Otra queja contra la Policía

La Voz de Caldas: 1926-2019

Las quejas contra el accionar de la Policía eran noticias cotidianas en la Manizales de los años 20 del siglo pasado. Así lo reseñó LA VOZ DE CALDAS cuando el 9 de septiembre de 1926 publicó esta queja del ciudadano Pablo Gómez:

“Me encontraba ayer en las horas del mediodía en mi tienda, está en el parque Colón, cuando por motivos que no me interesa saber, se presentaron los agentes de policía números 64 y 170 a sacar de adentro a un niño, que se encontraba allí, y si más fórmula de ley que con permiso se entraron atropellado mi establecimiento.

Como yo viera lo injusto del procedimiento, me limité a decirles que mientras no me trajera una orden de un superior o del padre del niño no daba permiso para sacarlo, por lo cual los agentes dichos sin tener en cuenta los puestos tan distintos que ocupábamos se dieron a la tarea de desafiarme, y llegaron al hasta el punto de entrarse armados de revólver y de peinilla, con la cual me propinaron un cintarazo por lo cual yo tuve que ponerme en defensa, tanto de mi vida como de mis intereses. Por fortuna el caso le tocó investigarlo a un funcionario recto y honrado como el señor don Víctor Vélez, o si no a estas horas me tendrían a buen cuidado”.

Con esta denuncia el señor Gómez se queja del “abuso cometido por dos agentes ignorantes” al atropellar la propiedad y a la vida de los ciudadanos. Él, en ese entonces, esperaba que ser impusiera el orden en la Policía y se hiciera  justicia.

Jueves, 9 de septiembre de 1926. La Voz de Caldas

MALESTAR CONTRA LA POLICÍA

Policías en Pereira. Foto Diario del Otún

Este malestar contra la policía era latente. Se le criticaba porque no hacía su deber de perseguir a quienes “dañaban” el orden público. La investigación Progreso y delincuencia:mecanismos de control social en Manizales 1910-1940, de Miguel Antonio Suárez Araméndix, Edwin Andrés Monsalvo Mendoza y Sebastián Martínez Botero, dice que en las primeras décadas del siglo XX los ciudadanos estaban preocupados por la presencia en Manizales de vagos, desocupados, ladrones y campesinos “que tras las jornadas laborales gastaban sus ingresos en las cantinas y prostíbulos”. Sostiene que estaban distribuidos por toda la ciudad, “generando alarma por el relajamiento de las costumbres inveteradas e intranquilidad en los paseos nocturnos que ahora contaban con el estorbo permanente de beodos irrespetuosos con los transeúntes, ante la mirada impávida de los inspectores de policía”.

Y en la policía recayeron las quejas ciudadanas. “La prensa fue un escenario expedito para manifestar la preocupación ante la desidia de las autoridades policiales de Manizales, que invertían todo su tiempo en ´el palique (coqueteo) con la sirviente de la casa´. Con lo cual, pasaban días, meses y años ´(…) sin que haya una mano, si se quiere, caritativa, que aleje a los niños de la inmoralidad y el vicio, y de aquí la causa para que los billares, las cantinas y las casas de prostitución se encuentran a toda hora del día o de la noche llenas de hijos de familia´”. Esta información fue tomada por los investigadores la revista Blanco y Negro (semanario que circuló en 1912, sus directores fundadores fueron Alfonso García y Francisco Montoya, católicos y conservadores).

Así como el número de policías era insuficiente para cubrir la ciudad, “también lo era la capacidad de estos para ejercer el poder ya que la estructura policial era enrevesada. Unos agentes tenían subordinación del Alcalde porque eran nombrados por estos, los municipales, que se distinguían de los demás por el gorro colorado y en general obedecían a cuotas burocráticas; mientras que los otros dependían de la Nación y el Departamento y no obedecían al Alcalde.

Lunes, 9 de septiembre. UmCentral

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Escuela de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales

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