Con el doctor Julio Zuloaga

La Voz de Caldas: 1926-2019 UMCentral

“-Doctor: a molestarlo por su opinión sobre la lucha contra la anemia tropical.
-Es una hora tan impropia… No quedarían completas mis ideas…

-Algunas siquiera. Usted jamás está desocupado. ¿Considera conveniente para Caldas el proyecto presentado por el Gobierno sobre la lucha contra la anemia tropical?
-¡Magnífico! Como idea precedente de un gobierno que deja huella imborrable por sus altas miras en bien del pueblo que gloriosamente presidió. Consideró de suma importancia la anexión al Instituto Rockefeller, cuyo personal directivo está suficientemente entrenado para esa campaña. Además, en esta forma es menos costoso para el erario público, porque está benemérita institución además de la dirección de esa obra redentora, paga parte del sueldo de los empleados, suministra los elementos que se necesitan y las drogas que se consumen. Más, la anexión del Departamento a la Rockefeller traería el combate contra una sola enfermedad: La anemia tropical, siendo tantas las dolencias que amenazan, inutilizan y diezman las clases trabajadoras, en las zonas templadas y tórridas. Y como en Caldas el cultivo del café es más intenso que en otros lugares, es natural que haya mayor número de infectados. Hay enfermedades que están arrebatando vidas y energías y que requieren tanta atención como la anemia; tales son: el paludismo, disentería, úlceras en las piernas, tuberculosis, enfermedades venéreas y la lepra, de la cual afortunadamente nos estamos viendo libres debido a la Comisión que en años pasados anduvo recogiendo enfermos.

-¿………..?
– La Rockefeller sólo persigue una enfermedad que constituye la tercera o cuarta parte en la merma de vidas. No podemos descuidar las otras tres cuartas partes minadas por las enfermedades antes anotadas. Conceptúo que la lucha contra estas, debe ser simultánea, y como el Gobierno no puede atender a su asociación con el caritativo Instituto y a la vez a comisiones que combatan otros peligros, es necesario descartar un proyecto para adoptar el más conveniente y de más amplia visión humanitaria.

—¿………..?
— El del Gobierno tiende sólo a la lucha contra la anemia, y el presentado por mis colegas Jaramillo Arango y Santiago Londoño (a quienes expuse mis ideas y propuse el plan) es de completas miras sanitarias y por lo tanto, el que se debe secundar.

—¿………..?
—Así como tenemos ingenieros permanentes recorriendo y trazando vías de comunicación, se pueden organizar comisiones en los distintos sectores departamentales, dándoles elementos de laboratorio –que son muy poco costosos–, drogas, las necesarias solamente para las enfermedades citadas. Se encargarían además de instruir por medio de conferencias a determinados grupos, sobre las bases de higiene que urgen para la conservación de la vida, ampliando la labor científica con la moral, es decir, dando consejos, advirtiendo peligros y señalando medidas para precaverse de ciertos males, como las enfermedades venéreas y sus consecuencias. Si se acierta en la escogencia del personal para estas comisiones, la labor sanitaria será fecundísima, la más eficiente en los anales de nuestro país, y Caldas daría en este caso como lo dio en el de la lepra, la más alta nota, mostrando cómo se organiza la salvación de las clases trabajadoras para provecho mutuo.

—¿Cuál sería la forma más económica para el Departamento, y cuál la más eficaz?
—Creo que como la he planteado y convenido y expuesto con mis colegas, sería tres veces más costosa pero también diez veces más eficaz, puesto que de manera metódica se iría a instruir, aliviar y prevenir a los habitantes, desde la cimera del Ruiz hasta las más hondas y ardientes regiones de los ríos; desde las casas opulentas de la capital hasta el más escueto cortijo. El Departamento tiene personal científico suficientemente capaz de organizar y desempeñar esas labores. Claro está que para el mejor resultado deben elegirse los más competentes, y estos no irían sin la conveniente remuneración. De lo contrario, habría que apelar a los menos idóneos, así los resultados no serían satisfactorios y la pequeña suma asignada traería por consecuencia, que ellos darían más importancia a la clientela particular que los solicitase.

