Los periodistas de izquierda lamentan la muerte de José Ignacio Villegas

La Voz de Caldas: 1926-2019 UMCentral

“Ya que todos los periodistas de la derecha dijeron de los merecimientos del Dr. Villegas e hicieron el elogio obligado y por demás justo del ilustre ciudadano, toca a nosotros como periodistas de la extrema izquierda retirados transitoriamente de la lucha, decir nuestra verdad acerca del varón severo y del integérrimo hombre público”. Así se manifestó en LA VOZ DE CALDAS el pesar que sintieron estos periodistas “de extrema izquierda” por el fallecimiento del intelectual y político José Ignacio Villegas ocurrido en Bogotá el 4 de septiembre de 1926.

Dicen estos periodistas que Villegas fue el poeta que “más hondo penetró en el alma popular”. Sostiene que fue un “preclaro varón de las virtudes jamás opacadas por el vaho maleante de las intransigencias políticas, a nosotros que nunca hemos abandonado nuestro puesto de centinelas alertas en las trincheras avanzadas de ideologías contrarias a la que profesaba el Dr. Villegas, correspóndenos gritar a toda fuerza de garganta las virtudes que lo distinguieron y hacer ostensible el grueso saldo de auténticos servicios que es preciso anotarle en el libro en que La Patria lleva la cuenta de los buenos”.

Anotan que por “allá, por los años de 1904 cuando con ansiedad desorbitada empezamos a sapotear miel y veneno en todos los libros que llegaban a nuestras  manos, el Dr. Villegas, desde las columnas de ´Revista Nueva´ nos señaló el camino del saber leer y del mejor escribir, dejando en esas páginas ilustres que son gloria de las letras patrias todo el caudal de sus conocimientos y la agudeza elegante de su ironía dentro del agua limpia de su severo clacisismo. Porque fue él quien asocio del malogrado Juan Bautista Gutiérrez, de Emilio Robledo, de Juan Pinzón, de Victoriano Vélez y de otros nombres ilustres que por ahora se nos escapan, puso la primera piedra, piedra de mármol en la literatura caldense”.

Por último concluyen: “Al considerarlo como ciudadano hay necesidad de distinguir: sí para que ser buen ciudadano se requiere pertenecer a un partido político y someterse ciega e incondicionalmente a un directorio que tiene por consigna repartir los empleos y gajes entre los que lo apoyan, entonces se puede decir que Villegas no fue buen ciudadano, y así, creo que lo consideran muchos conservadores del Departamento: porque no siguió siempre e incondicionalmente la política del directorio. Pensaba por su propia cuenta y obraba de conformidad, de manera que en la mayor parte de su vida estuvo alejado de las actuaciones del Directorio. Ahora bien: si por buen ciudadano se entiende ser honrado en todo sentido, sin transacciones con la conciencia, y obrar de conformidad con la razón y la justicia, entonces Villegas fue un ciudadano modelo”.

La carta publicada por LA VOZ DE CALDAS es firmada por el periodista de “extrema izquierda”, Julio Restrepo B.

Sábado, 25 de septiembre de 1926. La Voz de Caldas

Querido por la derecha e izquierda

Sentado: Dr. José Ignacio Villegas, Gobernador de Caldas. De piés: de izquierda a derecha: Dr. José María (“Mara”) Arango. Dr. Ignacio Londoño P., secretario de hacienda. y Dr. Alfonso Villegas Jaramillo, padre de Silvio Villegas). Imagen tomada del blog http://familialondono.blogspot.com

José Ignacio Villegas Jaramillo era hijo de José Ignacio Villegas Echeverri, uno de los más importantes empresarios regionales y locales. Villegas Jaramillo se casó con Esther Jaramillo Walker. En 1906 asume la Alcaldía de Manizales y en 1914 la gobernación de Caldas, como gobernador declaró la fundación de Puerto Caldas y dio comienzo, oficialmente, a la construcción del Ferrocarril. En 1916, en Puerto Caldas clava el primer riel para el Ferrocarril. Villegas era abogado del Colegio el Rosario (Bogotá), fue Representante, Diputado, Magistrado Fiscal y profesor universitario. Además fue uno de los fundadores de la Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales (1912).

En el texto Los intelectuales en la conformación de la región caldense, del historiador Albeiro Valencia Llano, dice que la Revista Nueva fue fundada en 1904, “se inició bajo la dirección de Samuel Velásquez, Aquilino y Alfonso Villegas, Alfonso y Emilio Robledo, Juan Pinzón (quien escribió la nota de LA VOZ) y Victoriano Vélez. En sus páginas se formaron los verdaderos precursores de las letras caldenses, no sólo por la regularidad y permanencia en el tiempo sino porque recibieron las colaboraciones de un grupo amplio formado en “pequeñas tertulias de jóvenes entusiastas que consagraron la flor de sus años a las tareas del espíritu” (Jaramillo Meza, 1956). El éxito de esta revista estriba, también, en que logró juntar los talentos de la llamada “primera generación de letrados manizaleños de cuna”. Por ejemplo el primer número de la revista incluía los trabajos literarios de personas tan notables como Emilio Robledo, José Ignacio Villegas, Alfonso Villegas Arango, Juan Pinzón y Aquilino Villegas”.

La Revista Civismo: 75 años sembrando optimismo, sostiene que en la Antología de la “Revista Nueva” (1904-1907), editada por Hoyos Körbel (2004), se menciona que tenía un tamaño de medio oficio. Su número de páginas oscilaba entre 32 y 44, muy parecida a lo que hoy es la revista CIVISMO en su formato y, por qué no decirlo, en su contenido. La Revista Nueva circuló hasta el mes de marzo de 1907 cuando fue prohibida su publicación desde Bogotá. Se sabe que en la Universidad de Caldas reposan los originales de la revista, que vale la pena consultar para tener una visión más clara y diferenciada del pensamiento de los fundadores de la SMP de Manizales que allí escribieron.

Es en las páginas de la Revista Nueva donde vamos a encontrar los cimientos de lo que va a ser la vocación cívica y literaria de la SMP de Manizales. En ellas vemos a los ilustres fundadores quienes, en el año 1912, reunidos en la Asamblea Departamental crearon la SMP de Manizales, y serán el faro que iluminará el sendero durante los siglos XX y XXI.

Viernes, 27 de septiembre de 1926. Mateo Peláez. UmCentral

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Escuela de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales

 

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