Monseñor Darío Márquez Henao. Foto La Voz de Caldas

Por orden del papa Pío XI Caldas tiene dos nuevos monseñores

La Voz de Caldas: 1926-2019

El 12 de agosto de 1926 los católicos conservadores de Manizales pudieron alegrarse al saber por medio de LA VOZ DE CALDAS que el papa Pío XI había nombrado dos nuevos monseñores. La noticia apareció en la primera página con las fotografías de los sacerdotes Darío Márquez Henao, rector del Seminario Conciliar (foto izquierda, de anteojos) y Ramón Buitrago Durán, Vicario General de la Diócesis (foto derecha). La información traía la carta del Papa traducida de la misiva que recibió el padre Márquez, que decía:

“´Mayordomato de Su Santidad. -2 de marzo de 1926 – Número 178. -Su Santidad el Papa, Señor Nuestro, Pío XI, se ha dignado contar entre el número de sus camareros secretos supernumerarios al Rev. sacerdote Darío Márquez, de la Diócesis de Manizales. Tal gracia del padre Santo se participa al mismo rev. Márquez –R. de Samper, mayordomo de Su Santidad.

Rev. Monseñor Darío Márquez´.

Mutandis Mutandi es el texto del muy ilustre señor Vicario.

El camarero Secreto Supernumerario y el camarero de honor con su vestido morado hace parte de la familia noble de su santidad y goza del título de Monseñor”.

Jueves, 12 de agosto de 1926. La Voz de Caldas

 

Monseñor polémico

En el libro Misterio y delirio. Vida y obra de Bernardo Arias Trujillo, escrito por Albeiro Valencia Llano, se informa que monseñor Darío Márquez nació en Manizales en 1877 y falleció en 1935. Sus restos descansan debajo del altar del templo María Inmaculada.. Estudió en el Seminario de Medellín, y fue rector del seminario de la diócesis de Manizales desde 1903 hasta 1927; en este tiempo formó más de 70 sacerdotes. En 1928 fue nombrado cura de la parroquia de La Inmaculada, y desde el púlpito de este templo se hizo famoso por participar en política. “Fue muy popular por su lucha contra la logia Nieves del Ruiz y por la participación en la campaña política de 1930”, sus sermones fueron escandalosos en Manizales, Caldas y Colombia.

La logia Nieves del Ruiz se formó en Manizales en 1921 por un grupo de jóvenes masones. Cuando Márquez se enteró invitó al clero para que se pronunciara desde los púlpitos de todas las iglesias y señalara a los masones, y a sus familias, por sus nombres. Márquez era estudioso de la masonería, su obra de cabecera era el libro Los Misterios de la Francmasonería (de Leo Taxil). Él ingresó a la masonería, luego se retiró, editó el mencionado libro y lo utilizó contra los masones caldenses.

Como los masones caldenses eran liberales, los periódicos y políticos conservadores se aliaron con la Iglesia para atacar a la logia Nieves del Ruiz. La prensa liberal no tomó partido, “por lo tanto los masones y sus amigos se orientaron a organizar el contraataque por medio de panfletos y hojas volantes, algunos anónimos (impresos en la Tipografía La Fragua)”.

La francmasonería o masonería era rechazada por la Iglesia porque su búsqueda de la verdad, del estudio filosófico de la conducta humana, de las ciencias y de las artes y el fomento del desarrollo social y moral del ser humano, chocaba con los planteamientos de la Iglesia sustentados en la fe.

En 1923 el intelectual Gonzalo Restrepor fundó el periódico El Universal, único medio liberal caldense que no le temía a la Iglesia. En sus editoriales Restrepo cuestionaba al sacerdote: “El Padre Márquez, domingo a domingo, en misa mayor, ante la multitud que asistía con fervor a los sagrados ritos del catolicismo, lanzaba, desde el púlpito, con voz estremecida de cólera, terribles anatemas contra los ciudadanos que formaban la logia Nieves del Ruiz. Con palabras de fuego, maldecía en nombre de la religión católica, a los socios de aquella institución masónica y entregaba a la ira popular los nombres propios de tales caballeros. Madres, esposas, hijas, novias de los estigmatizados, se vieron obligados a retirarse por un tiempo de la sociedad, para evitar agresiones, y a esconder su dolor y sus temores en lo más íntimo de sus hogares”. Estsos editoriales también generaban escándalos. “Al fin la logia Nieves del Ruiz desapareció y Gonzalo fue a dar a la cárcel, por horas o por días, a cumplir la sentencia condenatoria con que terminó el proceso que le había instaurado el padre Márquez, por injuria (Jaramillo Meza J. B., 1951, pág. 235)”.

Otros intelectuales y artistas de Manizales, Salamina, Pereira, Manzanares y Riosucio recibieron los ataques del cura Márquez desde el púlpito. Uno de ellos fue el salamineño Juan B. López, dueño en Manizales de la Librería Moderna. Sobre esta librería escribió Rodrigo Jiménez Mejía: “No fue propiamente un negocio, sino una universidad, la primera grande universidad que tuvo Caldas. Don Juan con el criterio de selección que correspondía a su exquisita cultura, importaba las mejores obras que aparecían en España y Francia y las difundía profusamente”. A las tertulias de esta librería asistían personajes como Victoriano Vélez, Alfonso Villegas Arango, Daniel Gutiérrez, Aquilino Villegas. “Esta tertulia duró un poco más de treinta años e influyó en los alumnos del Instituto Universitario y en los estudiantes de los pueblos que pasaban sus vacaciones en Manizales quienes, sin falta, concurrían a la Librería Moderna, en donde don Juan los orientaba sobre los mejores libros.

Se dice que Juan Bautista López “liberalizó a las juventudes caldenses porque los inducía por los ideales que le eran caros. De allí surgió una generación caldense, valerosamente rebelde y de mucho brillo literario, que abandonó los halagos del presupuesto oficial durante los cuarenta y cinco años de la hegemonía conservadora para recluirse en una vida difícil que compensaban luciendo el gorro frigio de la revolución francesa”. A López, a su librería y a sus visitantes le correspondió “resistir bravamente las embestidas del clero que, encabezado y dirigido por Monseñor Darío Márquez, inteligente e ilustre rector del Seminario, prohibía en todos los púlpitos, bajo pecado mortal, la compra de un libro, de un lápiz o de una pluma en la Librería Moderna” (Jiménez Mejía, 1959, pág. 172).

De monseñor José Ramón Buitrago Durán se tiene menos información. Se sabe que presidio la Junta para la reconstrucción de la Catedral después de que se incendiara en marzo de 1926. Murió en 1931 en Santa Rosa de Cabal; y fue quien trajo de Estados Unidos el primer camión de llantas macizas a este poblado, carro que no prestó ningún servicio en la comunidad.

Lunes, 12 de agosto de 2019. UMCentral

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy

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