lunes, agosto 10, 2020

En la hamaca pa’ la Habana

La hamaca ayuda a viajar liviano. Es un hostal ambulante, sirve para echarse a ver las estrellas, para colgarla al frente de la playa o en el patio de la casa. Permite soñar profundo y sentirse cómodo, así a simple vista no lo parezca.

Esos 2.40 metros de tela de tifón a base de poliéster, acompañaron a Guillermo León Marín a cumplir su sueño de viajar 3 mil 555 kilómetros en su bicicleta, distancia que hay entre Manizales y Ciudad de México.

El 70% de sus noches fueron cómodas gracias a la hamaca. Le gustaba meterse por las zonas rurales, poco transitadas, y allí la colgaba entre dos palos para dormir en un “hotel de mil estrellas”. Los mejores sitios, recuerda, fueron Roatán, en Honduras; Lago Atitlán, en Guatemala; y Tulum en México. 

Lo que lo motivó a emprender semejante viaje fue conocer, en una isla de El Salvador, a un extranjero que vendía jugos en la playa y así pagaba sus excursiones. “Me mamé de la burocracia y, tras hablar con un amigo que ya había hecho viajes parecidos en bici y ver un video en la Internet de cómo hacer alforjas, me lancé”, cuenta Memo, como le dicen sus

amigos. 

La verdad es que no le tenían fe a este viaje. “Mis amigos se reían de mí porque fumo y tomo, entonces cargaba trago y tenía un cenicero en el manubrio”, recuerda Guillermo. Agrega que esta travesía fue una prueba más de resistencia mental que física y en su equipaje echó lo que pudo cargar: comida, carpa, aislante, herramientas para la bicicleta, zapatos, ropa, unas chanclas y su hamaca. 

Esta última era imprescindible pues descansar era fundamental para su periplo diario de 60 a 80 kilómetros. A veces era tal el cansancio que prefería colgar la mecedora y parcharse a meditar. 

Emprendimiento.

La hamaca que Memo llevó en su paseo por Centro América es de la empresa manizaleña Onza Outdoor, propiedad de Andrés Mejía Perdomo. La idea de desarrollar productos para viajeros y campistas surgió hace diez años, y hace tres le dio forma a su primer hamaca. 

Como muchos, Mejía Perdomo empezó sin conocer mucho del tema. Poco a poco aprendió de confecciones, consiguió proveedores, conoció las propiedades de diferentes telas, hilos y la magia de hacer nudos.

Para una hamaca como la de León Marín, es necesario comenzar con un corte específico (rectangular), estampado y los soportes que van de lado a lado. Posteriormente, Andrés hace los nudos en ambos extremos, proceso importante porque gracias a estos el tejido sostiene más de 80 kilos. En esta tarea puede tardarse 40 minutos y usa unos cordones que tienen alma, es decir, que son todoterreno, como él.

Hamaca viajera.

“Este arte de hacer hamacas nace de la necesidad de motivar el espíritu aventurero”, cuenta Andrés Mejía Perdomo, propietario de Onza Outdoor. 
Foto cortesía Onza Outdoor

Andrés Mejía Perdomo y Guillermo León Marín se hicieron amigos, luego de que el viajero le contó al creador de Onza sobre su paseo en bicicleta de dos años de Colombia a México, y cómo una de sus primeras hamacas terminó en La Habana, Cuba.

La historia comienza cuando la banda de rock The Rolling Stones anunció su concierto en Colombia para los primeros días de marzo del 2016. Las entradas se agotaron en minutos, por lo que a Memo le tocó comprar unas de las más caras.

Días después, la agrupación británica dijo que haría un concierto gratis el día 25 de marzo, en Cuba. Emocionado, Guillermo averiguó tiquetes aéreos para la isla, pues no se quería perder ese evento histórico de su grupo favorito y entre las cosas que echó en su equipaje fue la hamaca.

Después de estar en el encuentro en La Habana y escuchar You Can’t Always Get What You Want, Memo se alojó con unos familiares un par de días y aprovechó para conocer la capital cubana. “Allá la situación es delicada y los que me acogieron se enamoraron de la hamaca que hizo el Flaco – como llama a Andrés – y decidí regalarla. Desapegarme de ella”, detalló.

Parchado.

A sus 48 años, Andrés lleva gran parte de su vida montando en bicicleta y soñando con su empresa. “El secreto está en ser buen perdedor, ser inquieto, hacer las cosas con amor y disfrutarse el camino”.

Aunque tiene una tecnología en gases y es guía turístico, su sendero cambió para ser un emprendedor. Además de hamacas, en Onza Outdoor también hacen pantalonetas, riñoneras, organizadores de equipaje, morrales de 20 litros, toallas de microfibra, portapasaportes y sombreros. Todo, pensando en esos que aman la vida al aire libre y de manera simple. 

“La vida es eso… un viaje, una buena canción, una cerveza con amigos, estar feliz haciendo lo que se ama. Estar parchado en una hamaca, enfocado y en constante crecimiento intelectual y espiritual”, concluyó Andrés Mejía Perdomo.

Más populares

Preguntas que no dejan dormir a la humanidad

¿Cuál es el origen de la vida? 7.800.124.000 personas se hacen preguntas como esta al menos una vez en su existencia. La...

En septiembre, desde Manizales, 15 bandas gritarán rock en sesiones virtuales

Manizales Grita Rock es uno de los festivales de rock más importantes de Colombia, debido a la situación actual con la pandemia han decidido crear una nueva estrategia llamada Sesiones Grita, para así seguir apoyando a los artistas de la escena alternativa.

Mariajosé Quiceno Suárez, una graduada líder de las comunicaciones

#DecomBoletínInterno Mariajosé Quiceno Suárez se graduó de la Escuela de Comunicación de la U. Manizales en el 2003....

Platón y Geometría, modelo para la filosofía

Nota por: César Augusto Montes Dentro del Ciclo de Conferencias Filosofía en la Ciudad, realizado desde el Departamento de...