Editoriales incendiarios, los de 1926

La Voz de Caldas: 1926-2019

“El segundo anuncio de la sirena

Acordes a LA PATRIA en su editorial de ayer. A la ciudad hay que librarla de los enemigos que se proponen estorbar su progreso, oponiendo obstáculos a la construcción de sus vías de comunicación. ¿Cómo? Como ellos lo quieren. Con las armas de la violencia, si es que hasta allá hay que llegar, para que una carretera que viene de la ciudad de Cali, pase por Manizales y vaya hasta San Lorenzo a empalmar con la de Bogotá.

Los hombres pueden dividirse en muchas clases, en cuanto se presentan como adversarios del progreso público. Pero los que se oponen a que se abran los caminos, a que circule la riqueza por esas arterias, a que la vida social se agite, se desarrolle y crezca por allí, no son hombres; son monstruos muy dignos de ser encerrados para que todo el mundo los vea como cosa rara en un jardín zoológico. Que será precisamente lo que hay que hacer con esos señores. LA PATRIA y La Voz de Caldas se proponen establecer ese Zoo y llevar allí sus prisioneros.

Manizales está asediada de desventajas relativas a las vías de comunicación. El Ferrocarril que avanza con la mayor lentitud, no ofrecerá garantías para abastecer todo el tráfico que se necesita y que está desarrollándose. El cable aéreo no tiene tampoco la capacidad que nuestro comercio exige.

Se necesita una carretera que siquiera llegue hasta San Francisco y recoja el cargamento que hasta allí trae el Ferrocarril, y trata de negársele por un grupo de propietarios que quiere enriquecerse solo. No es justo, ni cristiano. Ni se puede tolerar. Manizales necesita esa carretera con urgencia inmediata para acelerar su reconstrucción. Y su necesidad está por encima de toda otra consideración y no puede respetar derechos, ni se puede asustar ante una inválida querella de policía ni ante un pálido artículo del Código Civil.

Y es el segundo anuncio de la sirena… “.

Martes, 14 de septiembre de 1926. La Voz de Caldas

Periódicos de odios

Tanto La Patria como LA VOZ DE CALDAS convirtieron sus páginas en trincheras para llamar la violencia hacia otros, los que estos diarios consideraban sus enemigos. “Antes los periódicos tenían una presencia política más influyente y como resultado se encontraban con frecuencia este tipo de editoriales, que al final sólo generaban más violencia”, esto comentó el periodista y profesor de la Universidad de Manizales, Carlos Andrés Urrego Zuluaga, frente a la editorial El segundo anuncio de la sirena. Alejandro Samper Arango, también docente en la Universidad de Manizales y columnista de La Patria, afirma: “soy columnista y he utilizado tonos similares. A esta editorial lo que le hace falta es que diga quiénes. Menciona sujetos, bichos, animales, pero ¿por qué no dice los nombres de los personajes? ¿quiénes son los que se niegan al progreso del Departamento?”

El artículo El cable aéreo Manizales-Aranzazu publicado por Eje 21, explica: hacia 1920 la capital de Caldas era el centro comercial más organizado de esta parte del país, porque la caficultura había creado una extensa red de caminos de herradura, se estaban trazando carreteras, y el ferrocarril y los cables aéreos avanzaban sin pausa. (…) El cable transportó un millón cien mil personas durante los once años que prestó el servicio de pasajeros y movió 300 mil toneladas de carga durante 15 años ¿Por qué se terminó este sistema tan moderno? Por la competencia de la carretera hacia el norte, y por los accidentes. Además hay que tener en cuenta que para los años cuarenta el gobierno colombiano le apostó al sistema de transporte por carretera, a los buses y camiones y descuidó los ferrocarriles y los cables que son medios más económicos y menos agresivos con el ambiente y con la naturaleza”.

Lunes, 16 de septiembre de 2019. Laura Aguilar Gaitán. UmCentral

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Escuela de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales

 

 

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