Los niños en el conflicto armado

Juegos de guerra: Entre el poder y la violencia en Colombia

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Con arma en mano, estado de alerta y total disposición para la lucha, se ubican los soldados en una extensa fila. No son de carne y hueso, tampoco de plomo. Son de un plástico verde que difícilmente  proyecta sus facciones. Todos son diferentes, incluso sus tonalidades varían, y lo único que tienen en común es que son el juguete de muchos niños que en su imaginario representan la realidad de un mundo de guerra.

Juan y Pedro son hermanos. Con 7 y 10 años respectivamente, se divierten todas las tardes en el patio de la finca. Después del largo trayecto de la escuela a su casa aún tienen energías para jugar al balón, al escondite entre los palos de café o a “la lleva”, correteando uno tras otro entre las gallinas. Sin embargo, su pasatiempo favorito es inventar historias con los soldados de plástico que les regalaron en Navidad.

Niños en el conflicto armado
Entre el pasto, la arena y la grava se recrean escenarios bélicos con la inocencia de la niñez. Foto: Luisa Mejía Zuluaga.

Por horas recrean los relatos que han escuchado de sus padres, los que retienen de los murmullos de la plaza e incluso juegan a recordar a un tío que murió en la explosión de una mina antipersonal que instalaron cerca a su casa. Lo que ninguno de los dos sabe es que esa es su última tarde juntos porque al día siguiente, uno de los grupos armados al margen de la ley irrumpiría en la escuela de Pedro para reclutar nuevos soldados a la fuerza. Uno de los hermanos dejaría atrás el juego de la guerra para sumergirse en carne propia en esta dura realidad que afronta el país desde hace años.

Según el Centro Nacional de Memoria Histórica, 16.879 niños han hecho parte del conflicto armado colombiano. Muchos niños fueron reclutados para ser combatientes, cocineros, enfermeros; para prestar guardia e incluso ser mediadores con otros miembros de la comunidad. El informe Una guerra sin edad  expone que estos hechos no permiten el libre desarrollo de cientos de infantes que callaron sus intereses, temores y emociones porque algunos de ellos han sido expuestos a impactos físicos por el manejo de armas e incluso a traumas psicológicos.

“En la infancia se adquiere un sistema moral establecido, pero si a un niño se le otorga la condición de matar, secuestrar o hacer daño, ya hay un cambio grandísimo en su pensar. Es posible que se generen desordenes de la conducta y es difícil que una persona así se rehabilite”, expresa la psicóloga Erika Marín.

Aunque todos nos hemos visto envueltos directa o indirectamente en el conflicto es innegable que algunas personas han tenido frente a sus ojos las consecuencias de la guerra. Finalmente los soldados – de plástico o reales – recrean la situación del país, el conflicto en la ciudad, la lucha constante, la influencia del poder en sus aspectos de la vida cotidiana. Incluso en un contexto de posguerra y juegos infantiles, sigue presente la visión bélica que pareciera no tener final.

Los dinosaurios de la corrupción 

En nuestro país, la corrupción ya es un tema recurrente y que ocupa gran parte de la atención mediática en ámbitos que tengan que ver con administración pública, pero, ¿por qué la situación política colombiana sigue siendo un círculo vicioso en el que los más poderosos, independientemente de sus ideologías o de los grupos a los que representan,  se turnan el poder y acceden a los cargos, en su mayoría con estrategias que van en contra de la ley, la moral y las normas ciudadanas?

Juegos de guerra
Foto: Página

La palabra dinosaurio está conformada por la etimología griega deinos que significa terrible, y sauros, que traducida al castellano significa lagarto; por lo que, para los griegos, un dinosaurio vendría siendo un lagarto terrible.  Parece ser entonces que la democracia en Colombia es una batalla de dinosaurios, en la que, como buenos lagartos, la figura más imponente es la que tiene el dominio del territorio.

Juegos de guerra
Foto: Página

Los dinosaurios se reproducían de manera ovípara y en promedio ponían 20 huevos por cada incubación, por lo que eran seres que se multiplicaban de forma acelerada. Así mismo, los dirigentes políticos conforman grupos numerosos de aliados en los que involucran incluso a sus familiares, por lo que crean una hegemonía a partir de mayorías y que, en caso de resultar condenados por corrupción, designan sus labores a dichos familiares y así el poder nunca se cede… 

Sin lugar a dudas, el Tiranosaurio Rex es el más reconocido y el que más terror inspira en la cultura popular. Se cree que por sus características físicas eran los superpredadores de la época, por lo que se situaban en lo más alto de la cadena alimenticia. 

 

¿Quién cree usted que es el Tiranosaurio Rex de la política colombiana? Pista: tiene más de 270 investigaciones y procesos en su contra en la Comisión de Acusaciones…   

 

Este es un trabajo realizado por : Sthefanía Bravo, Jesús David Adarve, Sebastián Parra, Carlos Andrés Negrette, Daniela Castillo Morales, Maryi Cortés Castrillón, Luisa Mejía Zuluaga, Isabela Vallejo Moreno; estudiantes de sexto semestre de la Escuela de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales.

 

 

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