En 1926 Manizales reinvidicaba el fascismo

La Voz de Caldas: 1926-2019 UMCentral

Esta columna de opinión publicada el 23 de agosto de 1926 en LA VOZ DE CALDAS pone en evidencia la llegada de las ideas fascistas a Manizales, antes de que se desarrollara la Segunda Mundial (1939-1945) y después de la I Guerra (1914-1918). Publicamos la opinión completa de J. Palex por lo curiosa:

“El fascismo de algunos

Símbolo fascista

A raíz del incendio de este año, que de manera tan formidable vino a fustigar de nuevo el alma de nuestro pueblo, se formó una institución llamada Liga de Acción y Defensa de Manizales, y surgió además, un grupo de tendencias fascistas, que de primer momento, y con los arrestos propios de la juventud, llevó al ánimo de los manizaleños las mayores esperanzas.
En el asunto de “traviesas”, la voz de la Liga y el eco de los fascistas fueron arma poderosa de reivindicación; esa arma valiente nos hizo ver que la ciudad tenía lebreles puestos con ojos de avizor, en los umbrales de la casa común. Pero el entusiasmo cesó y las instituciones se acallaron; el mal de siempre, la inconstancia en asuntos que implican desinterés, terminó por aniquilar el germen de una bella empresa.
¿Será, por ventura, que Manizales no confronta problemas de gravedad, que requieran para su resolución, de la ayuda de sus buenos hijos?
A nuestro ver, hoy más que nunca, esos problemas deberían preocupar a todos los ciudadanos de talento y de buena voluntad.
En primer término está el nombramiento del nuevo gobernador.
Ese fascismo que una tarde enarboló bandera negra, como símbolo de una sagrada aspiración, debiera levantarla en estos precisos momentos, para imponer a la conciencia pública el nombre del futuro gobernador. ¿Cuáles son sus prendas y virtudes?
El Departamento cuenta entre sus hijos, muchos que pueden regir sus destinos con toda lucidez; más no hay que buscarlos entre la cáfila de políticos de oficio, que viven siempre del trabajo de las multitudes; no entre los que hacen su carrera, impelidos por el golpe dado a tiempo en un trampolín de volatinero, si no entre los que a costa de estudio, de acción y de vida honorable, han levantado su propio pedestal. No vivimos días en que  la agitación  de los partidos, conmueva inútilmente el alma colectiva; estos tiempos exigen bríos, juventud, trabajo creador, cultura, aquilatado civismo, hermandad, compenetración  en todos los problemas.
El pueblo nuestro pide un hombre que sea una mole por su integridad y que sea capaz de conducir a feliz puerto la barca departamental, metida hoy en ásperas escolleras. El fascismo de otros días debiera buscar ese hombre, e imponerlo a la conciencia pública.
Si otros lo están haciendo, movidos por espíritu de varia índole, ¿porqué la juventud vigorosa y sana, que ama el progreso, que siente entusiasmo de nueva y de mejor vida, que lucha por el engrandecimiento de lo que tenemos, limpia la frente y desposeído el corazón de añejas aberraciones y de odios insanos, por qué no pide a ese hombre y por qué no lo impone?
Hay otro asunto de no menos gravedad: el disgusto de las provincias para su capital.
¿Tiene o no fundamento ese disgusto?
Podríamos hasta convenir que las provincias tuvieran la razón; que Manizales fuera ese negro fantasma que está sacrificando inocentes como un Herodes; que aquí tuviéramos de los otros pueblos, nuestros hermanos, un concepto de frío y absorbente egoísmo. Esa obra que así perjudica a la entidad departamental y que va socavando la fuerza de las instituciones, no es exclusiva de los pueblos mismos, sino de ciertos espíritus poseídos de mezquinas ambiciones; de logreros y agitadores, que al no tener otras armas para hacerse valer ante sus conciudadanos, meten la manzana de la discordia, enturbian las aguas para asegurar cualquier pesca.
Si Manizales no alcanza para la resolución de sus problemas íntimos, ¿cómo va a creerse que esté fomentando odios ingratos y hostilizando sin ton ni son, a los otros pueblos? Hay que creer con toda seguridad que los reos del delito, son aquí y en los pueblos, poquísimas unidades.
Qué hermoso programa para el grupo de fascista, éste de trabajar por la unidad departamental y por hacer desaparecer las  asperezas consumadas por malos ciudadanos.
Obra de depuración, de conocimiento de los hombres; obra de energía sin miramientos ni contemplaciones; obra de paz, pero de exterminio de los facciosos.
Cuanto bueno fuera, que hiciera una segunda aparición la bandera negra, símbolo de los más bellos ideales.

