lunes, julio 6, 2020

La cuarentena apagó los motores del transporte intermunicipal

Cuatro de la mañana del 20 de marzo del 2020. Como es costumbre, Alduvery Ospina Fernández inicia su día laboral echándose la bendición y agarrando el escalpulario. Mira el reloj y toma su primer trago de agua de panela caliente, el cual lo hace sentir como si lo acogiera el calor de su hogar, aunque se encuentre a más de 1000 kilómetros de este, pues esta vez está en la Costa Atlántica.

Después de gozar de su taza de agua de panela, Alduvery revisa el grupo de Whatsapp que tiene en común con sus colegas de trabajo, ya que se le hacía muy extraño tener varias notificaciones. Al ingresar al chat lo primero que lee es que muchos de sus amigos dicen quedarse sin empleo, a causa del confinamiento decretado por el presidente de la República, Iván Duque Márquez.

“Imagínese esta situación. Yo estoy lejos de mi familia, mi mula está cargada de tejas para una empresa de Barranquilla, y recibo la noticia de la cuarentena obligatoria por la Covid-19. Yo sabía que de alguna manera volvía a mi casa, pero lo que realmente me preocupaba era saber cómo iba mantener a la familia y a esta tractomula. Para nosotros una semana es una infinidad, acá no se gana tanta plata como dicen”, aseveró Ospina Fernández.

Él hace parte de los 394 mil conductores de carga terrestre, que, día a día, hacen que una parte de la economía del país se mantenga a flote. “Si no hubiera camiones o tractomulas, los supermercados, las tiendas y los comercios estarían vacíos;, las mercancías no podrían transportarse y la economía se paraliza”, aseguró Sertrans en su página web.

El promedio de viajes de una tractomula en el mes varía según la movilidad de cargas que haya en el país. Normalmente se hacen cuatro viajes a la Región Caribe, es decir, ocho vueltas; contando la ida y el de retorno. El precio de los fletes varía según el corredor. Por ejemplo: Manizales – Santa Marta;. $4 millones 700 mil. En este desplazamiento se gasta alrededor del 68 y el 70% del producido, esto genera, $3 millones 290 mil, lo que deja en utilidad. $1 millón 410 mil.

Jorge Arias, director de la CCT (Confederación  Colombiana de Transportadores) afirmó: “Muchas empresas han optado por bajar los precios de los fletes y ellos aseguran que como no hay que pagar peaje, entonces bajarlos. Ejemplo, si una pagaba en peaje $500 mil, al flete le bajan $500 mil, es decir, un flete de $3 millones 500 mil queda en $3 millones. Las empresas se están ganando la utilidad de los peajes y nosotros estamos perdiendo”.

El mandatario colombiano anunció el 25 de marzo una medida de aislamiento preventivo obligatorio, debido a  que se estaban  presentado casos de la Covid-19 en el país. La decisión se tomó para evitar la propagación rápida de este virus. La precaución tuvo mayor impacto en la movilidad y  afectando así el transporte terrestre. 

Asimismo, se dieron a conocer diferentes nuevos decretos como el 482 que, complementa las medidas adoptadas para los transportadores del país “se permite la operación del servicio de transporte terrestre y de carga, en determinadas condiciones, con el fin de garantizar y satisfacer la demanda de abastecimiento de alimentos, bienes de primera necesidad y el préstamo del servicio de salud, especialmente en los municipios de difícil acceso”, indicó la revista Semana.

Con la medida de aislamiento establecida de por el Gobierno, muchas fábricas se vieron obligadas a cerrar para tratar frenar el aumento de contagios en el país. Pero también aumentó la tasa de desempleo, como se vio reflejado en el gremio camionero, en el cual se registraron 3 mil personas desempleadas.

Ospina Fernández, ante la situación, regresó a su lugar de origen, el corregimiento de Samaria (Filadelfia, Caldas). Este queda al noroccidente del departamento, a unas dos 2 horas de Manizales. Sus habitantes viven del café, el plátano, la yuca, el ganado, la caña y los cítricos y constantemente utilizan el servicio del campero para sacar sus cosechas a la capital de Caldas y obtener ganancias de sus cultivos.  

Alduvey, sin embargo, donde se llevó la sorpresa de que sus excompañeros conductores de yip también se encontraban desempleados. Las medidas de restricción intermunicipal no les permitía continuar con su servicio de transporte público. Tenía la esperanza de poder contrarrestar un poco la solvencia económica que se le aproximaba si volvía a su antiguo trabajo. 

Samaria está a unos 42 kilómetros de
Manizales. El corregimiento es conocido como
“El balcón de los bellos paisajes”.