-¿………..?
-Los Municipios pueden contribuir facilitando el traslado, bestias, peones, hoteles, parte de los medicamentos, y suministrando la casa en donde llevaría a cabo sus trabajos el Centro Sanitario durante el mes o dos meses que permaneciera en el lugar. Debe ser condición del contrato con cada médico no atender a otra cosa que a su cometido, y para estimularlos, bien puede el Departamento ofrecer un viaje de estudio –dos o tres años al exterior– al médico que en el curso de cuatro o cinco años compruebe haber hecho más benéfica labor. Este laureado, perfeccionado ya en los estudios respectivos, sería después el Director Departamental de nuestras comisiones sanitarias permanentes. Ve usted que a pesar de la grandeza y méritos de la Institución Rockefeller, daría mejores resultados este plan que abarca y aprovecha la misma gira científica para todo lo relacionado con la higiene. Me parece que en esta forma debe resolver el problema con la Asamblea, sin parar mientes en unos pocos miles más de costo, que veríamos cien veces devueltos con largueza, dando el rendimiento que corresponde a las fuerzas físicas y a las horas de trabajo, resolviendo así con la raza vigorosa el problema de los brazos para las empresas de Caldas. Disminuiría la mortalidad en altísimo porcentaje. La Asamblea que apruebe una ordenanza amplísima en este sentido, ¡daría en materia de legislación, el paso más trascendental en beneficio de la salud del pueblo en muchos lustros de existencia! El beneficio se verá más tarde. Las gentes adquirirán grandes conocimientos sobre higiene, viene la regeneración de la raza y por ende, el aumento de nacimientos.

-¿………..?
-Siento mucho carecer de tiempo para hacerle cálculos exactos de gastos, y vería usted que no son imposibles. De rendimientos del trabajo con los obreros sanos, y vería que ¡son incalculables!

-¿……….?
–Sencillamente volviendo a segundo debate la anexión al Instituto Rockeffeller para ser negado, y que siga en cambio su curso normal y sea aprobado el proyecto presentado por los diputados Jaramillo Arango y Londoño.
– –

El galeno manifiesta inquietud y mira el reloj. Recuerdo que me dijo lo impropio de la hora y hube de retirarme, no sin lamentar que el ilustre médico y gran ciudadano no pudiese completar sus importantes apreciaciones con los datos e ideas que se ven cruzar por su mente.

Jorge Paul”

Sábado, 24 de abril de 1926. La Voz de Caldas

Un mal extendido

Caminar descalzo aumentaba las posibilidades de adquirir anemia tropical. Foto portal Rouge

La anemia tropical es producida por una larva llamada uncinaria que penetra la piel por no usar calzado y por malas condiciones higiénicas del alcantarillado. Junto con el paludismo fueron enfermedades que perjudicaron a la población rural en las primeras décadas del siglo XX en Colombia. Eran tantos los casos de anemia tropical que se adelantaron muchos estudios y campañas sanitarias para frenar su expansión a través de medidas profilácticas. Se llegó al punto de que en 1919 el Ministerio de Agricultura y Comercio contactó a la Junta Internacional de Salud de la Fundación Rockefeller para que trabajara con los médicos colombianos con el objetivo de establecer una lucha frontal contra la anemia tropical y el paludismo.

El médico Jaime Yepes explica que esta infección produce daños pulmonares, intestinales y cardiacos, además “genera cólicos, retorcijones y pérdida de peso. Para la época, como no era atendida, ni se tenían los tratamientos necesarios, causaba la desnutrición en los niños y ese era el peligro para la época, pues se les podía cerrar el estómago”.

Sobre la entrevista vemos que hay más respuestas que preguntas. Esto puede obedecer a un estilo del periodista Jorge Paul.

Miércoles, 24 de abril de 2019. UMCentral. Sergio Luis Gutiérrez Peláez

 

Avisos de ayer

La tragedia del silencio es un largometraje mudo, en blanco y negro, dirigido por Arturo Acevedo Vallarino y protagonizada por Hernando Bernal y Lely Vargas. Relata la historia de un hombre enfermo de lepra. Es considerada como la primera película totalmente colombiana y la única que pertenece al periodo del cine mudo, por eso se le compuso una música original, que se interpretaba durante la proyección (su compositor fue Alberto Urdaneta Forero). Se estrenó el 18 de julio de 1924 en el Teatro Faenza (Bogotá) y en octubre del mismo año en el Teatro Junín (Medellín). También se proyectó en Panamá y Venezuela. A causa del tema tratado, la lepra, algunos comentaristas de la época sostuvieron que daba una mala imagen del país. La Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano salvó 22 minutos y 45 segundos de esta película. Aquí podemos ver algunos fragmentos.

Otro aviso

Habitación

Señor extranjero busca una o dos personas cultas para ocupar casa de 4 piezas con mucho aire y luz. Dirigirse al Almacén Alemán o a El Emporio.

 

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy (las transcribimos tal como fueron publicadas).

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