LA VOZ despedió al presidente Ospina

La Voz de Caldas: 1926-2019 UMCentral

La editorial de LA VOZ DE CALDAS alabó la labor del presidente saliente de Colombia, Pedro Nel Ospina, quien entregó el poder el 7 de agosto de 1926 a Miguel Abadía Méndez. Dijo el diario de la tarde que en el gobierno de Ospina:  “(…) vivimos el momento de mayor orgullo republicano, bajo el amparo de una Constitución, que con la reformas de 1910, sería modelo aún en países de tanta libertad como Francia y de tan admirable organización política, como Inglaterra”.

Aseguró que el general Ospina “es el mejor presidente que ha tenido Colombia desde el primero hasta hoy. Tuvo y realizó las audacias de Reyes, pero superó a éste en cuanto al santo respeto que demostró siempre por el cumplimiento de la Constitución y de las leyes”. Agregó que Ospina dejó a Colombia con “las finanzas organizadas, con su moneda valorizada, con su crédito exterior e interior colocado en la más alta posición de honor y cruzada en sólo cuatro años con más de seiscientos kilómetros de ferrocarril”. Por lo tanto, Ospina merecía que se inmortalizara en el bronce sus méritos de estadista y de republicano”.

Informó que en Bogotá le hicieron calle de honor a su salida, entre vítores, desde el Palacio hasta su residencia particular. Y puntualizó: “Sólo a dos jefes de Estado se ha tributado hasta ahora este homenaje insigne: a Carlos E. Restrepo y a Pedro Nel Ospina. Los demás han abandonado la presidencia en medio del silencio despectivo el pueblo, o han salido de allí furtivamente por la puerta que da a las calles extramuras. En estas condiciones el doctor Abadía Méndez inicia su gobierno. Que Dios le asista”.

Sábad0, 7 de agosto de 1926. La Voz de Caldas

De Ospina a Abadía

Pedro Nel Ospina Vásquez, presidente de Colombia: 1922-1926

Miguel Abadía Méndez, presidente de Colombia: 1926-1930

Pedro Nel Ignacio Tomás de Villanueva Ospina Vásquez nació en Bogotá en 1858 y murió en Medellín en 1927. Fue, además, militar e ingeniero. Era hijo de Enriqueta Vásquez y de otro presidente (Mariano Ospina Rodríguez, 1858-1893) y tío del presidente Mariano Ospina Pérez (1946-1950). Con su hermano Tulio fundó la Escuela Nacional de Minas de la Universidad Nacional, en Medellín.

En su gobierno adelantó la ley de instrucción pública, lo que permitio el acceso de muchos jóvenes a la educación. Reglamentó el ejercicio de la dentistería y el servicio de higiene pública; mejoró los lazaretos, construyó acueductos, carreteras y ferrocarriles. ​

Miguel Abadía Méndez nació en Coello (Tolima, 1867) y murió en Choachí (Cundinamarca, 1947). Fue abogado, político y periodista. Además de presidente fue legislador, ministro en siete carteras (Instrucción pública, Hacienda, Relaciones Exteriores, Gobierno, Guerra, Correos y Telégrafos), consejero de Estado y magistrado de la Corte Suprema de Justicia.

Fue elegido presidente para el período 1926-1930 por el Partido Conservador. Fue el único candidato, el Partido Liberal se negó a participar en esta contienda y rechazó la invitación para colaborar con este gobierno. En su gestión se firmaron los acuerdos de límites marítimos con Nicaragua y terrestres con Perú y Brasil (1928); fomentó las cuestionadas misiones indígenas (la presencia de misioneros que buscaban catequizar a estas comunidades). Igualmente fue cuestionada su gestión financiera: recurrió a empréstitos de millones de pesos para adelantar obras públicas, estrategia que dejó endeudado al país. Además enfrentó el surgimiento de los movimientos obreros sindicales y la presencia de la ideología comunista.

Pero lo que más dejó huella fue su responsabilidad en la llamada Masacre de las Bananeras ocurrida el 5 y 6 de diciembre de 1928. En Ciénaga, Magdalena, los obreros de la United Fruit Company salieron a huelga para exigir mejores condiciones laborales. El Ejército colombiano respondió asesinando a los obreros. Un testigo dijo: “A las seis de la mañana el personero de Ciénaga, llamado para practicar el levantamiento de los cadáveres, encontró nueve muertos tendidos en la plaza. El general Cortés Vargas informó a sus superiores que estos nueve, más cuatro más que murieron por sus heridas, fueron los únicos huelguistas muertos en la noche del 5 de diciembre. La gente de la zona, sin embargo, cree que fueron decenas, sino cientos los muertos. Mientras huía de Ciénaga Raúl Eduardo Mahecha le contó a otros que sesenta personas habían sido asesinadas; Alberto Castrillón los estima en cuatrocientos. Muchos cuerpos, dicen, fueron rápidamente cargados en los trenes y arrojados al mar, y otros enterrados en fosas comunes en una finca bananera vecina”. Otros aseguran que fueron mil los difuntos.

Estos hechos llevaron a una honda crisis y a que los estudiantes exigieran su renuncia. En una manifestación uno de ellos es asesinado por la guardia presidencial (el estudiante Gustavo Bravo Pérez, dela Universidad Nacional). Abadía no renunció pero su gobierno marcó el fin de la llamada Hegemonía Conservadora. En 1930 la presidencia es ganada por el liberal Enrique Olaya Herrera.

Miércoles, 7 de agosto de 2019. UMCentral

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy

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