J. Palex”

Lunes, 23 de agosto de 1926. La Voz de Caldas

Manizales fascista

El fascismo es una ideología, un movimiento político y un tipo de Estado totalitario y antidemocrático. Esta ideología, que en Alemania se llamaría Nacismo, es en parte culpable de la II Guerra Mundial (1939-1945). Su creador fue Benito Mussolini, quien consolidó esta ideología desde 1918 en Italia.

Rasgos del fascismo: Exaltación exacerbada de los valores de patria, raza, tierra, dios, madre, ejército y otros, que sirven para manipular a las masas y llevarlas a la acción en contra de quienes tengan visiones diferentes del mundo. El fascismo ataca sobre todo a las minorías étnicas, religiosas, políticas y hasta sexuales; pero también a lo extranjero, lo foráneo, lo extraño.

En un estado fascista todos los ciudadanos deben defender los ideales fascistas, no hacerlo significaba ser blanco militar y de odios del mismo fascismo.  Así que se acaba la distinción entre civiles y militares, y surge una ´ciudadanía militar´ que convoca a la guerra contra sus opositores. En este tipo de Estado y sociedad hay que destruir los partidos políticos (solo debe existir el partido fascista), los sindicatos, las iglesias diferentes a la católica, y otros tipos de diversidades. La democracia y el voto se consideran inútiles.

El fascismo elimina el disenso; impone la disciplina del cuerpo y de la mente, la obediencia a quien detente el poder en el Gobierno, en la Iglesia y en los mandos militares.

Han sido gobiernos fascistas: Italia, con Mussolini (1921-1943); Alemania, con Adolf Hitler (1933-1945) y España, con Francisco Franco (1936- 1975).

El fascismo usa elementos simbólicos para penetrar en las masas. Uno de ellos era el saludo, otro la utilización de camisetas y banderas negras. Mussolini creó un grupo paramilitar llamado Camisas Negras, conformado por intelectuales nacionalistas, oficiales en retiro del ejército y jóvenes terratenientes que se oponían a los sindicatos de obreros y campesinos. Usaron la violencia, la intimidación y el asesinato contra sus oponentes políticos y sociales.

Por eso extraña que en Manizales hibiera llegado tan pronto el ideario fascista, y que un diario como LA VOZ DE CALDAS lo elogiara y motivara su crecimiento. Obviamente pudo ocurrir que no dimensionó el destino sangriento que provocó esta ideología (el holocausto contra el pueblo judio y gitano, contra los comunistas, socialistas, liberales, intelectuales, los homosexuales, las personas con discapacidades físicas y mentales). Fueron millones los muertos a causa de esta visión del mundo.

Hay que recordar que el mismo Silvio Villegas lideró una manifestación en contra del estancamiento de la finalización del Ferrocarril de Caldas porque las traviesas no llegaban desde Buenaventura. UmCentral del 7 de abril de 2019 recordó que en abril de 1926 unas 5 mil personas, entre comerciantes, funcionarios, hacendados, banqueros, sacerdotes, intelectuales, obreros, maestros, estudiantes y campesinos se reunieron en la Plaza de Bolívar para protestar contra el gobierno nacional; y que que entre la multitud “tremolaba allí al viento del véspero una bandera negra, que es la del fascismo, y que en aquella hora y en aquel lugar, era el símbolo más patético de la indignación caldense, pueblo al cual quieren los altos poderes colocar en una condición todavía inferior a la de quinta clase”.

La Liga de Acción y Defensa de Manizales fue una organización comunitaria que se creó en 1925 para vigilar que la reconstrucción de la ciudad después del incendio de 1925 se cumpliera a cabalidad.

Dice Wikipedia que entre 1920 y 1930 en Colombia existió un grupo intelectual y político llamado Los Leopardos , que se oponía a los partidos tradicionales. Lo lideraban cinco jóvenes del Partido Conservador (entre ellos Silvio Villegas). En aquellos años, Los Leopardos representó una división dentro de los conservadores. Unos llamados los Civilistas (liderado por Laureano Gómez) y el otro los Fascistas (Los Leopardos).

Leer más en http://umcentral.umanizales.edu.co/index.php/2019/04/08/el-gobernador-de-caldas-plantea-al-presidente-ospina-su-renuncia-si-no-se-permitiere-que-las-traviesas-sean-transportadas-de-buenaventura/

Viernes, 23 de agosto de 2019. Catalina Ocampo. UmCentral

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy

 

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