Mision Kemmerer

Estafado el Banco de la República

La Voz de Caldas: 1926-2019

Ayer fue ayer ingeniosamente estafado el Banco de la República

El ingenio para el estafa está desarrollándose entre nosotros en forma tan extraordinaria que tenemos que dudar ya hasta de las personas que no hemos hecho dignas de nuestra desconfianza.

Un ejemplo de ese ingenio es la estafa cometida ayer al Banco de la República de esta ciudad.

En las horas de la tarde llegaron dos individuos, jóvenes y bien trajeados, saludaron con la mayor cortesía y le dijeron el cajero don Alfonso Velásquez:

-Venimos del Banco del Ruiz el cual nos ha enviado aquí porque nos informa que están ustedes en mejores condiciones de prestarnos un servicio urgente, pues tenemos que enviar ya un dinero por hidroavión. Se trata de que nos cambien dos mil dólares por billetes del mayor valor. Ustedes dizque tienen aquí billetes de quinientos pesos.

El señor Velásquez manifestó que tenía mucho gusto en prestarles el servicio solicitado. En efecto, abrió la caja y sacó dos billetes de quinientos pesos y diez de a ciento y los hecho, a la vista de los individuos, entre una cubierta larga.

Los dos jóvenes sacaron un precioso cofre y lo colocaron sobre el mostrador, pues el cajero para el efecto había abierto la ventanilla. Uno de ellos empezó a buscarse en los bolsillos y de pronto dijo a su compañero:

-Hombre, se quedó en el Hotel la llave del cobre, anda a traerla; te espero aquí. Salió efectivamente. El señor Velásquez miraba con mucho cuidado todo aquello. A la vista tenía la cubierta con el dinero y el cofre de los individuos.

Transcurridos unos minutos el que se quedó, metiéndose la mano entre el bolsillo de los pantalones, exclamó.

-Ya se fue aquél sin la llave del apartamento, véala cómo se me olvidó entregársela (verdaderamente sacó una llave pequeña). Hagamos –añadió dirigiéndose a don Alfonso- yo voy a abrir y vuelvo. Aquí dejo el cobre el cofre y el dinero.

Nada anormal vio el señor Velásquez y le dijo al hombre que estaba muy bien. Salió el sujeto y… no regresó más.

Cuando por la tarde fue a hacerse balance se abrió la cubierta y estaba vacía.

Los individuos en mención, en verdad habían ido al Banco del Ruiz con el mismo pretexto pero por las muchas ocupaciones en que estaban sus empleados no quisieron atenderlos.

Como esta no ha mucho se hizo una estafa a don José Hoyos Ocampo por valor de más de cuatro mil pesos.

Llegaron dos individuos a su oficina a que se les aceptar unas letras a favor de una de las casas que de la Costa le despachaban artículos para su almacén. El señor Hoyos examinó las letras, las halló corrientes, con sellos, timbres y demás y demás detalles. Transcurrido el plazo volvieron los dos individuos a que Hoyos les pagara y efectivamente este les pagó.

Transcurridos varios días llegaron por correo las letras por igual valor al señor Ocampo y fue entonces cuando éste pudo convencerse que las primeras que había pagado eran falsas.

Martes, 16 de noviembre de 1926.  La Voz de Caldas

Historia del Banco

Mision Kemmerer
Misión Kemmerer. Edwin Walter Kemmerer es el señor de cabello rubio (tercero de izquierda a derecha)

En 1880 el Gobierno de Rafael Núñez Moledo creó el Banco Nacional, cuyo objetivo era promover el crédito público. Como banco debía prestar al Gobierno los servicios de consignación de los fondos públicos o de tesorería, crédito, colaboración en la contratación de préstamos internos y externos y la administración de los títulos de deuda pública. Además, era el encargado de la emisión de billetes. Pero en 1894 fue liquidado por el Congreso por excesos registrados en la capacidad de emisión. Luego fue creado el Banco Central de Colombia, que funcionó entre 1905 y 1909, pero también fue liquidado por las mismas razones del Banco Nacional.

La primera Guerra Mundial (1914-1918) provocó en Colombia dificultades económicas y financieras. Existía mucho desorden monetario, se emitía dinero sin control y las reservas de los bancos estaban dispersas, se carecía de un sistema formal de garantías y respaldo gubernamental para los bancos. En 1922 y 1923 se da una crisis por la escasez de medio circulante. Así que surgió la necesidad de dar solidez y estabilidad a la moneda y al crédito mediante un banco central sólido y consistente.

En 1923, el presidente Pedro Nel Ospina contrató un grupo de expertos, liderado por el profesor Edwin Walter Kemmerer, que más tarde se llamó la Misión Kemmerer. Su objetivo fue el estudio de la realidad económica colombiana mediante el contacto y discusión con cámaras de comercio, sociedades de agricultores y agentes oficiosos regionales. Gracias a esta Misión, La Ley 25 de 1923 permitió la creación del Banco de la República, como banco central colombiano. Se organizó como sociedad anónima con un capital original de $10 millones oro, de los cuales un 50% lo aportó el Gobierno y la diferencia los bancos comerciales nacionales, extranjeros y algunos particulares. A esta entidad se le confió, en forma exclusiva, la facultad de emitir la moneda legal colombiana, se le autorizó para actuar como prestamista de última instancia, administrar las reservas internacionales del país, y actuar como banquero del Gobierno. La Junta Directiva del Banco, conformada por 10 miembros (del sector privado y del Gobierno), fue encargada por la misma Ley, de ejercer las funciones de regulación y control monetario bajo estrictos parámetros de ortodoxia financiera. Se le encomendó, además, fijar la tasa de descuento y la intervención para controlar las tasas de interés.

La sede del Banco de la República en Manizales (la primera sucursal en Colombia) comenzó a operar el 8 de octubre de 1923, en la carrera 22 con calle 24. En 1950 despachó en donde antes despachaba el Banco Popular (calle 20 con carrera 22). Luego del terremoto de 1962, el Banco compró el lote donde estaba el Palacio Municipal (carrera 23 con calle 23) y allí construyó su sede. Durante unos meses cambió de sede a un edificio en la carrera 50 mientras se levantaba su actual edificio, el que fue ocupado en el 2016 (carrera 23 con calle 23).

Lunes, 18 de noviembre de 2019. UmCentral