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Entre el temor y la resiliencia: el día a día de los jóvenes en el Paro

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Como ya es conocido, las protestas que se llevan a cabo en Colombia desde el 28 de abril iniciaron principalmente con el fin de tumbar el proyecto de carácter tributario, pero a pesar de que ya ha pasado un mes desde aquella primera manifestación, actualmente los colombianos siguen saliendo a diario a las calles para luchar en contra de otras problemáticas sociales, en especial por el uso desproporcionado de la fuerza por parte de las autoridades. Cada marchante tiene una historia por contar sobre esta lucha que aun no acaba, en este caso le damos voz a algunas personas de diferentes ciudades para que cuenten sus historias, las historias de revolución de los jóvenes colombianos.

Alejandra Ríos, Medellín, estudiante y emprendedora. En medio de la marcha del 28 de abril, cuando empezaron a haber disturbios entre el Esmad y algunos manifestantes, Alejandra cuenta que estos primeros lanzaron un gas lacrimógeno de una calle a otra, la cual detonó exactamente a sus pies.

María Camila González, Manizales, estudiante. El 12 de mayo salió a marchar con sus amigos de manera pacífica, pero después de que ya se encontraba en la seguridad de su casa, a las 9:30 empezó a recibir mensajes de sus amigos pidiéndole ayuda, pues aseguraban que estaban siendo perseguidos por el Esmad.

Alejandro Gómez, Popayán, comerciante. Cuenta que al sur del país la protesta se vive con mayor intensidad, por lo que se ha visto obligado a cerrar sus locales al verse intimidado por vándalos que lo amenazan con armas hechas por ellos mismos.

Alejandro Uribe, Manizales, estudiante. En la noche del 12 de mayo, durante las protestas del sector de Maltería en apoyo a los camioneros, Alejandro y sus amigos fueron atacados por el Esmad con piedras y una gran cantidad de gases lacrimógenos, desde una zona boscosa y posteriormente desde un puente de una avenida principal, obligándolos a huir protegiéndose sus cabezas con morrales para evitar ser lastimados.