Se escapó el ganado del matadero

La Voz de Caldas: 1926-2019 UMCentral

No se supo si hubo manos criminales en la fuga del ganado del nuevo Matadero Municipal. La fuga ocurrió el sabado 11 de junio de 1926 y así lo registró La Voz de Caldas.

“Los sucesos del matadero nuevo

Sospechas. Las puertas abiertas. La brava actitud de un buen empleado. Quiénes serán los delincuentes

El martes

Fue el último día cuando se benefició ganado en el matadero viejo. Ya desde este día empezó a repercutir la protesta de los matarifes contra el matadero nuevo.

El jueves

Como anteriormente, de la feria se llevaba el ganado al matadero viejo y en este día te dejaron allí las reses destinadas para beneficiarlas; se hizo la enumeración de las reses y se entraron a los respectivos puestos las dos primeras tandas.

El viernes

Se empezó la matanza a la una de la mañana, con todo el rigor higiénico de los nuevos métodos; después se fue a entrar a la tercera tanda, y grande fue la sorpresa de los empleados encargados de encorralar el ganado, al hallar abierta la puerta principal y al notar que todo el ganado se había salido del recinto; inmediatamente, los empleados superiores mandaron a los subalternos y a algunos particulares a que recogieran el ganado, que andaba por las calles y caminos cercanos. Las reses que se iban encontrando, se fueron beneficiando en el mismo orden con el cual se empezó.

Es de advertir que, como los empleados amanuenses se tuvieron que ocupar en recoger el ganado, el aseo de rigor, que correspondía hacerlo a estos, se desatendió, y consiguientemente todo el piso se llenó de sangre y de estiércol; por tal motivo las carnes no se hallaban debidamente aseadas, sino que todo lo contrario, y como en tal estado se llevaron a las galerías del mercado, esto originó, de parte de los dueños de ganado, las más enérgicas e irreflexivas protestas contra el Matadero nuevo y contra los gravosos impuestos ocasionados por éste, e inmediatamente, se encaminaron al matadero, y como faltaba allí, en esos momentos, guardia, se entraron, llenos de cólera , y soltaron las reses que se tenían ya listas para ser beneficiadas, y las echaron al corral común, donde se hallaba el ganado que se había logrado recoger. Pero no paró aquí la cólera de los señores ganaderos, sino que del corral común trataron de sacar el ganado para soltarlo a la manga, que tiene ellos para encerrar al ganado. Ante la actitud de los señores ganaderos, el portero de ferias, el agente Bentura Ramírez, se les enfrentó de pie en la puerta, impidiendo la salida de los animales; pero como Ramírez advirtiera que iba a ser atropellado por las bestias y por los ganaderos, se plantó en mitad de la puerta, revólver en mano y exclamando enérgicamente:

-A quien dé un paso le disparo.

Y se evitó un choque, quizás trágico, porque en ese preciso instante llegó un pelotón de la policía, el cual cual reforzó la autoridad asumida por el bravo agente Ramírez, a la vez que ante los ganaderos intervenía el señor Veterinario municipal con frases convincentes, haciéndoles ver que ellos no podían disponer a su antojo del ganado ajeno; que bien podían, si era de voluntad de ellos, retirar el ganado de propiedad de ellos, pero no el de los propietario que no se hallaban en aquel lugar. Entonces el señor Veterinario les explicó debidamente las causas de todo lo ocurrido y les prometió, para lo sucesivo, la marcha regular y a satisfacción de ellos y del público de la beneficencia en el Matadero nuevo.

Como el escándalo cundió por toda la ciudad, a pocas horas el establecimiento se hallaba repleto de gente curiosa, y entonces se hizo difícil efectuar el aseo, que hubiera podido hacerse, luego que regresaron los empleados subalternos y cuando se hallaban listos para hacerlo una cuadrilla de trabajadores enviados para el objeto por el señor Ingeniero Municipal; pues la multitud de gente impedía aún el tráfico dentro del local; y ciertamente el aspecto que representaba el establecimiento era muy repugnante y asqueroso.

Dada la desorganización habida, el señor Veterinario ordenó suspender la matanza a las cuatro y media de la tarde para continuarla en la madrugada de hoy sábado.

El Inspector tercero municipal se ocupa de la investigación de quiénes fueron los promotores de este conflicto, que bien pudiera haber tenido muy funestos resultados. En nuestra edición del lunes seguiremos informando a nuestros  lectores.

REPORTER”

Sábado, 12 de junio de 1926. La Voz de Caldas

Subió la carne

Imagen tomada del portal notodo.com

No se supo en los días siguientes si hubo manos criminales en la fuga de las reses, pero sí se evidenció el malestar que generó la construcción del Matadero Municipal. En 1923 se planteó la necesidad de construir, en el norte de Manizales, un matadero moderno. En 1924 el Concejo de Manizales contrató a la firma alemana Kleebauer y a la Gómez y Cía la construcción del Matadero Municipal. En 1925 el belga Kleebaver y José María Gómez y Cia Ingenieros hicieron el diseño y el 13 de mayo de 1926 el ingeniero Walter Wilczek entregó el edificio finalizado. Este edificio fue considerado uno de los mejores del país (compuesto de hierro y cemento). Su costo fue de $92.000; y con el terreno valió $150.000.

Este Matadero tenía capacidad para sacrificar 200 reses diarias, en series de doce animales. Tenía una sala de espera para ganado vacuno; otra para la matanza de ganado vacuno con doce puestos y otra para matanza de cerdos, con corrales y cuba para escaldar; una sala de arreglo de tripas y mondongos; otro espacio para el estercolero; el cuarto de la caldera de vapor y otro para taller y para depósito de combustible. Además el Matadero tenía un edificio aislado para oficinas del veterinario y demás empleados.

La obra generó polémica porque muchos matarifes o matanceros particulares fueron perdieron el empleo; igualmente la construcción de este edificio implicó que se aumentaran los impuestos y que se especulara con el precio de la carne.

Días después de lo narrado en la crónica de La Voz de Caldas un grupo de matanceros le manifestaron a este diario su disposición a acatar las órdenes del Concejo Municipal, pero le pidieron el favor de que le hicieran adecuaciones al edificio, pues consideraron que el local era estrecho, que el piso en donde se sacrificaban a las reses debía tener un declive mayor para que los líquidos corrieran sin estancarse, que no había buenas condiciones para el aseo de la carne ni para el aseo de los empleados, además pidieron que se les asignara otro espacio dentro del Matadero.

Pero los ciudadanos también se quejaron. En carta enviada al diario denunciaron que la libra de carne valía entre $0.60 y $0.70 y así no podía comprarla la mayoría de la población. “De tal manera que estamos en vísperas de presenciar entre nosotros las angustias del hambre”. Sostiene que el Alcalde días antes dictó un decreto “por el cual prohibía aumentar a más de $0.85 el kilo de carne”. Estos ciudadanos hicieron un llamado al Alcalde para que indagara “si los matanceros están cometiendo algunos abusos”, o si alguien está monopolizando el expendio de la carne.

En 1956 se adelantó la construcción de un nuevo Matadero, junto a la Plaza de Ferias. En 1984 comenzóa a operar la central de beneficio de Manizales en las instalaciones del antiguo matadero municipal (barrio Minitas).

Jueves, 13 de junio de 2019. UMCentral

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy

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