lunes, octubre 26, 2020

Samta: un emprendimiento en moda de la estudiante Kathryn Hernández

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Kathryn Hernández Abadía, estudiante de sexto semestre, emprende junto a su familia en el mundo de la moda con su marca Samta. Reconoce que gran parte del éxito de su microempresa se debe a la aplicación de conocimientos brindados por la Escuela de Comunicación.

El naming de su marca surge de la unión del nombre de su hermano Samuel y como le dicen de cariño sus padres a ella: Tata. La microempresa buscó inicialmente soluciones a los problemas económicos causados por la pandemia. Por ello, esta joven de 20 años decidió diseñar prendas de vestir y lanzar, junto con su familia, su propia marca de ropa.

“Me puse a pensar que en plena cuarentena lo más importante era estar cómodo, porque la gente estaba en su casa. Entonces inicié diseñando sudaderas. Hice varios cursos de diseño virtuales y ahí empezó todo. Ha sido un proceso de falla y error”, comenta Hernández.

Empezaron atemorizados. Tenían tan solo $263.000 de capital de inversión total, dinero proveniente del ahorro familiar. Iniciaron vendiendo 8 sudaderas, después duplicaron la productividad y así fueron aumentando cada vez más, hasta llegar en la actualidad a la producción de más de 100 sudaderas en inventario.

Formación de calidad

Kathryn fue productora de uno de los contenidos audiovisuales del taller de Televisión II, experiencia que le sirvió para ordenar su empresa familiar: “Mi hermano estudia Mercadeo Nacional e Internacional en la U. Manizales. Por eso, es el encargado de la parte contable. Mi mamá se encarga de los insumos y yo, del diseño y manejo de redes”, afirma.

Considera que varias clases del programa le han ayudado a centrarse en aspectos como la propuesta de valor de la marca y el factor diferencial. Ha aplicado conocimientos de asignaturas del plan de estudios como Introducción a las organizaciones y electivos ofertados por la escuela como Comunicación, endomarketing y mercadeo experiencial.

Inicialmente Samta le apuntó a un target femenino juvenil, ofreciendo prendas cómodas, prácticas y fáciles de combinar. No obstante, ha expandido su público objetivo a personas adultas y también a hombres. Esta ampliación le ha permitido a la microempresa pasar de tener ganancias de $500.000 mensuales a $10 millones.

Publicado: Septiembre 14 del 2020.

Redacción: Cristian Camilo Perico Mariño, estudiante del Consultorio de Comunicación Corporativa U. Manizales. Ccperico74847@umanizales.edu.co

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