Los choferes no tenían la culpa, en 1926

La Voz de Caldas: 1926-2019

Este simpático editorial a favor de los choferes fue publicado por LA VOZ DE CALDAS el 21 de septiembre de 1926. Aquí lo reproducimos, igualmente que una pequeña nota sobre La Enea.

Los accidentes automoviliarios

En menos de setenta y ocho horas se han registrado en una misma calle de Manizales dos desgracias automoviliarias. La primera fue la de un inocente niño que bajaba velozmente cuando un automóvil subía por la carrera a toda velocidad. La otra fue la de Adelaida Valdés, mujer mundana, que pasaba de una acera a otra, cuando por la misma carrera un automóvil subía con el impulso que le exigía un lugar dificultoso, distante unos pocos metros.

En presencia de ambos sucesos igualmente sensibles en los distintos sectores espirituales de la sociedad, ¿a quién se le aplica directamente la responsabilidad? He aquí una cuestión de no muy fácil respuesta acertada.

Nosotros proponemos desde ahora. El chofer no es responsable en ningún caso. Sobre el chofer se tiene un concepto equivocado siempre. El chofer no quiere que nadie se muera por dos motivos a saber: el primero porque mientras mayor sea el mayor número de víctimas mortales en su automóvil menos clientela tiene, y el chofer vive de la clientela viva; el segundo motivo, aunque sea un pleonasmo, resulta del menor número de víctimas que cause el chofer. Por consiguiente el chofer es uno de los elementos sociales que en forma más cuidadosa y eficaz contribuye a la conservación del individuo.

Empero el chofer carga en nuestras sociedades con todo el peso de la responsabilidad en la conservación o cesación de la vida ajena. El transeúnte no tiene que poner de su parte ni una sola actividad. Su vida es sagrada. No puede tocarla para mal ni Nuestro Señor Jesucristo. Es un seguro contra la naturaleza y contra la superprevisión. Sin embargo tiene en sus manos todas las medidas de salvación. Puede mover con la rapidez de un gamo las piernas de un lado a otro, puede retrocederlas, adelantarlas, llevarlas a la derecha, a la izquierda. Sin embargo, no pone en ejecución ninguno de estos elementos de salvavidas. El chofer sabrá cómo se defiende, pero el transeúnte no se inquietará por salvarse de las ruedas del automóvil. El chofer, pues, tiene que soportar una situación más difícil: conservarse así mismo, conservar un aparato y conservar la vida del transeúnte: una ventaja de uno por tres.

Los salvavidas de las calles son las aceras. Por las aceras debe andar todo el mundo y a los automóviles debemos mirarlos como al enemigo malo, como a elementos de muerte, que nos matan si no contribuimos nosotros a defendernos.

Tal es la educación que debe adquirir todo el que se decida a vivir en ciudades populosas. Nosotros la aconsejamos a los padres de familia para sus hijos, a los maestros para sus discípulos y los ciudadanos para sí mismos.

Los buses irán hasta la Enea

Si el Honorable Concejo dispone el mejoramiento de algunos lugares de la carretera, muy especialmente algunos que hay incómodos y estrechos, al llegar al Alto del Perro, irán los autobuses hasta la capilla de La Enea. Con ser tan notable este servicio y de tal consideración para los numerosísimos viajeros de aquella vereda, el Concejo debe apoyar con su estímulo del movimiento rápido y barato.

Sábado, 21 de septiembre de 1926. La Voz de Caldas

Ciudad con seguridad vial

Dice Unidiario que entre las tres capitales del Eje Cafetero, Manizales ha mantenido las cifras más bajas de muertos por accidentes de tránsito durante los tres años recientes, así lo contó el gestor pedagógico de tránsito, José Fernando Álvarez Villada.  Los controles, la regulación y las campañas han surtido efecto. Mientras que en el 2016 en Manizales murieron 46 personas en accidentes de tránsito, en Pereira fueron 85 y en Armenia 75. En el 2017 fueron 47 en la capital de Caldas, 70 en la de Risaralda y 86 en la del Quindío y para el año pasado las cifras fueron 50, 80 y 55 respectivamente. (Lea: Buscan capacitar a los conductores en la Semana de la Seguridad Vial).

A través de campañas pedagógicas dirigidas a ciclistas, motociclistas, peatones y conductores del servicio público, se han realizado una serie de acciones junto con la Agencia Nacional de Seguridad Vial para identificar los sitios de alta accidentalidad, además de aumentar la presencia en puntos de alta conglomeración como colegios, universidades, centros comerciales, entre otros, explicó Álvarez Villada. “Nos hemos dado cuenta que esto es un tema de cultura ciudadana”, dijo.

En Colombia, según Medicina Legal, entre enero y julio del año pasado hubo 3.704 muertes por este tema. Las ciudades con mayores cifras fueron Bogotá, Cali y Medellín. Los accidentes de tránsito son la segunda causa de muerte más común en el país.

Diego Alexander Escobar García, experto en movilidad y seguridad vial, doctor en Gestión del Territorio e Infraestructuras del Transporte, opina que los datos hablan por sí solos, lo que significa que comparativamente con las otras ciudades del Eje Cafetero se han tomado decisiones que se han visto reflejadas en resultados positivos. Según García “nunca falta seguir tomando medidas de precaución para buscar este tipo de resultados, sí hay más por hacer y siempre faltará”. No obstante dijo que la educación vial desde temprana edad tanto en colegios, en universidades y diferentes puntos de la ciudad, esto, sumado a las actividades de formación vial en las vías, han mejorado el comportamiento.(Le puede interesar también: En ascenso los accidentes de tránsito en Manizales).

Sobre La Enea tenemos que se concibió  como barrio en 1977, creado por el Instituto de Crédito Territorial, hoy Caja de la vivienda Popular, allí se encontraba la iglesia más antigua de Manizales, que terminó incinerada por un incendio. La población actual se estima en 50 mil personas

La Enea (876 habitantes): Del área del poblado, siguiendo por el camino de Aguacatal, hasta la línea divisoria del Estado, de aquí y por dicha línea hasta el límite del Estado soberano del Cauca, en el río Chinchiná,

La Colonia de Vacaciones de la Enea, la cual se convirtió en establecimiento modelo en el país, donde los hijos de los cafeteros tienen oportunidad de recibir una adecuada formación; gracias a la colaboración de la Federación de Cafeteros, del gobierno departamental de Caldas y de la Sociedad Caldense de Agricultores., esto según el libro Manizales en la dinámica colonizadora

Sábado, 21 de septiembre de 2019. Mateo Peláez. UmCentral

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Escuela de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales

 

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