Caldas sigue lamentando la muerte de José Ignacio Villegas

La Voz de Caldas: 1926-2019 UMCentral

Siguen los lamentos en Caldas por la muerte de José Ignacio Villegas, ocurrida en Bogotá el 14 de septiembre de 1926. Esto escribió  Juan Pinzón en LA VOZ DE CALDAS:

Sentado: José Ignacio Villegas, Gobernador de Caldas. De pies: de izquierda a derecha: Dr. José María (“Mara”) Arango. Dr. Ignacio Londoño P., secretario de hacienda. y Dr. Alfonso Villegas Jaramillo, padre de Silvio Villegas. Imagen tomada del blog familialondono.blogspot.com

Al saber que el doctor Villegas ha muerto en Bogotá, mi imaginación ha construido un Manizales que se fue, que ya pertenece al pasado, y he vuelto a ver un grupo de amigos unidos por una estrecha y fraternal amistad, animados por un férvido de hacer progresar nuestra ciudad en el campo espiritual, reunidos en lo que entonces llamábamos tertulia, fundando y redactando la publicación que titulamos REVISTA NUEVA, el impulso sin duda  más vigoroso que aquí se haya dado al progreso en el campo de las letras; constituían aquel grupo Emilio y Alfonso Robledo, Juan Bautista Gutiérrez, Jose Ignacio Villegas, Victoriano Vélez, Alfonso Villegas Arango y el que esto escribe. Hace más de siete años dimos la eterna despedida al que fue un médico eminente, Dr. Juan Bautista Gutiérrez, y ha tocado en suerte seguirlo en el viaje sin regreso, al querido compañero Ignacio, a quien consagro estas líneas de dolorosa despedida en nombre de los cinco que quedamos.

Para dar el eterno adiós a Ignacio de una manera digna de la serenidad y elevación de su espíritu, fuera preciso tener la pluma y la propia serenidad espiritual del filósofo Marco Aurelio; mas estas cualidades que me faltan las suple en este caso la sinceridad afectuosa con que digo al amigo y compañero el hasta luego; para los cinco que seguimos por el camino de la vida, así como para sus hijos y hermanos, Ignacio no se ha ido, pues constantemente sentiremos latir su corazón en nuestros propios corazones.

El auténtico valer del Dr. Villegas lo pregona de la manera más expresiva el espontáneo sentimiento de pena que su temprana muerte ha hecho surgir por dondequiera, y el debido homenaje a sus virtudes que todas las entidades públicas nacionales, departamentales y municipales se han apresurado a tributarle; y no podía ser de otra suerte, porque Ignacio fue el caballero sin tacha, el hombre íntegro y probo, el servidor público patriota y desinteresado, el ciudadano ejemplar, tipo selecto de una estirpe de patriarcas, el espíritu amplio y tolerante y el leal y excelente amigo.

Como solo pretendo consagrar estas líneas al compañero y amigo, otros dirán lo que fue Ignacio como estadista, como patriota, como escritor, como servidor público inteligente y de miras amplias y generosas; a este último respecto solo quiero recordar de lo mucho que le debe nuestro departamento de su actual progreso, es preciso considerar como obra suya, pues fue su iniciador, la de nuestro Ferrocarril. Efectivamente fue él como gobernador, quien con sus propias manos clavó el primer clavo de su primer riel en Puerto-Caldas; y sea esta la ocasión de recordar también y hacer saber a quien lo ignore, que ese primer clavo de nuestro Ferrocarril era artísticamente labrado en plata maciza y fue absequiado para el efecto al gobernador Villegas por el señor Alejandro Concha; en aquel día, que irá a ser efeméride gloriosa para Caldas, acompañamos a Ignacio dos de sus viejos amigos en las lides de REVISTA NUEVA; el doctor Alfonso Villegas Arango y yo.

Siempre se ha dicho que la edad juvenil es la de las ilusiones y la otoñal la de los desengaños; esto sin duda es exacto, pero yo llamaría a la última, quizás con más propiedad, la de las dolorosas despedidas. En efecto, cuando ya hemos trasmontado la colina de la vida, el destino dedica los días que nos restan para que veamos partir a los parientes y amigos más queridos.

Que descanse en paz al virtuoso ciudadano y querido amigo.   Juan Pinzón

Sábado, 18 de septiembre de 1926. La Voz de Caldas

Revista Nueva

Emilio Robledo, Juan Pinzón  y Aquilino Villegas, amigos de José Ignacio Villegas

José Ignacio Villegas Jaramillo era hijo de José Ignacio Villegas Echeverri, uno de los más importantes empresarios regionales y locales. Villegas Jaramillo se casó con Esther Jaramillo Walker. En 1906 asume la Alcaldía de Manizales y en 1914 la gobernación de Caldas, como gobernador declaró la fundación de Puerto Caldas y dio comienzo, oficialmente, a la construcción del Ferrocarril. En 1916, en Puerto Caldas clava el primer riel para el Ferrocarril. Villegas era abogado del Colegio el Rosario (Bogotá), fue Representante, Diputado, Magistrado Fiscal y profesor universitario. Además fue uno de los fundadores de la Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales (1912).

En el texto Los intelectuales en la conformación de la región caldense, del historiador Albeiro Valencia Llano, dice que la Revista Nueva fue fundada en 1904, “se inició bajo la dirección de Samuel Velásquez, Aquilino y Alfonso Villegas, Alfonso y Emilio Robledo, Juan Pinzón (quien escribió la nota de LA VOZ) y Victoriano Vélez. En sus páginas se formaron los verdaderos precursores de las letras caldenses, no sólo por la regularidad y permanencia en el tiempo sino porque recibieron las colaboraciones de un grupo amplio formado en “pequeñas tertulias de jóvenes entusiastas que consagraron la flor de sus años a las tareas del espíritu” (Jaramillo Meza, 1956). El éxito de esta revista estriba, también, en que logró juntar los talentos de la llamada “primera generación de letrados manizaleños de cuna”. Por ejemplo el primer número de la revista incluía los trabajos literarios de personas tan notables como Emilio Robledo, José Ignacio Villegas, Alfonso Villegas Arango, Juan Pinzón y Aquilino Villegas”.

La Revista Civismo: 75 años sembrando optimismo, sostiene que en la Antología de la “Revista Nueva” (1904-1907), editada por Hoyos Körbel (2004), se menciona que tenía un tamaño de medio oficio. Su número de páginas oscilaba entre 32 y 44, muy parecida a lo que hoy es la revista CIVISMO en su formato y, por qué no decirlo, en su contenido. La Revista Nueva circuló hasta el mes de marzo de 1907 cuando fue prohibida su publicación desde Bogotá. Se sabe que en la Universidad de Caldas reposan los originales de la revista, que vale la pena consultar para tener una visión más clara y diferenciada del pensamiento de los fundadores de la SMP de Manizales que allí escribieron.

Es en las páginas de la Revista Nueva donde vamos a encontrar los cimientos de lo que va a ser la vocación cívica y literaria de la SMP de Manizales. En ellas vemos a los ilustres fundadores quienes, en el año 1912, reunidos en la Asamblea Departamental crearon la SMP de Manizales, y serán el faro que iluminará el sendero durante los siglos XX y XXI.

Viernes, 20 de septiembre de 2019. José David Pinto. UmCentral

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Escuela de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales

 

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