Los dientes: nuevo dato de los restos hallados en la Catedral de Manizales

La Voz de Caldas: 1926-2019

De nuevo ocupó espacio en LA VOZ DE CALDAS el tema de los restos óseos de tres humanos hallados en un muro de la derruida Catedral de Manizales. En la edición del 27 julio de 1926, se dieron otros datos sobre el caso. Esto se dijo:

Imagen tomada de es.aliexpress.com

Una de las calaveras tenía dientes calzados con oro, lo que rechaza la idea de que estos esqueletos pertenecieran “a indígenas o negros finos o personas del sesenta (desde 1860). ¿Por qué? Por la muy sencilla razón de que los indios y los negros con tener la dentadura muy fina no necesitaban de calzas; y lo otro, porque la dentistería llegó a la ciudad de manera muy rudimentaria y mucho tiempo despues del año 65 (1865); las calzas solo se hicieron cuando emplearon el caucho, porque antes, cuando un diente se cariaba, era extraído y reemplazado por uno de oro macizo (consúltese al respeto de la antigua dentistería, al historiador Córdovez Moure y a don Ramón Gutiérrez)”. Se concluye entonces que “las calaveras pues, pertenecieron a gente nueva”.

El reportero Roberto Bernal descubrió lo siguiente: “Por allá en los años del 91 y 92, cuando se llamaban  las esquinas por los nombres de los dueños de las casas (…), y cuando no habían más carreras que las que las que daban los liberales huyendo de los conservadores, se presentó a oír misa un viejecito de apellido Quintero”. Al llegar a la iglesia la encontró repleta de gente, entonces “hubo de arrodillarse en el patiecito o atrio; y se puso a escabar y a jugar con su bordón; como encontrase la tierra blanca, fue metiendo el palo, cada vez más lleno de curiosidad, y cuál no sería su sorpresa, cuando dio con un cajón porque el ruido era seco. Quintero fue a don Cristóbal Santamaría y le contó lo sucedido, y éste a su vez a don Gabriel Orrego, quienes confirmaron lo de Quintero, y entonces dieron cuenta a la autoridad; desenterrado que fue el cajón y abierto como era natural, resulto llenó de huesos, pero no se supo si eran de mujer u hombre, ni tampoco la opinión política de los muertos, y en adelante es un misterio el paradero de esos huesos. ¿Serían los hallados hace poco entre las ruinas de la Catedral?”

La nota periodística aclaró dos asuntos. Uno: que en la nota del 25 de julio de 1926 se insinuó que el maestro José María Restrepo Maya enseñaba anatomía y que sus alumnos (como Julián Arango, Victoriano Vélez, Aquilino Villegas, Juan Bautista Gutiérrez G., y otros) robaban restos humanos del cementerio para sus estudios. La familia del maestro Restrepo pidió aclarar “que él nunca enseñó anatomía, ni que su índole de gran cristiano y fervoroso católico, le impidieron el permitir que sus alumnos profanaran los restos de sus semejantes”.

Dos: define el otro significado de la palabra calavera: “Se dice un CALAVERA, por una persona deschavetada, por un juglar, por un BUEN PERRO”.

El texto finaliza con el siguiente chiste de los reporteros (Bernal y J. Palex): Dizque estaban dos antioqueños tomando trago en una tiendecita de la plaza. “Cuando ya estaban alzados, empezaron a desafiarse”, pero uno de ellos era timorato e intentó huir, “mohino y acobardado”; y el otro en la puerta del ventorro le gritó:

“-No huyás, so gran cobarde, caminá y verés cuánto sufre una madre con un hijo calavera”.

El cobarde atacó a su ofensor diciéndole:

“-Hay voy pa que viás, cuánto sufre una madre con la calavera de su hijo”.

Firman: LO SEÑORES DOS (Bernal y J. Palex)

Martes, 27 de julio de 1926. La Voz de Caldas

Periodistas calaveras

En esta información encontramos de nuevo la habilidad de cronistas de los reporteros de LA VOZ DE CALDAS, Roberto Bernal (apodado El Negro) y J. Palex (que parece ser el seudónimo de alguien). En este caso le agregan hasta humor a la nota, por ejemplo: al decir que las únicas carreras que existían en los años 91 y 92 del siglo XIX eran “las que daban los liberales huyendo de los conservadores”. En aquellos años los liberales eran constantemente acosados por los conservadores, quienes eran mayoría en Manizales; al dar la otra definición de la palabra calavera (definición que uno creería que era de tiempos más recientes), al narrar la historia del anciano Quintero y al finalizar la nota con un chiste.

Sábado, 27 de julio de 2019. UMCentral

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy

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