La “ratas” acosan a Manizales

La Voz de Caldas: 1926-2019

Siguen los robos en Manizales. LA VOZ DE CALDAS informó de otros dos hechos en los que los “ratas” querían apropiarse de telas. Esto se publicó:

“Raterías

En los últimos días las raterías se han desencadenado en forma extraordinaria en la ciudad.

En la inspección 3ª se dictaron ayer sentencias verbales de sesenta días cada una por robos desde una victrola hasta un huevo.

Los presos de la cárcel lograron sustraer del cuartel de la Policía algunos cortes de dril y los escondieron debajo de las almohadas, debajo de los tablados, &”.

Dibujo tomado de www.freepik.es

El día anterior, también había informado sobre otro caso, así: “Hace dos o tres días llegó a esta ciudad, procedente de La Cumbre, Enrique Gaviria. Pero no llegó en balde. Inmediatamente se presentó al almacén de don Ángel Ossa y se robó una pieza de gabardina. Al salir del almacén el señor Ossa lo vio, avisó a un policía quien salió en persecución del rata. Se entró éste a la casa del señor Roberto Botero, arrojó el corte a la calle y en el solar fue capturado por el sargento José J., Hernández y por el agente número 41”.

Miércoles, 7 de julio de 1926. La Voz de Caldas

Rateros foráneos

El texto Progreso y delincuencia:mecanismos de control social en Manizales (Colombia), c. 1910-1940, de Miguel Antonio Suárez Araméndix, Edwin Andrés Monsalvo Mendoza y  Sebastián Martínez Botero, sostiene que el progreso trajo el crecimiento demográfico de la ciudad, y muchas preocupaciones. Eudoro Galarza Ossa, director de LA VOZ DE CALDAS, manifestó su intranquilidad por dicha migración, “cuestión que para él no solo generaba un problema social (¿Dónde pueden vivir? ¿Qué costumbres tienen? ¿Dónde pueden trabajar?), sino que ocasionaba un desbalance en la oferta y la demanda de la ciudad”.

Con los foráneos crecieron los actos delictivos. Dice la investigación que en 1913 Manizales tenía 33.251 habitantes y 129 prisioneros. “Una década después con una población de 51.838 habitantes la cifra alcanzó los 4.199 prisioneros. Es decir, que la cifra de delincuentes aumentó proporcionalmente más que la de la población”. Los delitos que más impactaban eran los de robo y hurto, “que tanto complicaban la tranquilidad de la ciudad y hacían temer a los vecinos por sus pertenencias, ya que la mayoría de hurtos involucraban a más de un delincuente y a veces actuaban en bandas de malhechores”.

Lunes, 8 de julio de 2019. UMCentral

Avisos de ayer

 

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