Los galenos de 1926, acusados

La Voz de Caldas: 1926-2019 UMCentral

Nos manifiesta el Dr. González que no es cierto que a él lo hubieran llamado para ir a La Florida cuando la gravedad de doña Julia Escobar de Arango, como lo dicen los autores del artículo que publicamos en estas columnas. Agrega el doctor González –y prácticamente lo sabemos nosotros- que él jamás se ha negado a visitar enfermos, sean pobres o ricos, pues comprende su deber profesional.

Con todo gusto hacemos esta rectificación, tanto más cuanto que conocemos la caballerosidad que distingue al ilustre galeno.

Jueves, 30 de septiembre de 1926. La Voz de Caldas

PASEO DE LA MUERTE

Medicina
Imagen tomada de es.slideshare.net

El motivo de esta aclaración parte de una carta que el 27 de septiembre de 1926 publicó LA VOZ DE CALDAS en la que se denunciaba que varios galenos de Manizales se negaron a prestarle servicios de salud a la señora Escobar. La misiva narra que doña Julia Escobar de Arango vivía en una finca de sus padres, con su esposo Carlos Alberto Arango.

El 16 de septiembre se sintió enferma y su familia cargó con ella rumbo al centro de Manizales, como era un trayecto muy largo ella se agravó. Entonces la familia tomó la decisión de enviar a algunos de los suyos para que se adelantarán y trajeran del centro a un médico, pero “de los 16 galenos que ejercen en la capital no encontraron UNO que viniera, sino a salvarla, porque se trataba de un caso irremediable, al menos a llevarles el consuelo de las últimas esperanzas, evitando a la vez la censura que naturalmente ha recaído sobre los señores médicos”

Los denunciantes hicieron publicó la lista de los médicos que se rehusaron a atender a la doña. Ellos fueron: Luis Gonzalo Gómez, Jorge Luis Vargas, Guillermo Londoño M., Carlos Arturo Jaramillo, Ricardo Jaramillo Arango, Alberto Gutiérrez, Eduardo Toro y Ramón González.

Dice la misiva que a ellos se les ofreció pagar todo lo que pidieran, pero como se trataba de una familia pobre fueron desatendidos. Ante esta negativa, “la familia atribulada, que la vio morir sin la intervención oportuna de la ciencia, en su angustia apeló en las horas de la mañana a Neira, de donde trajeron al doctor José Manuel Gutiérrez para el cual la familia guarda eterna gratitud, por la manera galante y rápida como atendió al llamamiento, pero a quien no le tocó sino la agonía”.

La carta fue firmada por Carlos Arango G., y Rodolfo Escobar.

Este no fue el único caso relacionado con la atención médica. En días pasados el mismo periódico denunció que en la ciudad no existían boticas que trabajaran de noche o que era difícil hallar un médico nocturno.

Lunes, 30 de septiembre de 1926. UmCentral

Avisos de ayer

Aviso camargo

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Escuela de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales

 

 

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