Policías en Pereira. Foto Diario del Otún

Cerca a funeraria asesinan al policía Félix e hieren a Castañeda

La Voz de Caldas: 1926-2019 UMCentral
Policia Nacional
Policías con sus uniformes a finales del siglo XIX. Foto Policia Nacional

Es asesinado el agente de policía Félix Jaramillo

Otro agente herido. Detalles de este crimen

Esta mañana fuimos informados de que anoche había sido asesinado el agente de policía señor Félix Jaramillo con un disparo de revólver y que otro había sido herido, suceso que ocurrió en la calle de la Quiebra, frente a la agencia Funeraria de Ospina. También nos dijeron que el autor de este asesinato era el señor Eduardo Ospina, acompañado de su empleado de taller señor Antonio J. Giraldo, muchacho como de veinte años de edad.

Las versiones

Las versiones eran variadísimas sobre este suceso. En la Inspección Tercera Municipal, el secretario nos dijo al interrogarle sobre la ocurrencia: “No señor, Eduardo Ospina no está comprometido, la Inspección lo va a poner en libertad hoy mismo”. Y nos dijo que quien había disparado sobre el policía Jaramillo había sido Giraldo.

Entrevista con el padre Botero

Supimos que el padre Francisco Botero, quien vive al frente de donde sucedió el asesinato, había presenciado algo y por tal causa le interrogamos.

“Yo no vi nada -nos dijo-. Estaba conversando con el padre Gómez de Santarrosa, cuando oí un disparo, un lamento y otro disparo después. Salí inmediatamente y vi tendido en el suelo a un hombre a quien le apliqué en una mano el santo óleo y murió enseguida. El muerto era un policía. Otro estaba herido en una pierna, sin gravedad.

Había allí gran cantidad de gente que protestaba contra Eduardo Ospina dizque por haber asesinado al policía y por haber herido al otro. Ospina y su compañero se habían logrado zafar de la policía y se habían encerrado en la Agencia. La autoridad con la ayuda de los particulares, derribó la puerta y sacó a Ospina y a su empleado Jesús Antonio Giraldo, sin haberles hallado armas de ninguna naturaleza y por poco el público, hondamente indignado con el asesinato, lincha a Ospina. Tuvo la Policía que intervenir en su defensa y en guardia de seguridad los llevaron a la cárcel”.

Como ningún detalle preciso teníamos, decidimos trasladarnos inmediatamente al Hospital en donde estaba el agente de policía herido quien responde al nombre Nicolás Castañeda y tiene el número 34. Consideramos que era la única declaración que en estos momentos podía tenerse en cuenta, porque según cuentas era el actor principal.

Declaración de Castañeda

Lo hayamos tendido en la cama número 53.

-¿Está muy mal hombre?- le preguntamos.

-No señor, esto no es nada, gracias a Dios, una leve herida en una pierna de la cual espero sanar pronto.

-Hagamos una relación precisa del suceso.

-Con mucho gusto. Anoche el agente de policía número 20, en vista de que los señores Eduardo Ospina y Antonio J. Giraldo en estado de embriaguez están molestando mucho, sin estar perfectamente borrachos, en la cantina Sucursal del Siglo XX, en el parque Caldas, les ordenó que se retiraran.

Ospina y Giraldo salieron en momentos en que yo iba subiendo a la misma esquina, pues me encontraba de servicio en la calle 12 y tuve ocasión de oír a Ospina estás exclamaciones: ´La Policía es una hija de tal y lo es también el capitán Jaramillo´. El compañero asentía a las palabras de Ospina. Con expresiones de esta naturaleza siguieron en dirección a la Quiebra del Guayabo y yo le seguí hasta frente a la Agencia de la cual es dueño Ospina. Allí les di alcance y les dije: ´Señores, ustedes no tienen derecho de hablar de ese modo de la Policía y mucho menos de su jefes´. ´Y fue que no le gustó´, me replicó Eduardo en tono agresivo. ´Tan no me gustó que nos vamos ya todos para la Permanencia´. Ospina volviéndose a Giraldo, le dijo: ´Matá este hijo de tal´. El otro se rebuscó en los bolsillos pero antes de sacar arma alguna lo sujeté de los brazos dejándolo sin movimiento.

Estábamos luchando en esta situación cuando pasó por allí un hermano del capitán Jaramillo, el señor Francisco y le dije: ´Hágame el favor de coger a Ospina, antes de que se me entré a la Agencia, pues ya había abierto la puerta y efectivamente lo cogió. En este preciso momento llegó el agente de policía Félix Jaramillo y fue a coger, para ayudarme, a Giraldo por lo cual yo le dije: ´No lo cojas por delante que está armado y te mata´. No sé cómo el hombre dio un tremendo sacudón logrando zafarse y con la mayor rapidez disparó su revólver sobre Jaramillo. Este cayó al suelo, herido en el estómago, en parte muy inferior y poco después murió.

Sin duda asustado por este disparo don Francisco soltó a Ospina quien en este momento fue a abalanzarse sobre mí con un arma que no era revólver pero que tengo la impresión de que era un cuchillo. Cuando esto iba hacer Ospina yo tenía otra vez sujetado a Giraldo pero don Francisco nuevamente cogió a Ospina. Otra vez aprovechándose de este momento, Giraldo dio un nuevo sacudo, se me zafó y me hizo el disparo de revólver que me hirió en la pierna. En esta nueva confusión se entraron a la Agencia y cerraron la puerta”.

Tal es la relación que nos ha hecho Castañeda, hombre sencillo y muy celoso cumplidor de sus deberes.

Félix Jaramillo: Hoy estuvo en el salón de la Policía el cadáver de ese hombre que encontró la muerte en el ejercicio honrado de sus deberes de policía. Deja una viuda y varios huérfanos. Hoy en las horas de la tarde le dieron sepultura.

Las armas: Esta tarde fueron encontrados en la Agencia Ospina el revólver y una barbera“.

Sábado, 13 de noviembre de 1926.  La Voz de Caldas

Policías insuficientes

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