El talento de la crítica teatral en 1926

La Voz de Caldas: 1926-2019

La crítica no tuvo compasión con la nueva obra de la Compañía de Alta Comedia Mercedes Navarro que se presentó en Manizales. Sin en días anteriores fue alabada por sus montajes La Maestrilla (de Darío Niccodemi)  y La Gran Duquesa (del francés Alfredo Savoir), no sucedió lo mismo con la obra El Talento de mi Mujer (de Antonio Paso), que se presentó el fin de semana en Manizales. LA VOZ DE CALDAS publicó la siguiente crítica el 5 de agosto de 1926:

“Tuvo el señor Mas la pretensión de hacer una obra de tesis con la comedia titulada El Talento de Mi mujer, pero ni logró demostrar la tesis ni comedia hizo.

No hay caracteres definidos en esta comedia. Las escenas son todas desarticuladas y desacompañadas de la espontaneidad; el diálogo es presidido por una pesantez de categoría mayor. El movimiento escénico no guarda relación ninguna con el movimiento de las figuras, ni con su temperamento; y cuando estas faltas ocurren, la comedia degenera en lo que degeneró esta del señor Mas, en completa mascarada.

Mercedes Navarro, la directora. Foto La Voz de Caldas

Del teatro moderno están proscritas las obras de tesis. Además, el feminismo no puede nunca llevarse a la escena. Podrá combatirse en el periódico, en la tribuna, en el libro, pero nada más. Y como una prueba de esto, allí está la representación de “El Talento de mi Mujer”: un fracaso, con tiroteos en la escena, con desaforados coros de los personajes, con sustos colectivos, es decir, un sainete sin pizca de gracia ni grano de ingenio.

El trabajo de la primera actriz pasa desapercibido como el de cualquier personaje de esos que llaman ´de por medio´ la técnica teatral.

De suerte que si queremos hablar de Mercedes Navarro, tenémosle que hacer por su intervención en otras obras, y a ellos vamos, muy complacidos por cierto: Tiene todas las propiedades que se requieren para alcanzar a ser una actriz de primer orden: belleza física, porte elegante, distinción en las maneras, acción de manos muy adecuada; su voz es un verdadero encanto: sonora, flexible, suave, con todas las gamas necesarias para expresar los diversos sentimientos de las obras; su risa, cuando ríe en la escena, es graciosa, espontánea y oportuna. No todos los actores saben reír con esa propiedad. Anoche lo vimos precisamente en una de las comediantas que tuvo que reír en la escena: lo hizo sin gracia, forzadamente. Y es una de las cosas difíciles de la escena: reír bien. Se puede fingir el llanto (aunque una actriz de nombre respetable no debe fingirlo nunca), y el público disimula o las cosas quedan bien. Pero la risa no puede fingirse en ningún momento porque el papel entonces cae en lo ridículo. Que Dios le conserve a la Navarro ese don precioso.

Pero no todo ha de ser de miel sobre hojuelas: en la escena la Navarro deja correr su lengua como una tarabita. Si a pesar de esto su entonación es buena, pues mejor sería si diera más pausa a sus palabras, mejor entendería el público y más le aplaudiera entonces”.

Jueves, 5 de agosto de 1926. La Voz de Caldas

Crítica machista

La Compañía de Alta Comedia Mercedes Navarro era mexicana. El periodista teatral Armando de Maria y Campos en portal criticateatral2021.org informa que Mercedes Navarro “fue una actriz de una inquietud artística literaria casi sin precedente en nuestro medio teatral (el de México), únicamente le sacaba ventaja Virginia Fábregas. Ambas actrices vivían pendientes de la llegada del correo de Europa con los últimos números de La Petite Ilustration (revista teatral) y si veían que traía alguna obra que se adaptaba a sus facultades, o a las posibilidades de sus respectivas compañías, la mandaban traducir y la estrenaban a los diez o doce días de haber llegado a México el ejemplar impreso”.
La actriz Sara García Hidalgo (1895-1980) estuvo con la Compañía en Manizales cuando era muy joven aún. Sara es reconocida como la abuelita del cine mexicano por interpretar frecuentemente a una abuela en el cine y la televisión. Hace parte de la Época de Oro del Cine Mexicano. Se dice que a sus 45 años de edad se hizo extraer 14 piezas dentales para interpretar a una anciana en la película Allá en el Trópico. Compartió créditos con actores famosos como Cantinflas, Jorge Negrete, Pedro Infante, Germán Valdés (Tin Tan). También fue famosa por sus actuaciones en fotonovelas, radionovelas y telenovelas (las más reconocidas en Colombia fueron Mundo de juguete y Viviana (1978) junto a la actriz Lucía Méndez.El actor mexicano Octavio Luzart sería luego un destacado actor de cine; actuó en filmes reconocidos como Alma de América (dirigida por Alfonso Bustamante, 1931), No te dejaré nunca (de Francisco Elías, 1948) y Los olvidados de Dios (de Ramón Pereda, 1940).

Es de destacar la posición del crítico teatral al asegurar en su texto “Además, el feminismo no puede nunca llevarse a la escena. Podrá combatirse en el periódico, en la tribuna, en el libro, pero nada más”. Las críticas teatrales han cumplido múltiples funciones, se observa como autoridad moral y norma de los discursos artísticos. Un crítico es aquella persona que observa, razona y debate acerca de los factores expuestos en escena; en el texto se muestra claramente el disgusto del crítico frente a lo que está viendo, se centra en la expresión corporal de los actores, en los sentimientos representados como son la risa y el llanto, cosa que, según el crítico, no se logra muy bien.

Dice el crítico Christian Cortez Abanto en su texto La Crítica Teatral: ¿Qué es? que la crítica teatral pretende ser evaluativa y tiene patrones de referencias universales o locales, dependiendo del contexto que la obra ha sido adaptada. La labor del director (de apellido Mas) es importante, puesto que debe conocer el lineamiento que tiene la obra, el director de teatro es como el director de una orquesta; el ritmo en una obra es esencial, saber el momento indicado para la pausa, el tiempo, el silencio, que son completamente distintos y que no cualquiera puede manejar con precisión y destreza”.

Lunes, 5 de agosto de 2019. UMCentral. Valentina Llano

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy

 

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