la venta minorista. Además, hasta el 12% de los  productos del territorio se desperdician, así lo expone la FAO en el informe titulado El estado mundial de la alimentación y la agricultura 2019 (SOFA).

Además, según este informe, las cifras de desaprovechamiento de comestibles llegan al 34% de los alimentos producidos, lo que representa 127 millones de toneladas. Esto ocurre a lo largo de toda la cadena de valor. Los mayores porcentajes se dan en las etapas de  producción 28% y consumo 28%.

A nivel global se desecha el 30% de los cereales y de los 263 millones de toneladas de carne que se producen mundialmente cada año, se pierde el 20%, el equivalente a 75 millones de vacas. Foto por: Manuela Scalzo, Manuela Lesmes y Sheccid Hurtado.

Al inicio de la cosecha se dan pérdidas por la mala manipulación. Cuando uno de los alimentos se daña empieza a afectar al resto”, asegura la ingeniera agrónoma, Catalina Londoño Garibello, quien también dice que el mal uso de los insumos agrícolas del Instituto Colombiano Agropecuario (IICA), por ejemplo cuando se utiliza el estiércol de animal y este no está bien descompuesto como abono, provoca que las plantas se enfermen. Entre ellas las que se consumen en fresco como las hortalizas, el tomate, la fresa, etc.

Por otro lado, según el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), se presentan desperdicios en los comestibles de alto consumo en los hogares. Un ejemplo es la Región Andina sudamericana, donde se desechan aproximadamente el 40% de las papas. Este desaprovechamiento también es alto en productos de exportación cómo los bananos. Las principales causas de este problema son la falta de equipo para conservar la cadena de frío e inadecuado manejo y embalaje de los alimentos. 

“Para que la comida no se dañe y se conserve sin perder propiedades nutritivas, las industrias han buscado mantener las cadenas de congelado, tanto en los procesos de transporte como de almacenamiento, pero esto incrementa los costos de los alimentos”, expone el ingeniero industrial, Julian Vasquez Duque.

En Colombia

Según datos del último informe del Departamento Nacional de Planeación (DNP), en el país se desperdician anualmente 9.76 millones de toneladas de alimentos, el equivalente al 34% de la producción total. Esta comida sería suficiente para alimentar aproximadamente a 8 millones de personas al año, explica la FAO en su página web.

en 2019, la 74a Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 29 de septiembre como el Día Internacional de Conciencia de la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos , reconociendo el papel fundamental que desempeña la producción sostenible de alimentos en la promoción de la seguridad alimentaria y la nutrición. Foto por: Manuela Scalzo, Manuela Lesmes y Sheccid Hurtado.

“En Colombia la producción de alimentos es de más de 28 millones de toneladas, de las cuales casi 10 se desperdician. Asimismo representa un 34% del total, es decir, por cada tres toneladas de producción se pierde una”, argumenta Nicolas Montoya Castaño, miembro del Colectivo Amasijos, entidad que trabaja en pro de la concientización sobre el desperdicio alimentario. 

El SOFA indica que el desperdicio, a nivel del consumidor, se debe a menudo a una mala planificación de las compras de las comidas y un almacenamiento inadecuado en el hogar. Montoya manifiesta que básicamente el 85% de los productos que se echan a la basura están desperdiciados tal cual se compraron. Además, al menos 3 de cada 10 hogares eliminan la comida preparada, en donde un 14% se tira directamente desde el plato.

En Manizales

Según Nicolás, en la plaza de mercado de de la ciudad se pueden encontrar diariamente casi dos toneladas de desechos orgánicos que, con un buen uso del compostaje, podrían utilizarse como abono para los cultivos.

La organización (FAO) asegura que en la región Caribe, que sólo alberga el 9% de la población mundial, es la tercera en el listado de la pérdida de comida en el ranking del desperdicio de alimentos. Foto por: Manuela Scalzo, Manuela Lesmes y Sheccid Hurtado.

Beatriz Helena Salazar Osorio, administradora del supermercado Mercatodo, dice que el 1% de los productos como gaseosas, carnes frías y lácteos y el 2% de productos de panadería se vencen. Además, asegura que entre un 5% y 8% de las frutas y verduras se dañan. “Estos alimentos se tiran cuando ya no sirven para la venta”.

El Banco de Alimentos de Manizales recibe mensualmente 80 toneladas de comida y en lo que va de este año han rescatado 300. “Hacemos algo que se llama reagro. Se trata de ir a todos los supermercados, tiendas de abastos y al sector de la galería recogiendo el fruver (verdura y fruta) que ya no es apto para la venta, para que tenga una vida útil y pueda ser consumida en los distintos asilos y fundaciones que existen en la ciudad”, menciona el padre Hugo Armando Gálvez Vallego, director de la entidad.

¿Cómo afecta al medio ambiente?

Para producir alimentos se usan cerca del 40% de la tierra habitable y el 60% del agua dulce del planeta. El sistema alimentario global ha causado alrededor del 75% de la deforestación, el 30% de la erosión de la capa superior del suelo y contribuye al menos con el 25% de las emisiones de gases invernaderos a nivel mundial. Así lo indica el Informe Planeta Vivo 2020 de la WWF.

