En julio de 1926: Hallan tres cadáveres en la derruida Catedral de Manizales

La Voz de Caldas: 1926-2019

Al parecer el terror se apoderó de los manizaleños en la semana del 22 al 27 de julio de 1926 por el hallazgo de esqueletos en la derruida Catedral de Manizales. Leamos qué publicó LA VOZ DE CALDAS:

“El terror de los trabajadores. Hay allí un misterio. Resurrección de los muertos…

Esta mañana, a eso de las seis y media los trabajadores que están destruyendo los muros de la Catedral, tuvieron la espantable ocasión de encontrarse los restos de tres cadáveres, en un lugar, que para dar señales precisas y para que los lectores hagan buena idea, está al mismo frente de la puerta del antiguo y desaparecido Centro Social.

Las osamentas estaban perfectamente conservadas y colocadas con regularidad, lo que da idea de que allí fueron sepultados tres cadáveres. ¿Algún crimen pavoroso y oculto que se burló de los ojos de la justicia de los hombres?  ¿Víctimas acaso de las guerras civiles? O ¿desgraciados que encontraron la muerte al sembrar los muros de la casa de Dios? Nadie supo decirnos. Enigma para todos hasta el momento.

Los restos estaban dentro de los primeros cimientos; examinamos un poco los cráneos y a ojo de buen cubero y de las nociones elementales de antropología, dicen que ellos pertenecieron a gente blanca bien conformada. Pero ¿qué fue esto’, se preguntaban todos los que vieron el hallazgo macabro. ¿No hay aquí quien sepa la historia de este suceso?

Con razón decían las gentes del Club y muchos otros nocherniegos que se pasaban por ese punto, cuando ya era corrida la media noche, que en esa esquina se sentían ruidos y espantaban, como si las almas de esos muertos quisieran pedir una memoria o clamar venganza. Los policiales le tenían pavor a la plantada en esa esquina. ¿Acaso el incendio de la Catedral fue el resultado consecuente de las voces de ultratumba? Misterio… misterio…

Pero nosotros nos proponemos hacer una segunda investigación de todas estas cosas; ya organizamos un grupo de historiadores que sabrán desentrañar de los rimeros de los archivos y de las viejas memorias, todo cuanto se pueda, alrededor de este suceso. Ya verán los que lean la edición de mañana, cuanto se pueda averiguar”.

Jueves, 22 de julio de 1926. La Voz de Caldas

Un misterio por resolver

Osamenta. Foto de laprensaderjl.blogspot.

Sucesos como estos fueron comunes en aquellos años. Pudo ser por los mismos incendios (1922, 1925 y 1926), los temblores de tierra y el banqueo de las calles que obligaron a que constantemente se tumbaran edificios, se abrieran calles, etc. Entonces eso llevo a que se encontraran cosas, como restos humanos y guacas en diferentes puntos de la ciudad. Este hecho en específico obligó a los periodistas de la época a indagar más sobre este misterio, que LA VOZ DE CALDAS se encargó de develar en los días siguientes.

De este texto llama la atención dos palabras poco usadas hoy. Una es nocherniego (del latín nocturnus). Adjetivo que solía usarse para definir a quien suele trasnochar aunque madrugue, sale a pasear por la noche porque es muy nocherniego. La otra palabra es rimero: conjunto de cosas puestas sin orden unas sobre otras.

Lunes, 22 de julio de 2019. UMCentral

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy

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