Una carretera que una a Manizales con Chinchiná

Chinchiná La Voz de Caldas: 1926-2019

Falta de previsión, de conocimientos, de técnica, de claridad en las estadísticas ha llevado al cuestionamiento de la Casa Ulen, compañía norteamericana encargada por el gobierno colombiano para la reconstrucción de Manizales luego del incendio de 1925.

Desde que se designó a esta Compañía ha generado dudas en Manizales, sobre todo porque no ha podido construir la carretera que una a Manizales con San Francisco (hoy Chinchiná) y tan necesaria porque en San Francisco está la estación del tren de Caldas que puede transportar a un ciudadano hasta el pacífico colombiano.

Dice La Voz de Caldas y su redactor J. Palex que “la tan decantada carretera a San Francisco ni adelanta, ni el trayecto que hay utilizable presta servicio alguno, ni se alcanza a columbrar cuándo se impulsan los trabajos de manera sostenida, para ver de aliviar la gravísima situación de los transportes”.

Sostiene que la Casa Ulen  se comprometió a hacer la carretera en breve tiempo. Pero van cuatro meses y solo ha presentado “unos planos incompletos y creemos que hasta inconvenientes. Porque la compañía no estaba preparada para emprender esa obra, porque no tiene director de caminos, porque no cuenta con un personal de ingenieros para atender a las variadas y cuantiosas empresas en que se metió”.

Asevera, junto con la Gobernación de Caldas, que “los trabajadores de la carretera están perdiendo el tiempo, que no trabajan con honradez y que, en una palabra, no es de ese modo como se corresponde a la extrema confianza que aquí depositamos en la Ulen”.

El diario ofrece dos alternativas: que la Ulen rescinda el contrato de la carretera y deje que la Junta de Reconstrucción o la Gobernación asuma ese reto; o que la Junta de Reconstrucción reclame enérgicamente el cumplimiento del contrato con la Ulen. Dice que la Ulen carece hasta de la estadística de inversión y gastos, asuntoi delicado porque esta Compañía trabaja con los “cuantiosos interés de todo un pueblo”.

La Voz de Caldas le pide a la Junta de Reconstrucción y don Sinforoso Ocampo (uno de sus integrantes) que informe a la ciudadanía sobre lo que está ocurriendo con la Casa Ulen. “Y no es que tengamos aversión a la casa Ulen; no, es que  se necesita que lo que haya torcido, se enderece, que la Compañía sepa organizarse y que la construcción se intensifique”.

Martes, 8 de junio de 1926. La Voz de Caldas

Lío con la Ulen

Estación Chinchiná, a donde llegó el Ferrocarril de Caldas en 1926

Luego de que el Ferrocarril de Caldas llegara a San Francisco (Chinchiná) aumentaron los viajes por tierra de Manizales a Chinchiná para, desde allí, abordar el tren con rumbo al pacífico colombiano. En 1921 se dio el servicio carreteable hacia Manizales por la vía de El Rosario (Arenillo y Tierra Baja). Pero como esta carretera está en regular estado y hay muchos derrumbes comenzaron las presiones para que la Casa Ulen acelerara la construcción de una carretera asfaltada. Igualmente la Compañía norteamericana generó resistencias porque muchas empresas nacionales y locales querían el contrato que el gobierno nacional le otorgó a la Ulen.

Desde el 10 de noviembre de 1925, la Ulen Company se encargó, en conjunto con la Junta de Reconstrucción, de la denominada “segunda fundación de Manizales”. Cuatro meses y diez días llevaba el proceso de reconstrucción cuando nuevamente se registró una conflagración en el sector del centro, el 20 de marzo de 1926, esta vez destruyó tres manzanas, pero una de ellas fue la que ocupaba la Catedral. Cuando ocurrió el último incendio ya existía el Cuerpo de Bomberos, creado 12 de octubre de 1925.

Pero la Casa Ulen Co. tuvo inconvenientes en su labor, porque no podía cumplir todas las expectativas y porque otras empresas querían hacerse partícipes de la reconstrucción. Eso motivó a ampliar el campo de la oferta y se presentaron profesionales y empresas locales y extranjeras, que generaron roces con la Ulen por aquello de la competencia, pues empezaron a competir por ofrecer mejores precios, garantías y hasta ofrecieron técnicas de construcción en cemento o concreto (en consonancia a la petición la Junta de Reconstrucción en no usar madera). Los talleres de la Casa Ulen & Company funcionaron en la calle 22 entre Carreras 20 y 21, en donde operó durante muchos años el diario La Patria.

Lunes, 10 de junio de 2019. UMCentral

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy.

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