De acuerdo con la ONU el 45% de las frutas y vegetales que se cosechan en todo el mundo se desperdician. Foto por: Manuela Scalzo, Manuela Lesmes y Sheccid Hurtado.

“Como vamos se espera que para el 2050 se requerirán 2,5 planetas para vivir y a la fecha, con nuestras costumbres, necesitamos aproximadamente 1,7. Entender que esto no es solo un aspecto que tiene relación con la política pública, con naciones, ciudades o regiones, sino que tiene que ver con los hogares, nos ayudará a tener las condiciones óptimas”, afirma Montoya.

De acuerdo con el informe del Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación (SOFA), las pérdidas y desperdicios alimentarios tienen tres tipos de huellas ambientales cuantificables:

Recuadro
1- La huella de carbono de los alimentos, la cual corresponde a la cantidad total de gases de efecto invernadero que se emiten a lo largo del ciclo de vida de los comestibles y se expresa en dióxido de carbono (CO2).  
2- La huella de la tierra, que es la superficie necesaria para producir los alimentos.  
3- La huella de agua, que se refiere a  la medida de toda el agua dulce utilizada para producir y suministrar los alimentos al consumidor final. 

América Latina es responsable por el 16% de la huella de carbono, el 9% de la huella de la tierra y el 5% de la huella de agua en el mundo debido a la pérdida de alimentos en la región. Así lo expone el informe.

Hambre y desnutrición, una de las consecuencias

Infografía por: Manuela Scalzo, Manuela Lesmes y Sheccid Hurtado.

“En su estado actual, la agricultura mundial podría alimentar sin problemas a 12.000 millones de seres humanos, casi dos veces la población actual. Aún así, cada día mueren en el mundo 25.000 personas por causas relacionadas con el hambre. Cada cinco segundos un niño de menos de diez años muere en un planeta en el que rebosan las riquezas”, analiza Martín Caparrós, en el libro El Hambre.

Se estima que casi 690 millones de personas pasaban hambre en el 2019. Aumentó  10 millones desde el 2018 y casi 60 millones en cinco años. Así lo afirma el estudio titulado El Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo, elaborado por la FAO, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Iniciativas en la lucha

Para esta problemática han surgido diferentes alternativas: 

  • El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) creó en el 2018 la plataforma #SinDesperdicio con el objetivo de reducir las pérdidas de alimentos en América Latina y el Caribe. Según un comunicado de prensa, emitido por la entidad, la iniciativa impulsa procesos y tecnologías en toda la cadena de producción, desde infraestructuras que mejoren aspectos de logística hasta modelos novedosos de recuperación de donaciones de comida.
  • En el 2019, el gobierno de Colombia sancionó la ley 1990, que tiene por objeto prevenir el desaprovechamiento de productos alimenticios, promoviendo la donación de  los mismos a organizaciones sin ánimo de lucro. La norma consagra estímulos para que las entidades no boten comida y permite sancionar a quienes desperdicien. También, incluye medidas de aprovechamiento para el consumo de animales.
  • En Manizales, desde el colectivo Amasijos, se realizan las Cocirumbas, en donde se explora una adaptación de las denominadas Discosopas de la FAO, con las que se busca ofrecer un mensaje de concientización frente a la pérdida y el desperdicio de alimentos. Además, a su vez se quiere exaltar el patrimonio cultural inmaterial del territorio caldense. “La idea es recolectar los alimentos que se desechan en los establecimientos comerciales y transformarlos en alimentos que se puedan ofrecer en un festival alrededor de la concientización”, expresa el director de la asociación.

¿Qué se puede hacer?

La FAO da algunos consejos breves para evitar el desperdicio de alimentos en los hogares:

  1.  Adoptar una dieta más saludable y sostenible
  2.  Comprar solo lo necesario
  3.  Elegir frutas y hortalizas feas
  4.  Almacenar los alimentos colocando los más viejos al frente
  5.  Comprender y diferenciar el etiquetado de los alimentos
  6.  Hacer uso de los alimentos desperdiciados
  7.  Apoyar a los productores de alimentos locales
  8.  Comer más legumbres y verduras 
  9.  Compartir

Además, también se puede donar a los bancos de alimentos del país. Según la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia (ABACO), 18.709 toneladas de comida son rescatadas directamente por estas entidades y 33.756 fueron entregadas en 2019, con un crecimiento de 15,36% respecto al año anterior.

Más populares

El equipo de fútbol sala de la Universidad de Manizales retomó entrenamientos presenciales

Después de siete meses sometidos a la virtualidad, el equipo de fútbol sala de la Universidad de Manizales retomó entrenamientos presenciales el...

Aumento del sedentarismo preocupa a expertos

Aunque la cuarentena en Colombia ya terminó, la mayoría de los estudiantes del país siguen en clases virtuales, lo que ha llevado...

La Fundación Esparza Monforte de Manzanares realiza un banquetón

La Fundación Esparza Monforte de Manzanares realizará el próximo 15 de noviembre un banquete virtual. La actividad será a través de Facebook...

Se reinició la Copa Ciudad de Villamaría

Después de 390 días en el que el balón rodó por última vez en la cancha del polideportivo del municipio y que...