Resignados por la necesidad

Según la Secretaría de Tránsito, solo en Caldas hay 560 yips afiliados a cuatro empresas que cubren 63 rutas, entre ellas Samaria – Manizales y viceversa. Son ocho camperos, en su mayoría modelo 98, los que cubren esta ruta. 

Los pequeños municipios y corregimientos de Colombia se han visto golpeados por la medida de restricción de movilidad decretada por la Presidencia, puesto que en ellos son muy pocas las entradas económicas. Los que mejor solvencia tienen son los dueños de pequeñas tiendas, de yips y uno que otro bar. Pero ytodos estos sectores económicos tiene la necesidad de dirigirse a Neira o Manizales para abastecerse.

“Tengo un vehículo con ruta para Manizales. Llevo en este oficio desde 1990 y lo que ganamos semanalmente desde ese entonces es muy incierto. Nosotros siempre hemos dependido de lo que produzca el carrito no más y, desde que inició la cuarentena, nosotros no hemos recibido ayudas ni apoyo de nadie. Lo peor es que estamos totalmente parados y no hay transporte para nada”, afirmó Francisco Javier Giraldo Osorio, conductor.

Suben los precios

Para los samaritanos es poco habitual estar encerrados y sin estar en contacto con sus vecinos, ya que la mayoría son parientes lejanos o cercanos, por lo general son familias numerosas y humildes que se desplazan a las veredas para trabajar en el campo y ganarse el diario vivir. Las veces que van a la ciudad lo hace por citas médicas con especialistas, encomiendas y compras que no se puede realizar en el pueblo.

En el corregimiento solo están viajando dos yips durante el tiempo de cuarentena, con reglas establecidas por William Jairo Noreña, alcalde del municipio, quien en su red social aseguró, que el vehículo que estuviera prestando el servicio transporte público solo lo podía hacer con 4 personas, donde regularmente lo hacían con 10 y hasta 12, esto dependiendo la carga que lleven en el capacete.   

Las personas discapacitadas o con requerimiento médico semanal en Manizales suspendieron sus citas, debido a que el pasaje se incrementó $15 mil, aseguró Gladis Arias Agudelo. “Viajar se volvió una tortura; lo hice las primeras semanas, después el bolsillo no me aguantó más. La ida cuesta $25 mil y cuente otros gastos que uno tenga. Cada diez días tengo que ir a Manizales, por incapacidades que me hace ortopedista, pues sufrí un accidente hace 24 meses y desde eso estoy viajando”.

El aumento del precio del pasaje es debido a que los conductores deben cumplir sus obligaciones como trabajadores independientes, por tanto deben obedecer a su pago de  seguridad social, pensión, y ARL; no obstante, trabajan por un sueldo mínimo correspondiente  al 30%  de lo  producido a la semana. Un  50% de estos conductores cuentan con más de cuatro hijos, que a pesar de tener el sustento del jeep,  tienen que trabajar en acarreos de plátano y cítricos para poder compensar un poco la canasta familiar.  

“Hay mantenimientos que se le pueden ir a uno en  un millon o dos millones de pesos, pues la empresa ya sea Sideral o Autolegal,  nos exige  revisión preventiva cada dos meses. A pesar de la constante revisión, estos carros son en su mayoría modelos entre 1975 y 1990 y los fallos mecánicos son comunes”, puntualizó Julián López López, conductor. 

En tiempo de cuarenta las autoridades encargadas como la Policía nacional, Ministerio de Transporte y del Gobierno Nacional, suspendieron la revisión técnico- mecánica y los servicios de apoyo de tránsito como los Centros de Enseñanza Automovilística, y de Diagnóstico Automotor. “No se impondrá ninguna clase de sanción que contempla el Código Nacional de Tránsito Terrestre”, aseguró el director de Tránsito y Transporte, Carlos Rodríguez Cortés.

El trabajo colectivo de transportadores, comerciantes y habitantes de la zona rural y urbana, han ayudado a limitar al máximo la movilidad de los mismo. También en Samaria se pusieron a disposición varios puntos de control, en donde las pocas personas y vehículos que ingresan al corregimiento se les exigen los requerimientos mínimos de salubridad, que las distintas Secretarías de Salud de los municipios están imponiendo.

Héroes fantasmas

Dos conductores son los únicos que están viajando a la capital de Caldas, dado que ellos mismos se dieron un permiso especial para poder realizar encomiendas, pero aun así cumplen con las reglas impuestas por la Alcaldía municipal, alegando que son lo más perjudicados en el gremio de transportadores. De esta manera suministran de vivieres a los locales comerciales, y a personas que tengan la capacidad económica de contratar sus servicios de transporte público. 

