Niños que opinan como adultos

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Se caracterizan por su inocencia y ternura, pero no por eso deben subestimarse sus ideas y opiniones. A los niños les explican los asuntos de actualidad, problemas cotidianos y estados emocionales como si ellos no entendieran. Los padres de familia tienen miedo de que fracasen y aunque es normal, olvidan que para crecer es importante caer y levantarse.

Para entender cómo se construye el pensamiento de un niño, es necesario analizar sus aspectos biológicos, su entorno social y familiar y su comportamiento. Dichas características van generando en ellos una conciencia de lo que está bien o mal para tomar posturas frente a sucesos. Así lo explica el psicólogo y especialista en Neuropsicopedagogía, Andrés Camilo Delgado Reyes. “Yo no soy yo, yo soy la suma de todos los que me rodean”, dice, pues es así como se configuran la personalidad y el pensamiento. Añade que un niño parte de lo literal a las inferencias; después, aprende de las causas y efectos de algo y, finalmente, alcanza un pensamiento crítico cuando domina esto y “deja a un lado las emociones, creencias y experiencias previas para hablar analíticamente”. Por su parte, la licenciada en Educación Física y maestrante en Educación y Desarrollo Humano, Janeth Viviana Alvarán Velásquez, asegura que el desarrollo del pensamiento crítico es un proceso continuo, pero en ocasiones, se subestiman los alcances de los niños. En este espacio les preguntamos a ocho menores de edad qué opinan sobre diferentes temas. Esto fue lo que respondieron.

 

¿Qué piensas sobre la situación de Venezuela y de que sus habitantes tengan que emigrar a otros países como Colombia?

Santiago Cadena Uribe: “La única diferencia entre los colombianos y los venezolanos es su forma de hablar. Ellos están aquí porque Maduro hizo que la plata que tenían no valiera nada. Me gustaría ayudarlos a todos. Si yo pudiera hablar con Maduro, le diría que lo que hace no es justo. La gente se está muriendo de hambre, Venezuela ya no va a existir ¿Ahora, qué sigue? Ha habido dos guerras mundiales y ¿ahora qué, la tercera? No es justo”.
Santiago estudia en el Colegio Semenor y tiene 7 años. Los dinosaurios son sus animales favoritos.
Samuel Ramírez Pineda: “Aunque Venezuela es un país rico en petróleo, las malas decisiones de Maduro han dejado al país sin recursos y por eso están emigrando a Colombia; pero aquí no hay trabajo para los colombianos, mucho menos hay para los venezolanos”.
 ¿Qué es paz? ¿Qué piensas sobre los Acuerdos de Paz con las Farc?

Juanita Bueno Caicedo: “La paz es cuando alguien está en problemas y los resuelve hablando y no a golpes. Cuando yo peleo con mis amigas en
el colegio, nos dejamos de hablar y al otro día, ya estamos bien y nos ponemos a jugar o les digo que no peleemos más. A mí me parece bien que el presidente haga la paz, pero los delincuentes tienen que pagar por lo que hacen, yo los metería a la cárcel”. Juanita estudia en la Normal Superior de Caldas y está en tercero. Tiene 8 años, sus juegos favoritos son la gallina ciega y jugar con una princesa de la película Frozen que canta y alumbra.
Valery Cardona Henao: “La paz es ser respetuosos y pedir disculpas. Cuando yo peleo con alguien, me pongo triste y me dan ganas de llorar. A mí me parece que el Acuerdo está bien porque la gente no debe pelear, las guerras son muy malas; en ellas, hay muchos caballos y armas, pero las armas están muy mal, yo las llevaría lejos”. Valery tiene 7 años, está en primero en el Colegio San Jorge, cuando grande quiere ser profesora. Le gusta mucho cocinar.
   
¿Qué es la depresión? ¿Qué haces cuando estás triste?

Salomé Ortiz Henao: “Estar deprimido es estar triste. Cuando yo lo estoy, me gusta acostarme a hacer las tareas o a dormir, me gusta estar sola y pensar. A mí, lo que más me hace llorar es pelear. Y si yo veo a una persona triste, me gusta mimarla y hablar con ella para que sonría”. Salomé tiene 6 años, está en primero en el colegio Latinoamericano Bilingüe y cuando grande quiere ser veterinaria.
Gabriel Sánchez Tobón: “La depresión es lo que me da cuando nadie quiere jugar conmigo o cuando mi mamá me regaña porque le mandaron notas del colegio. Cuando estoy así, me gusta estar solito o con mis juguetes. Supongamos, cuando mi mamá está triste, le digo que no esté así, la abrazo y la beso. A todos los que estén tristes, tenemos que cuidarlos y ayudarlos a ser felices”.
 ¿Qué piensas sobre la exclusión que vivieron las chicas de la Selección Colombia Femenina?

Salomé Valencia Osorno: “A mí no me gusta mucho el fútbol, pero a mi papá sí, él ve todos los partidos. Lo de la Selección me parece una falta de respeto con las mujeres, yo hablaría con los presidentes y les diría que las dejen jugar. Los hombres y las mujeres no tienen diferencias. A mí papá
le gusta el pelo largo y a mí me gusta mucho eso de él. Me parece normal que las niñas jueguen fútbol, todos somos seres humanos. Creo que ninguno es mejor que el otro”. Salomé tiene 7 años, está en segundo grado de primaria en el LANS, le encanta el rock y la música protesta. Su artista preferido es Enrique Bunbury.
Santiago Fuentes Salazar: “Las niñas también pueden jugar fútbol. A mí me gustaría ser el presidente para dejarlas jugar. Eso sí, toca mirar si son buenas, si no, chao. No es un deporte solo para hombres, yo iría a ver jugar un equipo de mujeres, si juegan bien. Aunque también depende, porque el Once (Caldas) a veces juega mal, pero voy a verlo porque es el equipo que me gusta; entonces, si me vuelvo hincha del equipo de mujeres, las iría a ver cada vez que pueda”. Santiago tiene 9 años, estudia en La Consolata, está en clases de natación, BMX y fútbol.

RECOMENDACIONES

La licenciada en Educación Física y maestrante en Educación y Desarrollo Humano, Janeth Viviana Alvarán Velásquez, recomienda alternativas para enseñarles a pensar críticamente, que van desde darles autonomía en sus acciones y explicaciones, sin imponer criterios, hasta reconocer con ellos lo que es importante y lo que no.

  • Trabajar en temas de interés para los niños, hacerlos cuestionarse para que intervengan con argumentos y explicarles que aunque no sean asertivos sus relatos es importante que se expresen.
  • Reforzar su seguridad al momento de exponer lo que piensan.
  • Realizar trabajos grupales de debate, ayudándoles así a respetar otros criterios y a construir mejores ideas para la resolución de conflictos de manera conjunta. Este punto además ayudaría con la tolerancia, la empatía y la escucha.
  • Mantenerlos actualizados de la realidad y hacer que el niño proponga posibles soluciones.

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