Milagros planetarios para pedir en Semana Santa

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Hoy inicia la Semana Santa. Durante estos días, hasta el domingo 21 de abril, muchos creyentes aprovechan el fervor católico para hacer peticiones o pedir milagros en esta fiesta religiosa.

Los milagros son vistos como una intervención que viene de dios. Estos se escapan del orden natural de las cosas, no tienen explicación científica, sí de la fe. Luego de esta Semana Santa, Página les preguntó a distintas personas de los cinco continentes sobre alguna experiencia milagrosa que hayan tenido. Página buscó, a través de las redes sociales, a habitantes del los cinco continentes que recibieron el gozo de un milagro, ellos mismos nos enviaros sus fotografías.  Esto nos contaron:

Nombre: Eric Brown
América: Virginia (Estados Unidos)
Religión: Luterano

Eric relata que viajaba en su carro con su esposa Katy, cuando de repente un pedazo de metal entró por la ventana, le golpeó la cabeza y le rompió su oreja. El metal fue disparado por una máquina podadora en acción, que estaba a la orilla de la carretera. Al recibir el golpe, Eric perdió el control del carro y se chocó. Fue llevado al hospital inconsciente. Katy asegura que el pedazo de metal era como una bala. Pasaron 5 días y Eric seguía en coma. Sus familiares al ver que no despertaba  le dedicaron sus plegarias. Todos los días asistían a la iglesia más cercana del hospital y pedían por su salud. A la semana despertó. Los doctores afirmaron que fue algo inesperado, pues el golpe recibido pudo ocasionar daños irreversibles. Hoy Eric y su familia consideran que lo sucedido fue un milagro. Asegura que esto lo mantiene siempre positivo ante todas las adversidades de la vida.

Nombre: Anna Onishchuk
Europa:
Ucrania, Kiev
Religión:
Pentecostal

Anna viene de una familia muy religiosa. Dice que constantemente le dolía la rodilla de su pierna izquierda. Un día descubrió que ésta era más corta que la derecha. Dos semanas después vio un video de un hombre que curaba a otras personas que sufrían de su misma condición. Ese día supuso que si incrementaba su fe, su pierna corta crecería. Con su hermano empezaron a rezar con mucha fe, aunque el dolor en su rodilla aumentaba. Ella rezaba: “En el nombre de Jesús haz que mi pierna crezca”. El simple hecho de repetir esa oración con mucha devoción hizo que un día empezara a sentir una energía diferente dentro de su pierna. Anna, con emoción, recalca: “Yo pude ser testigo de cómo mi pierna volvía a su tamaño normal”. Luego midió sus extremidades y estaban iguales en altura. “Esto definitivamente fue un milagro”, recalca.

Nombre: Mohammad Alabous
Asia:
Irak (Baghdad)
Religión:
Islámica

Mohammad es iraquí, y como imán (sacerdote) de una mezquita durante los últimos 12 años, ha presenciado situaciones que solo pueden explicarse por medio de lo milagroso. Cuenta que un día su prima Charity Gebhart tuvo un accidente: conducía una mañana por el centro de California (Estados Unidos) y se chocó contra un camión. Charity quedó atrapada entre la chatarra, se estaba muriendo porque tenía rotos los brazos, los tobillos, las costillas y la clavícula, además el motor se había clavado en sus pies. Ella le narró a Mohammad que empezó a escuchar una voz que le decía: “Charity, sal de tu auto. Charity, sal de tu auto”; y ella le respondía: “No puedo, estoy atascada”. Aseguró que un hombre extraño se acercó al vehículo, arrancó la puerta y la sacó de allí. Cuando llegó la ambulancia la atendieron y alguien le preguntó que cómo salió sola del carro. Ella respondió que un hombre la auxilió. Pero en el lugar no había nadie más que ella y los de la ambulancia. Hoy ella y Mohammad aseguran que fue un ángel de Alá. Desde ese día Charity es devota a Alá.

