Homenaje a Blanca Isaza de Jaramillo

La Voz de Caldas: 1926-2019 UMCentral
Blanca Isaza de Jaramillo

Blanca Isaza de Jaramillo Meza

La Voz de Caldas tributa hoy un homenaje a doña Blanca Isaza, como testimonio de admiración.

Ningún placer tan grato se presenta al escritor como este de ofrendar su loa a quien verdaderamente es digno de ella, en cualquiera de las actividades sociales pero en especial en aquellas que tienen relación directa con la mente, porque son al fin y al cabo muy pocas las mentes que por sus disciplinas y por sus producciones se hacen admirar, aunque hay en cambio muchas que hacen relumbrar, que son como esos meteoros que se encienden en la noche oscura, iluminando un espacio determinado, pero que en seguida se apagan, dejando tras sí la mayor obscuridad.

De esta manera las actividades de la mente pueden clasificarse en dos formas: las que no son dignas de admiración y las que relumbran.

Las actividades mentales de Blanca Isaza ocupan en la primera forma un lugar de prominencia. Cada una de las producciones de esta escritora hace entrar al lector en ejercicios de meditación. Si escribe un cuento, cautiva por el modo sencillo como va desenvolviendo el más difícil argumento. No se encuentra en ese estilo literario, ni el diálogo forzado, ni descripciones inoportunas, ni recursos que revelen la pobreza imaginativa, ni metáforas torpes. Si escribe una crónica atrae por su prosa severa y castigada, por la austeridad, en la forma y en el fondo, con que viste sus pensamientos e infunde respeto en cuanto su pluma adquiere en veces los caracteres de la crítica. Si anda por floridos campos de Apolo, entusiasma por la gallardía de su verso, por la belleza de su inspiración y por su habilidad maravillosa para presentar siempre como nuevas las formas que han sido viejas.

Blanca Isaza es una de las figuras más prominentes de la literatura femenina de Colombia. En poesía, lleva la palma sobre todas. En prosa, ocupa el segundo puesto. El primero le corresponde a doña Sofía Ospina de Navarro. Pero Blanca Isaza está por encima del grupo que aquella escritora dirige. En el grupo de Medellín se alinea también Uva Jaramillo Gaitán quien con la prosa de sus cuentos y con los cuentos de su prosa, va rompiendo con gesto procero una ancha y larga senda en la literatura colombiana Viene después un grupo de Bogotá con Ecco Nelly a la cabeza, como cuentista, y con las Flórez Fernández [Paz y Luz] como poetisas. Y tras este grupo, sigue con paso de triunfo Luz Stella, en Ibagué, imaginación viva ceñida a un estilo correcto, nuevo y propio“.

Sábado, 18 de septiembre de 1926. La Voz de Caldas

Mujeres escritoras

Doña Sofia Ospina de Navarro (izquierda) en reunión con escritoras. Foto: El ojo en la paja

Blanca Isaza Londoño nació el 6 de enero de 1898 en Abejorral (Antioquia). En 1912, cuando tenía 14 años de edad, comienza a escribir poesía. En 1916 se conoce en Manizales con el intelectual y escritor Juan Bautista Jaramillo (en 1926 fue gerente de LA VOZ DE CALDAS). Se casan ese mismo año y tienen 13 hijos.

El círculo social del matrimonio Jaramillo Isaza se relacionaba con escritores latinoamericanos. Blanca es considerada como una de las más grandes poetas colombianas, integró la generación de poetas latinoamericanas junto con Gabriela Mistral y Juana de Ibarbourou, con quienes sostenía relaciones a través de cartas.

Blanca fue editora de periódicos y revistas, entre las que se destaca la revista Manizales. Entre sus obras encontramos poesía, crónica, cuento, cuadros de costumbres y conferencias. Escribió 16 libros, entre ellos Selva florida (1917), Los cuentos de montaña (1926), La antigua canción (1935), Claridad (1945), Del lejano ayer (1951), Preludio de invierno (1954), Itinerarios breves (siete volúmenes de crónicas) y Al margen de las horas. En 1961 recibió la medalla al Mérito Periodístico del departamento de Caldas. Murió a causa de un infarto en el Hospital Universitario de Caldas el 13 de septiembre de 1967 en Manizales.

Luz Flórez

Paz Flórez

En aquel entonces existían círculos de escritoras en las ciudades. Uno de ellos lo lideraba Sofía Ospina de Navarro, en Medellín, quien dirigió la revista femenina Letras y encajes, una de las más importantes de Colombia de su época.

En Bogotá estaban las escritoras Ecco Nelly (dedicada al cuento) y las hermanas  poetas Paz y Luz Flórez Fernández.

Miércoles, 18 de septiembre de 2019. José David Pinto. UmCentral

 

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Escuela de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales

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