Obra de la colección Rojo y Oro, de la pintora Ejti Stih

La Voz de Caldas descubre un infanticidio

La Voz de Caldas: 1926-2019
Obra de la colección Rojo y Oro, de la pintora Ejti Stih
Obra de la colección Rojo y Oro, de la pintora Ejti Stih

Detalles completos de este suceso.

Antecedentes.

Se recibió ayer en esta oficina una vaga información relativamente a que una mala mujer había dado muerte violenta a su propio hijo al nacer y que todavía las autoridades de Policía no tienen conocimiento de este gravísimo delito.

Inmediatamente dimos traslado del denunció a nuestro Jefe Investigación, don Antonio Mejía, quien asesorado de otros cronista se pusieron ayer tarde a la investigación del denuncio.

En los barrios altos

Después de haber inquirido por una y otra parte, nuestros detectives llegaron a una casa situada en La Cuchilla en dónde hallaron una muchacha llamada Julia Flórez, quien había salido del Hospital San Juan de Dios en las horas de la mañana y quien además, tenía noticia del acontecimiento por haber presenciado mucho de lo ocurrido.

La declaración de Julia Flórez.

-Es verdad que usted salió esta mañana del Hospital.

-Si señores, respondió cuando con ella estuvieron a solas los cronistas, pues en la casa donde la entrevista se celebraba había gran acopio de gentes a quienes hubo que invitar muy formalmente a dejar solo los testigos y los investigadores: salí esta mañana del Hospital -siguió diciendo- y aquí me tienen ustedes a sus órdenes para contestarles a lo que van a preguntarme.

-Sabemos que usted presenció en el Hospital el caso de que una madre dio muerte a su niño acabado de nacer, fue la pregunta que espetó sin consideraciones el Jefe Investigación.

-Yo no lo vi todo…

-Lo que haya visto. Nosotros nos encargaremos de los demás. Usted puede estar segura…

-De lo único que yo estoy segura es que vi cuando la enfermera el Hospital, Candelaria Cardona, arrimó a la cama de una mujer recientemente llegada al Hospital, en cuya cama había grandes manchas de sangre y fue a cogerle un envoltorio de cobijas a lo cual se opuso Petronila.

Ante esta oposición la enfermera tomó violentamente el envoltorio. Primero había una cobija grande; después unos trapos; más debajo una camisa de dormir amarrada y entre esta, lo horrible, una criatura acabada de nacer a quien según alcancé a ver había estrangulado la madre pues estaba mancornada y con la lengüita afuera.

La Comisión de Investigación no tuvo necesidad de más detalles y con lo dicho y oído por Julia Flórez, se fue derechamente al Hospital a tomar ratificación del asunto.

En el Hospital.

Era próximamente de las seis de la tarde. Se tocó la puerta. Salgo una hermanita.

-Permítanos, reverenda Hermana, que tenemos que entrar a tomar una información al Hospital.

-¿Y que será ello?

-Relativamente a un niño que murió esta mañana o anoche aquí.

-¡Ah sí!, pueden ustedes entrar.

Y se les abrió amplia y franca la puerta de aquella casa de misericordia.

-Siéntese. Voy a llamar a la Reverenda Madre Directora, dijo la Hermana cuando ya los investigadores habían llegado al anfiteatro.

Poco después estuvo frente a los cronistas la madre directora del Hospital quien saludó con toda formalidad.

-Madre, queremos que nos dé usted un informe sobre la manera cómo murió hace poco en esta santa casa una criatura.

-Muy bien. Pero es mejor que se entiendan con la enfermera que fue la que intervino y la que más directamente se entiende con estas cosas.

Con efecto a los pocos instantes llegó la mujer envuelta en un gran pañolón, friolenta, según lo que tiritaba.

Declaraciones de la enfermera

-¿Conque es usted la que sabe la forma como murió el niño? ¿cómo fue hecho?.

-Éste último domingo, al anochecer, trajeron cubierta con una sábana, a una mujer llamada Petronila Holguín, para ser hospitalizado en esta casa. Se le señaló la cama correspondiente y poca cuenta tomamos de ella, porque como a esa hora las reverendas hermanas estaban en oración y yo sola para atender a tanta enferma, de tanta clase, me quedaba difícil entrar a pormenores sobre la situación y enfermedad de esta mujer.

Cuando fue la hora propicia, las enfermas que los necesitaban fueron inyectadas con sedativos, por lo cual se durmieron pronto y vino seguidamente la calma que permitiome algún descanso. Me dormí. Velaba sólo una madre que tenía su hijito de seis años en agonía. A las cinco de la mañana desperté. Empecé a darle vuelta a todas las enfermas, una por una y hacer el aseo de la sala. Cuando llegué a la cama de Petronila vi en ella manchas de sangre frescas. En el suelo un envoltorio y la mujer de pies.

-¿Qué es esto? ¿qué va hacer con esos trapos sucios?

-No coja eso, me contestó. Voy a mandar lavar eso a la calle.

-Eso no puedo permitirlo yo.

En vista de esto tomé el envoltorio, lo abrí… Lo primero que había era una cobija. Debajo de esta había otro envoltorio formado con una camisa de dormir, sumamente apretada. La desaté y encontré una criatura nacida pocos momentos antes. Estaba toda en mancornada, todavía viva, en el cuello se veían perfectamente las huellas de la mano criminal que la había acogotado. Le puse agua bendita y pronuncié los Tres Dulces Nombres, bautizándola. Posteriormente dio el postrer suspiro. Después de esto se le dio sepultura en el cementerio de esta ciudad.

Sabemos que el doctor Londoño Mejía examinó la criatura y declaró que había nacido viva y muy sana“.

Viernes, 24 de septiembre de 1926. La Voz de Caldas

El infanticidio en Colombia

Entierro de bebés en China. Ilustración tomada de ancient-origins.es
Entierro de bebés en China. Ilustración tomada de ancient-origins.es

En la nota periodística El infanticidio en Colombia, del periódico Vanguardia (Santander, 12-08- 2019) se informa que según el Instituto Colombiano de Medicina Legal en la última década, a manos de familiares suyos, han sido asesinados 396 menores de edad en Colombia, que “en 106 casos la infanticida ha sido su propia madre, en 97 casos el padre y en el resto de casos hermanos, primos, tíos, padrastros y parientes diversos”.

Sostiene que lo anterior pone “en alto relieve que en tal materia en Colombia se vive una grave situación familiar y que, pese a las campañas adelantadas para erradicar la violencia intrafamiliar, persisten patrones culturales que afloran con el consumo excesivo de alcohol, con el consumo de sustancias psicoactivas, así como que en el marco de las relaciones intrafamiliares hay muchos comportamientos violentos de padres y madres contra hijos, de esposos contra esposas, etc”..

El portal monografias.com dice que existen diferentes conceptos sobre lo que es un infanticidio. El más acertado (para este portal) es el dado por el doctor Guillermo Fernández Dávila, quien asegura que el infanticidio “es la muerte violenta de un niño en el momento que nace o en un corto período de tiempo posterior a su nacimiento, practicado por la madre y por móviles de honor”.

El Código Penal colombiano reconoce igualmente la figura del infanticidio en el artículo 328 cuando apunta: “la muerte de hijo fruto de acceso carnal violento, abusivo o de inseminación artificial no consentida. La madre que durante el nacimiento o dentro de los ocho días siguientes matare a su hijo, fruto de acceso carnal violento o abusivo o de inseminación artificial no consentida, incurrirá en arresto de uno a tres años.

Martes, 24 de septiembre de 1926. Mateo Peláez. UmCentral

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Escuela de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales

 

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