Nombre: Ana María Palacio Salazar
Colombia: Envigado (Antioquia)
Religión: Católica

Ana narra que después de un año de casada quedó en embarazo; pero a los dos meses y medio perdió a su bebé. Buscó ayuda especializada y después de muchos exámenes se concluyó que tenía un mioma que cubría el 90 por ciento de su útero. Sin embargo, al cabo de seis meses, volvió a quedar en embarazo. Cuando asistió al control de un mes y 3 semanas, el doctor le confirmó que tendría una niña pero vendría con Síndrome de Turner, trastorno genético que afecta el desarrollo de las niñas, y causa baja estatura y problemas en los ovarios. A los cinco meses de embarazo volvió a perder el bebé. Sin perder la fe y sus ganas de ser madre, inició un proceso de recuperación. Un día viajó a Buga (Valle de Cauca) y le abrió su corazón a Jesucristo: sintió como unos dedos extraños se deslizaban por su abdomen. A los nueve meses Ana María dio a luz a su primer hijo. Ella asegura que fue un milagro.

Nombre: Clemencia
Caldas:
Neira
Religión:
Católica

Clemencia tiene mucha fe. En el 2005 su médico le diagnosticó una tromboembolia, porque tenía todos los síntomas de lupus. Debido a esto fue hospitalizada más de 15 días, pues los médicos no le daban de alta hasta que no salieran los resultados de sus exámenes. En esos días de encierro hospitalario se murió el papa Juan Pablo II. Clemencia cuenta que su familia es muy devota a este papa, así como sus amigos, y la pusieron a ella en cadena de oración, pues sabían que el difunto pontífice le ayudaría. A Clemencia le realizaron el examen de Anticuerpos Antinucleares (ANA), que mide el patrón y la cantidad de autoanticuerpos de una persona. La prueba determina si la enfermedad aumenta o disminuye. A Clemencia le salió negativa, o sea, no tenía lupus. Sus médicos no creyeron en el resultado porque todos los síntomas indicaban que tenía lupus y alas de mariposa (lesiones cutáneas en la cara que tienen esta forma). Tres meses después otros exámenes confirmaron que Clemencia estaba sana. Ella, su familia y amigos afirman que esto fue un milagro que les hizo Juan Pablo II.

Nombre: Brad Rucker
Oceanía:
Nueva Zelanda
Religión:
Anglicano


Brad tiene una hermana que  nació con Síndrome de Down. En el 2016 ella se enfermó, comenzó a exteriorizar una fiebre muy intensa, y por su misma condición de inmediato fue llevada a la clínica, ya que además de la fiebre presentaba dolor de cabeza, algo que no era muy usual en ella, relata Brad. Los médicos la atendieron y la dejaron en urgencias toda la noche y, por medio de unos exámenes, descubrieron que tenía una infección, pues sus glóbulos blancos se habían elevado. Narra que ella, de un momento a otro, empezó a convulsionar y fue llevada de inmediato a cuidados intensivos, donde descubrieron que tenía un edema cerebral. La niña entró en un coma inducido. Brad relata que llamó a toda su familia para crear una cadena de oración en su nombre. Le dijeron que leyera Jeremías 33.3 que dice: “Llámame y te responderé”. Cada día él se llenaba de fe y de mucha fortaleza; y ella empezó a mejorar. Fue conducida a una habitación, la 333, el mismo número del capítulo de Jeremías. Fue milagro de Jesús, insiste Brad.

Nombre: Mian Asim
África:
Marruecos
Religión:
Musulmán

Mian Asim es musulmán, él sufría de Parkinson y era incapaz de realizar tareas simples que involucraban el uso de sus manos. Cuenta que tenía grandes dificultades para hacer cosas como atarse los zapatos, cepillarse los dientes o escribir. Su enfermedad se agravó y le provocaba temblores incontrolables. Mian oró a Alá para que le ayudara hacer que su enfermedad disminuyera. Un día en la mezquita, el imán (sacerdote) preguntó si alguien necesitaba de una oración. Él se levantó, se arrodilló ante el altar y le pidió a Alá que lo curara. Asegura que Alá le respondió y le dijo que se iba a curar, pero que el momento no era oportuno. Unos meses después, en una reunión de oración en la mezquita, se dio cuenta de repente de que ya no estaba temblando. Mian Asim cree que su confianza en la capacidad de Alá para sanar de su enfermedad física fue la clave para el milagro de su curación.

(Este texto fue publicado en Página N° 234 en abril de 2018)

Texto por: Manuela Castaño Salazar

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