Medida de seguridad

La Voz de Caldas: 1926-2019

Los asuntos que se refieren  a la seguridad de la ciudad tienen en nuestras columnas puesto preferente. Por eso publicamos en este lugar la importante nota que por conducto del señor Personero ha dirigido el comandando Guizado al Honorable Concejo Municipal.

Manizales, mayo 10 de 1926.

Señor Personero Municipal E.S.D

Tengo a honra dirigirme a Ud. en solicitud de que por su amable mediación, llegue a conocimiento del Honorable Concejo Municipal, mi deseo de obtener los recursos más indispensables a fin de que el Cuerpo de Bomberos de esta importante ciudad, llegue a estar en condiciones de poder prestar los servicios que de él se espera para la protección de la ciudad y para que cuente con los medios que necesita para hacer frente con eficacia a cualquiera nueva conflagración que pueda prestarse.

La más urgente de las necesidades a que la Honorable Corporación necesita hacer frente, es a la absoluta carencia de agua, pues es sabido que no hay en la ciudad un sitio dónde hacer funcionar la bomba que llegó hace poco, y sin agua son inútiles todos los esfuerzos que se hacen para evitar que la ciudad se vea de nuevo presa de las llamas. A este punto, he dedicado desde mi llegada a esta ciudad por segunda vez, toda mi atención y es el mismo tiempo el motivo de todas mis preocupaciones

Próximamente tendré el honor de someter a la consideración de Honorable Concejo, mis opiniones respeto del nuevo acueducto, como auxiliar de servicio de incendios y justo con esta opinión un proyecto más extenso de lo que deba hacerse mientras el acueducto entre a funcionar, para que haya el agua disponible que se necesita para que podamos combatir los bomberos con eficacia cualquier nuevo  incendio; mientras tanto y como medida de urgente necesidad, propongo ahora como lo hice con mi anterior venida a esta hospitalaria ciudad, que se utilice la tubería de ocho a cuatro pulgadas de diámetro tendida a lo largo de la carrera 13, con válvulas donde pueda conectarse la bomba. Como en la población sólo podrían conseguirse en la actualidad válvulas de 3 pulgadas, habrían que colocarlas a distancia de cada dos cuadras por medio de una T del diámetro de la tubería, adaptándola a ésta por una reducción de tres pulgadas al tamaño de la válvula. La reducción se colocará inmediatamente debajo del espesor del pavimento y la válvula se instalará a una altura de tres pies sobre el nivel del pavimento debiendo quedar contra el muro del edificio para su seguridad y protección.

Como la deficiencia del actual acueducto es notaria, recomiendo una medida tendiente a evitar que el vecindario haga uso de las llaves de agua durante el tiempo que se combate el incendio.

Como un sistema moderno de alarmas es muy costoso y la ciudad no está preparada todavía para justificar ese gasto, es indispensable utilizar para ese fin el teléfono que por suerte en Manizales está muy bien servido. De la rapidez con que los bomberos lleguen al sitio del fuego, dependen en mucho la eficacia del trabajo; propongo como medida urgente, la colocación de veinte teléfonos distribuidos convenientemente en la ciudad dentro de las cajas que los protejan contra la intemperie y que serán pintadas de rojo con focos de luz eléctrica del mismo color para que puedan ser distinguidas con facilidad, tanto de día como de noche.

En la puerta de la caja, se colocará en blanco y en dimensiones proporcionadas un número, a fin de que al hacer uso del aparato para avisar un incendio, se prescinda de avisarlo por medio de la denominación de calles y plazas que la experiencia ha condenado como peligroso y se haga diciendo solamente: “FUEGO NÚMERO……” En el Cuartel habrá una lista o cartilla que exprese el circuito y calle o plaza a que corresponde el número enunciado, lo que evita todos los errores y confusiones a que ha dado lugar el aviso de incendios con largos detalles.

Contiguo a cada caja de teléfonos de alarma, se colocará en caracteres grandes un aviso de que este aparato solo puede emplearse para avisar incendios y que será castigado severamente quien quiera que haga uso de él para otros fines.

