¿Debe bajarse el parque de Bolívar?

La Voz de Caldas: 1926-2019

-Soy de parecer que debe bajarse. Gerardo Arias Mejía.

-Debe quedar la plaza amplia y libre. Pompilio Gutiérrez.

-Es más hermosa la plaza asfaltada, sin esa alturita. Julio Cuervo M.

-Debe suprimirse el parque y nivelar la plaza. Sinforoso Ocampo G.

-Creo que el banqueo debe hacerse general. Emilio Muñoz C.

-La plaza es muchísimo más bella amplia, libre, inundada de sol, sin montículos en el centro. Uva Jaramillo Gaitán.

-Es cuestión de estética el banqueo absoluto. José Manuel Ángel.

-La plaza asfaltada le da a la ciudad un aspecto moderno y hermoso. J.B. Jaramillo Meza.

-Soy amigo de que lo bajen. Dejarlo es un error máximo y como monumento es barbaridad. Antonio Arango G.

-Lo deben bajar porque quedaría tan pequeño que sería un error para la estética y para la comodidad. Emilio Latorre.

-Soy amigo de que lo bajen. Roberto Vélez.

Soy partidario de que lo bajen. Pedro Uribe Mejía.

-Yo soy partidario de que se nivele en su totalidad la plaza de Bolivar y se deje abierta íntegramente. Emilio Arias Mejía.

-Mirando el asunto desde la perspectiva de la Catedral lo deben bajar. Rafael M. Gallego, Pbro.

-Eso perjudica para el tráfico de peatones y para el comercio. Santiago Vélez.

-Es el error más magno de estética y de apreciación dejar ese esperpento. Arturo Salazar Grillo.

-Soy amigo de que lo bajen, y que dejen la sólo para vehículos. J.P. Escobar.

-Yo sí creo que deben bajar la plaza. J.J. Hoyos.

-Yo soy amigo de que la bajen. Carlos Sanín.

-Soy amigo de que se baje porque eso queda muy feo y porque se estrecha la plaza. Francisco J. Ocampo.

-La plaza quede más hermosa en toda su amplitud, asfaltada y con la estatua de Bolívar en el centro. Blanca Isaza de Jaramillo Meza.

-Yo opino que se debe dejar alto, bajando la plaza, inclusive el andén que actualmente existe fuera de la verja del parque y sosteniendo la verja con un muro de piedra o de concreto elegante. Las escalinatas para entrar al parque se harían de las puertas hacia dentro, de la misma latitud de éstas. Cualquier inclinación que se dé a las escaleras no afectaría mucho la capacidad del jardín. Como de esta manera queda interrumpida la continuidad del andén periférico que queda hacia dentro de la verja, esta continuidad se estableceria haciendo puertas de concreto que vendrían a quedar sobre la porción que es necesario dejar para abrir las puertas hacia dentro, dejando una altura suficiente para la entrada al parque. De este modo la plaza gana en extensión y el parque serviría como sitio elevado para que el público presenciara algunas de las fiestas que se celebrasen en la plaza.

El jardín alto en esta forma quedaría más elegante. Plazas para maniobras militares o fiestas de otra clase podrían buscarse en otro sitio, lo mismo que lote para un gran parque que debe tener la ciudad. Julio Zuloaga.

-No encuentro razón estética ni de utilidad para que dejen el parque de Bolívar después del banqueo. B. Patiño Callejas.

-Claro, deben bajarlo. Víctor Bernal.

-Soy de concepto que lo deben bajar porque eso encaramado no tiene objeto. Dejarlo alto es conservar la maña que tiene el antioqueño de trepar. Alejandro Hoyos Robledo.

-Soy muy amiguísimo de que deben bajar el parque, me parece pésima esa altura. Daniel Restrepo Escobar.

-Conceptúo que deberían dejar el parque de Bolívar. Aun cuando es verdad que él no está muy bello, en la actualidad, si se puede embellecer por que todo es susceptible de mejoramiento. Además sería un recuerdo aunque triste de tanta cosa que ha sucedido.

Sin embargo, como aquí ya se familiarizaron con la idea de que destruír es sinónimo de mejorar, es seguro que echarán a tierra lo que hasta ahora ha sido un ameno lugar de recreo. Hay mucho financista impaciente que necesita hablar de optimismo y ponderar las energías de la raza, y este es un buen motivo para ello. Están borrachos y no ven sino lo que ocurre en derredor de ellos. Tienen mucho dinero y el dinero proporciona lujo y confort que traen consigo nobles y levantados pensamientos dignos de admiración. Estando así las cosas, bien vale la pena dar un puntapié a las flores. Mariano Zuluaga.

-Eso queda bien siempre que le hagan una gradería hermosa. Si no ha de hacerse así deben tumbar por parejo. Gilberto Agudelo.

