El centenario de una obra inmortal

“Recibíamos lecciones de cosmografía, por allá en el año trece, de los labios purísimos del viejecito querido, que en vida se llamó José María Restrepo Maya. Hacía pasar el sabio maestro por nuestra ávida fantasía, todo aquel encanto de los cielos visibles, que infunde en el alma la creencia indudable del Supremo artífice, que con […]

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