La vinculación del Banco de la República en Manizales

La Voz de Caldas: 1926-2019 UMCentral

“La noticia que dimos ayer en la información local de este diario, y que hoy ratificamos, sobre compra del local para construcción del edificio destinado al Banco de la República, tiene para la ciudad de Manizales en particular y para el Departamento de Caldas en general la mayor trascendencia.

Significa que el Banco de la República se vincula definitivamente a Manizales y al Departamento.

Esta decisión es naturalmente el fruto maduro de un largo proceso, durante el cual ha sido analizada la plaza comercial de Manizales y del departamento de Caldas, a base de severos datos estadísticos, y se ha hallado por los versados y graves señores que desde Bogotá manejaban la casa matriz, que son favorables a un desarrollo fecundo para las operaciones del Banco en la capital y el departamento de Caldas.

Este proceso y este resultado son motivo para que los hijos de la región experimentemos el más claro sentimiento de orgullo y para que una inmigración de capitales venga a nosotros, atraída por las facilidades que el Banco de la República ofrece al desarrollo de sus actividades.

Escrito, escrito está que Manizales no decae, que no puede decaer, que su prosperidad es todos los días mayor. Esto es necesario para el progreso mismo del departamento de Caldas, porque también está escrito que la decadencia de todo el Departamento.

La razón es clara. Aquí está la bandera, aquí está el cetro, que son manejados con la más auténtica sabiduría en servicio y beneficio del conjunto.

El elemento humano en Manizales está constituido por bures que tienen el raro privilegio de la victoria contra todas las luchas terrenas. Ese elemento hace lo que en raras partes se hace. Es creador. Es invencible. Es activo. Es inteligente. Es honorable. Es el más raro productor de riqueza hasta ahora conocido.

Y es solamente a ese espíritu de privilegio al que se debe la grandeza del grande pueblo de Caldas. Si faltara, si llegara un día a apagarse, la decadencia, la ruina, sería tan inmediata como irremediable en toda la sección.

Resplandores de ese espíritu se han diseminado por todo el Departamento y sólo esos resplandores han tenido fuerza para crear ciudades de un vigor tan excelente como Pereira y como Armenia, las cuales, son después de esta nuestra, las más ricas, las más progresistas de Caldas, tanto que se han convertido en sus dignas émulas.

Pero Manizales necesita de esa emulación ¡qué tal si no existiera!,  porque la emulación es lucha, y la lucha es vida y la vida es la culminación del triunfo.

La vinculación definitiva del Banco de la República en Manizales viene a reafirmarle esa fisonomía de gran poder a la ciudad, y a contribuir a hacerla más próspera.

Tiene para la región el Banco estas condiciones ventajosas: desarrolla, aprestigiándolo, el crédito; conserva el descuento en su más bajo nivel; facilita considerablemente las operaciones del comercio;  regula, en favor del público, el interés del capital.

Es Manizales la tercera ciudad de Colombia donde esa respetable institución bancaria tendrá edificio propio. La primera es Bogotá y la segunda es Medellín.

Para el doctor Emilio Toro, personalmente, debe ser motivo de la mayor complacencia lo que anotamos, porque ha sido durante su acertadísima gerencia de todos estamos magníficos progresos se han alcanzado”

Sábado, 8 de mayo de 1926. La Voz de Caldas

Historia del Banco

En 1880 el Gobierno de Rafael Núñez Moledo creó el Banco Nacional, cuyo objetivo era promover el crédito público. Como banco debía prestar al Gobierno los servicios de consignación de los fondos públicos o de tesorería, crédito, colaboración en la contratación de préstamos internos y externos y la administración de los títulos de deuda pública. Además, era el encargado de la emisión de billetes. Pero en 1894 fue liquidado por el Congreso por excesos registrados en la capacidad de emisión. Luego fue creado el Banco Central de Colombia, que funcionó entre 1905 y 1909, pero también fue liquidado por las mismas razones del Banco Nacional.

La primera Guerra Mundial (1914-1918) provocó en Colombia dificultades económicas y financieras. Existía mucho desorden monetario, se emitía dinero sin control y las reservas de los bancos estaban dispersas, se carecía de un sistema formal de garantías y respaldo gubernamental para los bancos. En 1922 y 1923 se da una crisis por la escasez de medio circulante. Así que surgió la necesidad de dar solidez y estabilidad a la moneda y al crédito mediante un banco central sólido y consistente.

En 1923, el presidente Pedro Nel Ospina contrató un grupo de expertos, liderado por el profesor Edwin Walter Kemmerer, que más tarde se llamó la Misión Kemmerer. Su objetivo fue el estudio de la realidad económica colombiana mediante el contacto y discusión con cámaras de comercio, sociedades de agricultores y agentes oficiosos regionales. Gracias a esta Misión, La Ley 25 de 1923 permitió la creación del Banco de la República, como banco central colombiano. Se organizó como sociedad anónima con un capital original de $10 millones oro, de los cuales un 50% lo aportó el Gobierno y la diferencia los bancos comerciales nacionales, extranjeros y algunos particulares. A esta entidad se le confió, en forma exclusiva, la facultad de emitir la moneda legal colombiana, se le autorizó para actuar como prestamista de última instancia, administrar las reservas internacionales del país, y actuar como banquero del Gobierno. La Junta Directiva del Banco, conformada por 10 miembros (del sector privado y del Gobierno), fue encargada por la misma Ley, de ejercer las funciones de regulación y control monetario bajo estrictos parámetros de ortodoxia financiera. Se le encomendó, además, fijar la tasa de descuento y la intervención para controlar las tasas de interés.

Misión Kemmerer. Edwin Walter Kemmerer es el señor de cabello rubio (cuarto de izquierda a derecha). Foto Banco de la República

Miércoles, 8 de mayo de 2019. UMCentral. Ana María López

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy (las transcribimos tal como fueron publicadas).

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