-Soy partidario de que se baje pero no ahora porque tenemos necesidad de empezar a edificar inmediatamente y eso demoraría. Alejandro Gutiérrez.

-Que lo dejen por vía de ensayo. Si no resulta, pues que lo quiten luego. Julio Buitrago.

-Yo soy amigo de que lo bajen. Los problemas deben resolverse de una vez. Vicencio Upegui Gaviria.

-Soy de parecer que lo bajen y lo quiten. E. Toro.

-Soy partidario de que bajen eso. Ricardo Isaza Salóm.

-Soy amigo de que lo quiten y lo bajen. Miguel Hoyos V.

-Soy decidida partidaria de que lo dejen como un bello recuerdo de Manizales antiguo. Laura Pinzón.

-Yo nunca, me he podido hacer a la idea de que esa altura quede bella. Magola Patiño.

-Que lo bajen inmediatamente. Gabriel Jaramillo B.

-Soy amigo de que lo bajen. Roberto Bernal.

-Soy partidario de lo bajen. Roberto Gutiérrez Vélez.

-Soy amigo de que lo quiten. Guillermo A. Camargo Jr.

-Deben quitar ese pesebre, ese juego de niños. Fray Samuel Ballesteros.

-Considero que es ridículo dejar esa altura. Yo he recorrido muchas ciudades de Europa y en ninguna parte he visto nada semejante. En Madrid hay algo parecido, pero es una pequeña altura natural donde la vegetación encuentra savia natural pero no vi por ninguna parte alturas artificiales, es decir terraplenes que sería lo que al fin y al cabo vendría a ser el parque de Bolívar si lo dejaran como se ha pretendido. Darío Márquez H. Rector del Seminario”.

Jueves, 13 de mayo de 1926. La Voz de Caldas

El gran parque que hoy es Plaza

Plaza de Bolivar antes del incendio de 1926. Foto SMP

Plaza de Bolivar luego del incendio 1926. Foto SMP

Plaza Bolívar hoy. Foto RCN

 

 

En la década de los 40 del siglo XIX el espacio que hoy ocupa la Plaza de Bolívar era una arboleda. Cuando llegaron los colonizadores antioqueños, uno de ellos (Manuel María Grisales) ordenó tumbar unos árboles y al vacío que quedó lo llamaron el ´Claro´. De ese terreno se apropió Manuel María Grisales, quien luego lo cedió para empezar la construcción de la aldea. En ese Claro se iniciaron las actividades de mercado (idea de Marcelino Palacio), se levantó la primera capilla de Manizales, una casa cural y una cárcel; en 1854 comenzó la construcción del primer templo.

El 16 de julio de 1865 se le llamó plaza de Bolívar o del Libertador. Entre 1884 y 1911 se le hicieron reformas, se le instaló una fuente (traída de París) que surtía de agua a la población. Entre 1911 y 1926 se convirtió en un parque central de planta circular, con andén exterior, marcado por cuatro accesos, de piso duro (la fuente fue enviada a Santa Rosa de Cabal), con un kiosco lateral, rejas y con una estatua de Simón Bolívar; sus alrededores fueron asfaltados y utilizados como parqueaderos.

El incendio de marzo de 1926 llevó a que el gobierno nacional contratara a la Casa Ulen, empresa alemana, para que reconstruyera la ciudad. Al Parque se le plantearon otras reformas, como la del banqueo. Durante tres días La Voz de Caldas le preguntó a las personalidades de Manizales (38 caballeros y 4 damas: Uva Jaramillo, Blanca Isaza, Magola Patiño y Laura Pinzón) su concepto de si la plaza debería seguir como estaba o si había que aplanarla. En ese entonces la Plaza tenía una altura donde había árboles sembrados dentro de un marco de andenes, lo cual le quitaba espacio y elegancia al lugar. La mayoría de la gente respondió en que están de acuerdo que el lugar debía quedar plano.

En junio de 1926 inició el proceso de banqueo, para ello se adoptó los diseños del arquitecto Pablo de la Cruz y del maestro Gonzalo Quintero C. El socio antropólogo y docente de la Universidad de Manizales, Andrés Calle Noreña, explicó que después del incendio se levantaron las calles hasta dos metros para que quedaran más planas. “La plaza era complemente en bajada, actualmente a cada piso del sitio se le subió el nivel. Entre la carrera 23 y la carrea 21 hay 8 metros, todos los banqueos se hicieron para aplanar la base de la Gobernación, la 22, la Catedral y, por último, la Plaza de Bolívar que quedó a como hoy en día la vemos”.

                   Lunes, 12 de mayo de 2019. UMCentral. Valentina Arias

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy (las transcribimos tal como fueron publicadas).

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