En 1926, La Voz publica El Campanero, novela de Uva Jaramillo

La Voz de Caldas: 1926-2019

Uva Jaramillo Gaitán publicó por primera vez su novela corta El Campanero en La Voz de Caldas, durante el 19 y 21 de junio de 1926. Publicar textos literarios en los diarios era normal en aquellos años, hoy la situación es diferente. Luego, este relato fue publicado en la revista bogotana La Novela Semanal. Aquí esta la nota que informó sobre este hecho cultural. Por su extensión fue imposible publicarla en UMCentral.

Uva Jaramillo Gaitán

Posee ya una fama literaria amplia y definitiva. Es uno de los pocos nombres de mujer que en Colombia se tiene el gusto de leer al pie de una prosa que corresponde a los atributos de la corrección y de la elegancia, de la originalidad y de la sugerencia. Eso, de la sugerencia sobre todo, que es hoy, a nuestro ver, uno de los más escasos méritos de nuestros escritores.

En filosofía hay un principio muy sabio, que dice que lo que prueba mucho no prueba nada. En literatura debiera también tener aplicación ese principio que entonces fuera: El  escritor que mucho dice no dice nada. Uva Jaramillo aplica, en la mayor de sus producciones, ese principio literario.

En las actividades artísticas, como en todas las actividades, hay dos agentes que desempeñan importantísimo papel, según el gusto nuevo: uno que enuncia y otro que resuelve. Este es el lector a quien debe suponerse un ser inteligente, y a quien, en consecuencia y como un homenaje al talento que está obligado a tener, debe dejársele en toda su integridad el oficio de pensar. En ninguna otra actividad es más sabiamente aplicable el principio hedonístico, que en literatura: decir lo más en menos.

Uva ha escrito poco. Pero ha pensado mucho y muy bien.

“El Campanero” es una de sus primeras obras. Primeras en el orden del tiempo. Está vestida en ropajes de una novedad admirable y bella”.

Sábado, 19 de junio de 1926. La Voz de Caldas

 

Uva, Laura, Betania… en el abismo

Uva Jaramillo Gaitán nació en Líbano, Tolima, en 1893. Vivió mucho años en Medellín y allí se le consideró como escritora antioqueña. También vivió en Manizales. En 1926, a sus 33 años de edad, escribía constantemente para La Voz de Caldas, inclusive se comenta que llegó a ser jefe de redacción de este diario.

Uva no era la única escritora tolimense en ese entonces, también estaba María Cárdenas Roa, de Ibagué, y que se firmaba como Luz Stella. Ambas ganaron concursos de cuentos y publicaron en revistas y periódicos nacionales. Uva lo hizo en periódicos como La Voz de Caldas, La Patria y El Diario (Pereira), y en revistas como Letras y Encajes (publicación fundada en Medellín en 1926 por Teresa Santamaría de González, Alicia María de Echevarría, Sofía Ospina de Navarro y Ángela Villa, considerada la mejor revista en su género. Circuló hasta 1959), La Novela Semanal y Santa Fe y Bogotá.

En los primeros años de la década de los 20 del siglo pasado, Uva ganó el Concurso Nacional de Cuento, organizado por la Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales, con el relato Memo, que fue publicado en el libro Cuentos del Tolima (antología de Jorge Ladino, Leonardo Monroy y Libardo Vargas, de la Universidad del Tolima).

Uva también fue maestra y pertenecía a una familia acomodada, podía viajar, acceder a la cultura occidental, a los libros y a los círculos intelectuales de Medellín, Bogotá y Manizales. En Bogotá escribió algunos relatos bajo el seudónimo de Laura D´Avignon.

En sus textos escritos para Letras y Encajes dejó ver su cercanía con el Dios católico. En la década de los 30  firmaba así: “Sor María de Betania. En el mundo, Uva Jaramillo Gaitán”. En la edición 181 (agosto de 1941) de esta revista escribió en el texto Mirada Retrospectiva lo siguiente: “Había llegado mi vida a su máximo sentir: era el momento álgido en que me lanzaba con las alas abiertas hacía un azul soñado durante tantos años! El claustro! Me pareció tocar el infinito y tuve miedo… Como las plantitas de brazos sarmentosos, me así a un árbol gigante. El claustro tiene modalidades de abismo: allí todo desaparece! Como el abismo, atrae! Como el abismo, asombra! Ansiaba mi pobre alma hundirse en grandezas inefables; me sentía irresistiblemente atraída, más, tenía pavor al franquear el dintel.

“Y al lado de María Luz me acerqué a Dios para entregarle lo único que me había reservado: el nombre. Él, en cambio, me llamó Betania, su casa íntima.

“La mutua mirada escrutadora fue cortada por el canto de fiesta que las monjas –ahora mis hermanas- entonaron en el coro: Laudate Dómine omnes Gentes…

Sor María de Betania (Uva Jaramillo Gaitán)”

Y parece que ese abismo, ubicado en un claustro en Bruselas (Bélgica), la desapareció para el mundo, porque ni de Uva, ni de Laura D´Avigno, ni de Sor María de Bethania se volvió a saber.

 

Uva Jaramillo Gaitán

Obras
En la fragua, Incógnita y Memo (cuentos cortos).
Infierno en el alma (novela). Publicada en La Novela Semanal (1924). Fue dedicada a Tomás Carrasquilla. “… de costumbres antioqueñas, la preferida entre mis obras (las de la autora), porque estudia y estereotipa la raza”
Corazón herido (novela). “Sentimental y extensa”.
El campanero (novela). “Corta… trágico-sentimental”.
Maldición (Novela). “Inédita… extensa… trágico-sentimental”
Información del portal revista-iberoamericana.pitt.edu/ojs/index.php/Iberoamericana/article/…/1589

Miércoles, 19 de junio de 2019. UMCentral. Manuela Vivas Galviz

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy

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