En 1926, Caldas necesitaba un nuevo hospital

La Voz de Caldas: 1926-2019

A inicios de agosto LA VOZ DE CALDAS el revivió el deseo de c0nstruir un hospital departamental. “Decir que Manizales no tiene hospital departamental parece una impostura. Decir que asila en un local estrecho y por demás antihigiénico hasta 200 enfermos es cruel.  Decir que el Hospital actual es una exposición de miserias, resulta anticristiano. Y decir que hay 38 pacientes en el suelo -algunos de ellos en el corredor-, afrenta la ciudad que lleva corazón de oro. Con todo esos decires son la absoluta verdad”, publicó el 4 agosto de 1926.

Esta idea que tuvo el apoyo del empresario Gonzalo Boza y de Silvio Villegas (leer http://umcentral.umanizales.edu.co/index.php/2019/03/12/el-proyecto-sobre-el-hospital/) . Pero el incendio del 20 de marzo, que consumió parte del centro de la ciudad, frenó este sueño. “¿Será posible dejar todo en cenizas? ¡No! Volvamos a la lucha y hagamos algo en favor de nuestros hermanos en miserias”. Volvió a reanimar este propósito LA VOZ DE CALDAS.

Sostuvo el diario que mientras se emprendía esta nueva obra había que mejorar el actual (de caridad) e informó que ya habían donaciones: El Banco del Ruíz, $1.000; Sinforoso Ocampo, $500; Miguel Gutiérrez y la Compañía Colombiana de Tabaco donaron cada uno $200; Félix Salazar, Alejandro Gutiérrez  y Gonzalo Boza y Cía de $100 cada uno; y Luis Ocampo L., $50.

Invitó a “la caridad evangélica de nuestras mujeres” para que ayude en la construcción de dos pabellones. “Invocamos la influencia valiosísima de la Reina de la Caridad doña Laura Pinzón, cuyo esfuerzo de Soberana redimió más de una vez las víctimas de la lepra. Recurrimos a la actividad prodigiosa de esa dama de grandes iniciativas doña María Tobón, quien con Lucía Latorre, Mery y Aquilina Duque, serán motores poderosos para la acción que nos proponemos realizar”.

Calculó el periódico que “si de los 60.000 habitantes que tiene Manizales, la cuarta parte diera un centavo diario, tendríamos en un año cinco millones, cuatrocientos setenta y cinco mil centavos. ¿Cómo se obtendría esta suma? Por suscripciones, colocando urnas en los hoteles, cafés, peluquerías y demás establecimientos concurridos”.

Propuso que las damas fueran a los concejos de cada municipio de Caldas y solicitaran $20 por cada corporado, “aseguramos que no serían desatendidas, porque dichas entidades están formadas por caballeros” así se conseguiría $6.000. “Si de las minas en explotación suplicaran a 10 el auxilio de $20, adicionaríamos $2.000. ¡Con $62.750 oro se hacen dos famosos pabellones!”

Por último sugirió que “desde el Instituto Universitario hasta la última escuela rural pueden organizar para fin de año un acto literario. Si a una rural solo asisten 59 personas y cada cual paga 0,10, daría $5.00 para una pieza de género, o sea con qué vestir la almohada de 30 camas”.

Y para motivar esta propuesta Eudoro Galarza Ossa, director de LA VOZ DE CALDAS, informó que le llegó una carta del señor Elías Trujillo Gómez con diez pesos “para que por su conducto sea entregado ese valor a la comisión encargada de adquirir fondos para el arreglo del hospital en esta ciudad”.

Hospital, 1910. Foto Villegas Editores

Miércoles, 4 de agosto de 1926. La Voz de Caldas

Mujeres de caridad

Según la investigación Memorial de la arquitectura república, Manizales: Centro Histórico, de Hernán Giraldo Mejía (Universidad Nacional, Manizales), el primer hospital en Manizales se ideó en 1870. Para ello se formó una junta, liderada por el doctor Dionisio Uribe Santamaría, que decidió construirlo cerca al lugar del futuro colegio de las Hermanas de la Caridad (Colegio de La Presentación, plaza de los Agustinos). En 1876 se inauguró la obra de tapias y techo de teja. En 1871 el mismo Dr. Uribe comentó: “nuestro hospital, si merece este nombre, está en embrión” y agrega que el edificio estará en un cuadrado de 32 varas distribuido en salones para hombres y mujeres, “sala para ulcerosos, una capilla, salón de Hermanas de la Caridad y otras piezas más para usos domésticos y administración del establecimiento…, hasta hoy solo tienen aproximadamente cuatro varas de altura las tapias y se han invertido 600 pesos en gastos incluso el valor del terreno”; cuya dimensión era de ochenta varas cuadradas.

En 1911 entró a funcionar el segundo hospital, el San Juan de Dios, que tenía “como subvención principal la del «degüello de animales”. En 1926 tenía 16 médicos. Desde ese año, 1926, comenzó a debatirse la construcción de un hospital departamental sin éxito, hasta la mitad del siglo XX. En 1952 se inaugura el Hospital Departamental Universitario Santa Sofía. Comenzó con el servicio del Sanatorio Antituberculoso, con habitaciones de aislamiento para atender a pacientes contagiados. Un año después dio apertura a los servicios médicos.

“Desde el pasado 1 de febrero, el Hospital Departamental Santa Sofía de Caldas cuenta con el certificado de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) para la Fabricación y Distribución de aire medicinal otorgado por el INVIMA, previa verificación del cumplimiento de todos los requisitos técnicos, legales y de calidad exigidos por las autoridades sanitarias de vigilancia, inspección y control. El aire medicinal es esencial en los hospitales para la aplicación en terapia respiratoria (ventilación mecánica y anestesia), por lo que se requiere estricto cumplimiento de las normas de calidad en cuanto a su pureza y contenido de oxígeno”. Dato tomado de la página oficial del Hospital.

Hoy Caldas cuenta con 216 hospitales y clínicas privadas y públicas. Manizales tiene alrededor de 21 y se proyecta en el 2021 como un municipio saludable a nivel nacional aprovechando el desarrollo técnico y tecnológico de la región.

Sobre la importancia de la mujer en este tipo de actividades, la historiadora Dorian Hoyos Parra en su texto Las mujeres para la caridad y la beneficencia se pregunta ¿Por qué los hombres no apoyaron con el mismo empeño esta labor? Y cita a la otra historiadora Gloria Bonilla, quien anota “como posibles causas el que la caridad era un instrumento de perfeccionamiento espiritual que se canalizó a través de tales instituciones,  además que estas labores no eran del gusto de los hombres por su baja o inexistente remuneración. Otro argumento era el que se ayudaba a los sectores pobres y desfavorecidos de la sociedad. También argumenta que en varios países las actividades asistenciales se dejaban en manos de la Iglesia y en algunas mujeres, a quienes se valoraba porque lograban aliviar las dolencias de la sociedad a bajo costo y sin cuestionar la estructura social”.

Domingo, 4 de agosto de 2019. UMCentral. Valentina Llano

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy

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