Mercedes Navarro en La Voz

La Voz de Caldas: 1926-2019 UMCentral

La actriz mexicana Mercedes Navarro era el centro de atención en agosto de 1926. Ella y su Compañía de la Alta Comedia presentaron varios de sus montajes en el teatro Manizales. Antes de regresar a su país Mercedes sostuvo la siguiente entrevista con el periodista A. Ávila y una tal señor G.; Mercedes estaba en compañía de la actriz sara García. He aquí la entrevista completa:

“Con motivo de su función de beneficio que se dará esta noche, entrevistamos a doña Mercedes Navarro, primera actriz de la compañía de su mismo nombre, en el Centro Social, al cariño de un sabroso té.

-Como se inició usted en el teatro?

Doña Mercedes ríe con la risa de la princesa Eulalia, con su risa, que es la flor de su figura y como saboreando un bombón nos dice.

-Verá usted: yo tenía 10 años, y en el colegio se organizó una velada, me dieron a hacer un papel difícil…

Ríe, ríe, ríe.

-¿Y qué?

-¡Que lo hice muy mal! Tanto que no me volvieron a tener en cuenta en las otras veces.

Una pausa.

-Pero yo anhelaba con locura volver a la escena.

-……..

-Y volví de diez y seis años.

-¿Con éxito?

-Sí… Eso manifestó el público y la prensa.

-¿Su éxito que más la conmovió cuál fue?

-Bueno, después de otros, uno en la ciudad de México…

Hace un gesto de evocación.

-Hará un año, más o menos, con la Gioconda de D´Annunzio… Es una noche que no se me olvida…

-¿Y cuál es su obra predilecta?

-Esa la Gioconda y una Mujer sin Importancia de Oscar Wilde.

-Ah doña Mercedes, se no se enfría el té.

-Cierto, se olvida una de todo al hablar de estas cosas!

Toma una cucharadita y me pregunta:

-¿Cuántas le echa usted?

-Dos, me gusta un poco dulce.

El señor G…  dice:

-¿Me lleva en su compañía señora?

El señor G… es un joven buen mozo e inteligente. Ella le responde:

-Ya, ya: irá usted de galán joven…

Se dirige a nosotros:

-¿Qué más le digo?

-Bueno, cuénteme una anécdota de su vida de artista.

La señora García interviene:

-Cuente, cuéntele usted aquel episodio con la señora del millonario portorriqueño.

-No, Sara. Es más interesante la del asesino norteamericano.

Nosotros nos interesamos y a coro exclamamos:

-A ver: ¿cómo fue?

-Yo trabajaba en México: el asesino, un tal Westman se hizo presentar por un amigo mío; me asedio a atenciones tres días. Era buen mozo, bien vestido, inteligente y gastador. Al tercer día me propuso un contrato para trabajar en New York: ya ese día íbamos a firmar el contrato, cuando la policía lo cogió preso por orden del gobierno americano. Entonces se supo que era un asesino.

Se comentó lo anterior, unos charlas, otros en serio y claro, la entrevista se desvió. Al momento volvió su rostro hacia nosotros y continuamos:

-¿Entre los autores suramericanos, cuál estima usted mejor?

-Indiscutiblemente Florencio Sánchez es el maestro. Lástima que muriera tan joven.

-¿Y entre los colombianos?

-No conozco sino El Drama Único, del doctor Vázquez.

-¿Y?

-Muy bonito…

 -¿Piensa usted montar obras nacionales?

-Sí, me gustaría mucho!

-…

-El teatro moderno me gusta por lo ágil del diálogo, por lo sugerente del argumento y por lo psicológico de los personajes, yo siento más un personaje del teatro moderno que del teatro del pasado.

Ya habíamo terminado de beber el té, cuando nos interrumpió el rasgueo de una guitarra y la voz de un, quizá, enamorado galán. Ella se levantó y emocionada exclamó:

-Oigan, oigan ustedes: ¡es el eterno Don Juan!…

Sábad0, 7 de agosto de 1926. La Voz de Caldas

Se despidió Mercedes y su compañía

La Compañía de Alta Comedia Mercedes Navarro era mexicana. El periodista teatral Armando de Maria y Campos en el portal criticateatral2021.org informa que Mercedes Navarro “fue una actriz de una inquietud artística literaria casi sin precedente en nuestro medio teatral (el de México), únicamente le sacaba ventaja Virginia Fábregas. Ambas actrices vivían pendientes de la llegada del correo de Europa con los últimos números de La Petite Ilustration (revista teatral) y si veían que traía alguna obra que se adaptaba a sus facultades, o a las posibilidades de sus respectivas compañías, la mandaban traducir y la estrenaban a los diez o doce días de haber llegado a México el ejemplar impreso”.

La actriz Sara García Hidalgo (1895-1980) estuvo con la Compañía en Manizales cuando era muy joven aún. Sara es reconocida como la abuelita del cine mexicano por interpretar frecuentemente a una abuela en el cine y la televisión. Hace parte de la Época de Oro del Cine Mexicano. Se dice que a sus 45 años de edad se hizo extraer 14 piezas dentales para interpretar a una anciana en la película Allá en el Trópico. Compartió créditos con actores famosos como Cantinflas, Jorge Negrete, Pedro Infante, Germán Valdés (Tin Tan). También fue famosa por sus actuaciones en fotonovelas, radionovelas y telenovelas (las más reconocidas en Colombia fueron Mundo de juguete y Viviana (1978) junto a la actriz Lucía Méndez.

Sara García joven y ya anciana; reconocida por realizar roles de abuela

El actor mexicano Octavio Luzart sería luego un destacado actor de cine; actuó en filmes reconocidos como Alma de América (dirigida por Alfonso Bustamante, 1931), No te dejaré nunca (de Francisco Elías, 1948) y Los olvidados de Dios (de Ramón Pereda, 1940).

En Manizales presentaron obras como La Maestrilla, de Niccodemi;  La Gran Duquesa, de Alfredo Savoir; El Talento de mi Mujer (de Antonio Paso), La fuerza de los débiles (de Antonio Méndiz Bolio), y se despidieron con La Serpiente.

Jueves, 8 de agosto de 2019. UMCentral

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy

 

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