Me propongo dividir la ciudad en cuatro circuitos de incendio, de manera que cuando se halla instalado la sirena que se espera para avisar los incendios, lo haga determinando el circuito donde ocurre la novedad, lo que no solamente es ventajoso para el servicio de bomberos, sino también para el público que podrá darse cuenta desde un principio, de la parte de la ciudad amenazada.

Los teléfonos se instalarán por series de cinco o más para cada circuito; así por ejemplo del número 1 al número 5, Circuito 10.

Debo también señalar como medida de inmediata necesidad la construcción de un cuartel donde pasar los materiales y la guardia permanente, pues el local donde hoy funciona es pésimo bajo todos conceptos, estrecho, antihigiénico y sin pavimentación, de manera que los bomberos están amenazados de enfermar; y la bomba y los otro materiales nuevos y costosos, expuestos a perderse.

No pido de momento un edificio de primer orden, sino una construcción provisional que reúna las condiciones de higiene y de capacidad indispensables para la protección de los bomberos y del material. El cuartel debe constar de local suficiente para los carros llegados los y que se esperan pronto, dormitorio amplio, limpio y ventilado para la Guardia; cuarto dormitorio para el Jefe y cuatro dormitorios para los instructores venidos de Panamá, y depósito de material de reserva.

Permítame Ud., señor Personero, que aproveche la oportunidad para suplicarle que se resuelva lo que haya lugar para que los bomberos venidos conmigo puedan entrar a prestar sus servicios antes de que yo tenga que ausentarme de esta ciudad, a efecto de la labor que tengo comenzada de instruir los bomberos en sus deberes y obligaciones, puedan continuarla en mi ausencia bajo el mismo plan, con lo cual y llenadas las necesidades a que he hecho referencia, tendremos pronto un servicio de bomberos que satisfaga a las necedades presentes a la población”.

Martes, 11 de mayo de 1926. La Voz de Caldas

Casi 100 años de trabajo

Cuerpo de Bomberos de Manizales. Foto del Cuerpo de Bomberos

El incendio del 20 de marzo de 1926 apresuró la llegada a Manizales del capitán Juan Antonio Guizado. Él llegó el 6 de mayo de 1926, procedente de Panamá, con el objetivo de organizar tecnicamente el Cuerpo de Bomberos de la ciudad. El Comandante permaneció unos meses en la ciudad. El comandante llegó con un hijo, ingeniero electricista, y dos bomberos más.

Hoy, el bombero Jhonattan Gaviria Marín explica que las llamadas al cuartel general se reciben marcando al 119 desde cualquier dispositivo móvil, la asistencia empieza verificando quién llama, cuál es el reporte y de dónde viene la llamada. “Nosotros necesitamos un punto de referencia porque a veces las personas confunden calles con carreras y con ese punto nos basamos más fácil”.

El protocolo de accidentes o incendios se activa con una sirena, que establece un sistema de comando de incidentes manejado por el jefe de servicio de la estación que como fin tiene dirigir y determinar cómo se va a trabajar en cierta misión. “Como bomberos manejamos líneas de tres cuartos, de dos y media y una y media, todo depende del tamaño del incidente. Se viene manejando el método de incendios de hace mucho tiempo, es decir, mientras más grande sea el incendio más grande la válvula y cantidad de agua; tenemos dos carros tanques de 1.200 y 900 galones de agua”.

Cabe anotar que también son de gran ayuda los bomberos voluntarios, “estos son netamente contratados para esas labores de apoyo en temas de incendio, en atención prehospitalaria, en revisión de infraestructura, pero siempre están regidos a lo que el bombero oficial diga”.

La Alcaldía de Manizales apoya con infraestructura y herramientas de trabajo y tiene la Unidad de Gestión de Riesgo, la cual está al tanto en reportes de trabajo del Cuerpo Oficial de Bomberos.

Actualmente en Manizales hay tres estaciones de bomberos ubicadas en Maltería, Palogrande y Fundadores.

Sábado, 11 de mayo de 2019. UMCentral. Valentina Arias

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy (las transcribimos tal como fueron publicadas).

 

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