Entre las cuatro y cinco de la mañana están saliendo los conductores de Samaria, ya que por este tiempo de contingencia se está manejando el pico y cédula en todo el país, pero la terminación de los dígitos no rige igual en todo los municipios y ciudades. Es decir, si ellos salen del corregimiento con su identificación que termine en dos muy probablemente  no coincidan con la de Neira o Manizales, y se están arriesgando a obtener una multa de $932 mil. Por esta razón ingresan a la ciudad a las horas de la madrugada para evitar posibles retenes  de la Policía.

Apagar motores en la región, preocupa tanto usuarios como dueños del servicio público, debido a que sienten que no podrán aguantar completamente el periodo preventivo, que cada vez se alarga más, a esto se le adiciona que  no tiene para pagar el combustible, el sector  añora que el gobierno adopte medidas rápidamente, para que la crisis económica no sea más grave de lo que siempre se ha vivido.

“Por ahora llevo, cuando se puede, alimentos para la Galería de Manizales. Y, en lo posible, si alguien necesita que lleve cosas cuando me devuelvo  lo hago, entonces ahí se hace más platica. La verdad no puedo estar en una finca, pues mi condición física no es la adecuada, y todo está muy complicado para uno poder guerrear cualquier cosita”, afirmó  Heriberto García, conductor independiente. 

El comerciante Gabriel Ángel Álvarez Espinosa usa con frecuencia el servicio de los camperos y manifestó cómo se ve afectado por la falta de movilidad. Utilizo el transporte semanalmente para poder hacer los pagos de mis obligaciones bancarias y médicas, por esta situación no he  podido volver  a la ciudad, estoy como atascado. Para uno poder movilizarse toca estar pendiente si algún conductor va salir a llevar remesas a Manizales y programar con ellos la salida para poder hacer cualquier cosa. Solo espero que todo esto se normalice y no tener más inconvenientes.”

Los comerciantes de Samaria en últimos días se han quedado sin alimentos básicos para vender como la leche en polvo, arroz, aceite, jabón y las arepas de tienda que eran las que menos se vendían, pues la mayoría se realizan en los fogones de leña que hay en las casas. 

Prevención y mitigación 

El Comité de la Defensa Civil, junto con la Policía Nacional y el Centro de Salud, en los primeros días de la epidemia tomaron capacitaciones para saber cómo afrontar la emergencia sanitaria y mitigar los posibles riesgos que pueden presentar, teniendo en cuenta que si un habitante se contagia probablemente la propagación va a hacer mucho más rápida que en otros, debido a que es una población moderadamente  pequeño. 

Orlando de Jesús López Castañeda, jefe de comunicaciones de la Defensa Civil, es uno de los gestores, para garantizar  que los controles y planes de salubridad se lleven a cabo “debemos hacer lavado del vehículo que va a ingresar al corregimiento  y desinfección de los pasajeros, con el fin de poder contrarrestar cualquier tipo de contaminación.  A los conductores se les exigen ciertas medidas como el  tapabocas y el lavado de manos”, aseguró López Castañeda.  

Las afecciones más precisas y congruentes, se verán en los primeros meses cuando todo la emergencia sanitaria pase, ya que los usuarios  buscan o ya estarán adaptados a utilizar algún tipo de transporte alternativo, se convertirá en algo muy complejo y el servicio público tendrá una reducción en pasajeros.

El mundo está enfrentado una situación que no conocía y, por ende, no  sabe cómo controlar. En diciembre de 2019 surgió un brote que se conoció como coronavirus, en la ciudad china de Wuhan. Días después un grupo de científicos chinos aseguraron que este era el 2019-nCoV que es casi idéntico a los otros coronavirus transmitidos por murciélagos. En enero del 2020 ya era una enfermedad llamada Covid-19, que rápidamente se convirtió en una pandemia que generó que todos los mandatarios de diversos países se declararon en estado emergencia sanitaria, y que terminan afectando a comunidades enclavadas en las cordilleras andinas colombianas, como Samaria, a 15 15 mil 947 de Wuhan.

Autores: Luisa Fernanda Ospina Castañeda y Leandro Díaz Deossa

Más populares

Mascotas que alivian la soledad

María José Martínez Bastidas es originaria de Pasto (Nariño) y estudia Comunicación Social y Periodismo en la Universidad de Manizales. Ella vive...

El pero de la ciudad tecnológica

Manizales, conocida como “la ciudad de las puertas abiertas”, está encaminada a ser una ciudad inteligente. Esto implica tener avances tecnológicos que...

Manizales se la debe jugar por el turismo verde, de bienestar y de reuniones

El turismo es uno de los sectores que más producen para el PIB nacional y la economía regional. Por ello, este lineamiento...

En la hamaca pa’ la Habana

La hamaca ayuda a viajar liviano. Es un hostal ambulante, sirve para echarse a ver las estrellas, para colgarla al frente de...