La escuela de artes y oficios debe sostenerse

La Voz de Caldas: 1926-2019

“Publica La Voz de Caldas la crónica de la sesión de la honorable Asamblea correspondiente al 5 de abril y en ella encontramos el siguiente párrafo: ´En la exposición de motivos el señor director de I.P. muestra que el sostenimiento de una escuela de artes y oficios en Manizales le cuesta anualmente ciento veinticinco mil pesos´.

Intrigados por la alarma que naturalmente causa tan elevada cifra, nos fuimos a la fuente para convencernos. Revisamos los libros donde están las cuentas con todos sus detalles y de ellos sacamos los siguientes datos:

La instalación de la escuela, herramienta y maquinaria traída de Hamburgo, montaje de máquinas, materia prima, mobiliario, agua, fuerza y luz costó la suma de $20.902-52.

En materia prima, útiles de enseñanza, pensión alimenticia de internado, sueldo de empleados $21.948-99.

Total $42.815-51

De esta suma se descuentan $6000 subvención nacional.

Resta $36.815-51

Entre los $125.000 de qué habla el párrafo transcrito y los $36.815 que hemos sacado de los libros hay una diferencia de $88.184-49 que suponemos haya sido un error del cajista.

En el proyecto de ordenanza presentado por el director de I. Pública se dispone el envío de 42 alumnos al Instituto Técnico Central de Bogotá en caso de que la Escuela de Artes y Oficios no puede sostenerse con pesos 25.000; pero como los estudios en el Técnico duran doce años y en el proyecto sólo se apropia partida para un año, la idea resultaba sencillamente impracticable o resultados ineficaces.

Con la apertura de la sección elemental aprendices y la de nocturna para obreros tenemos que en la Escuela de Artes y Oficios pueden educarse alrededor de 150 alumnos.

Con el envío de los 42 alumnos pierde la Escuela además los $6.000 de subvención nacional.

Por último tenemos conocimiento que la Escuela empezó a producir obras pues en el solo mes de marzo tuvo un rendimiento de cerca de $1.000, cifra que está llena de optimismo.

Atentar contra una institución que apenas nace y que ha costado ya tan serias sumas al Departamento, cantarle el “de profundis” a una Escuela que es el refugio y el amparo de los hijos del pueblo, matar las esperanzas de la juventud que aspira a ser útil a la sociedad y que desea dar prosperidad al taller, a la fábrica y a la industria del Departamento con la fuerza de su inteligencia, el vigor de su espíritu, el fuego de su corazón y el poder de su brazo, es algo que contrista el ánimo; sin embargo los honorables diputados habrán resolver el problema con cordura y patriotismo”.

“Cable aéreo de Marsella

Esta vía que posiblemente llegará a tener una conexión con la red de cables de Occidente para que llegue a tener un verdadero valor y una importancia mayor de la mucha que hoy tiene, ha sido ya trazada definitivamente entre la ciudad de Marsella y la estación de La Capilla que acaba de inaugurarse en el Ferrocarril de Caldas. Los planos de ese trazado, que estuvo a cargo del ingeniero doctor Gabriel Llanos, están ya terminados. Al empezar el presente mes de febrero, se hizo el primer pedido de torres al exterior. Esa es una obra tan importante como urgente a la cual el gobierno debe prestarle atención especial. Será una vía fácil barata que realizara la trasformación de una de las regiones más ricas del Departamento y de las más desprovistas vías de comunicación”.

Martes, 13 de abril de 1926. La Voz de Caldas

De Escuela a Universidad

En 1911 el señor José Ignacio Villegas logró que la Asamblea aprobara un proyecto para crear el Instituto Universitario de Caldas. En 1912 comenzó a construirse al lado del Batallón Ayacucho, en la Avenida Cervantes (hoy Santander). Abrió sus puertas en 1914, y tenía un patio central, tres pisos para las aulas, laboratorios, servicios y vivienda del internado.

Dice el texto Evolución histórica de la Universidad de Caldas, de Albeiro Valencia Llano y Alberto Gómez Giraldo, que este Instituto “sintetizaba los dos tipos de formación que se daba en los colegios de secundaria del país, la clásica y la técnica´. El artículo tercero establecía que los estudios del Instituto se clasificarían así: 1. Enseñanza de Filosofía y Letras. 2. Enseñanza de la Agricultura. 3. Enseñanza de Artes y Mecánica que se le dio por nombre Escuela de artes y oficios”.

Pero esta orientación duró poco porque existía la tendencia de convertir el Instituto en un colegio exclusivamente de bachillerato. Eso lo comprueba lo nota de La Voz de Caldas. Más tarde, un grupo de dirigentes y docentes (como Emilio Robledo y Francisco Marulanda C.) planteó la premisa de transformar el Instituto en universidad. En 1925 se modificó su plan de estudios y el Instituto se dividió en Liceo Caldense (para los tres primeros años del bachillerato), sección de bachillerato para los tres siguientes y las secciones de Comercio y de Agricultura (en 1923 ya existía la Escuela Agrícola, especializada en café). La idea era convertir a Manizales en el centro universitario del occidente de Colombia. Este Instituto es el origen de lo que hoy es la Universidad de Caldas, y lo que ha llevado a que Manizales sea líder en el país en el aspecto universidatario: sobre sale por su calidad de vida, calidad de educación superior, ambiente universitario, costo de vida y empleabilidad de los egresados. Eso lo sostuvo el Índice de la Red Cómo Vamos de Ciudades Universitarias de Colombia – ICU- esta semana.

La polémica era si la Escuela de artes y oficios debía seguir o no. Para ello el director Instrucción Pública (I.P.) debía decidir si cerrar esta Escuela o enviar a los estudiantes a Bogotá.

La primera escuela que tuvo Caldas fue la Escuela Parroquial de Aguadas (1824) y la primera en Manizales se fundó en 1851. Dice el documento Anotaciones para una historia de la educación en Caldas, de Ángel María Ocampo Cardona, que en 1860 se fundó en Manizales un colegio de segunda enseñanza, a cargo de Francisco Felipe Martínez y Rómulo Durán. En 1872 aparece el Instituto Caldas, dirigido por Miguel Jaramillo Ch. En estas instituciones se enfrentaron dos ideas: las pedagógicas liberales y las pedagógicas tradicionales respaldadas por el catolicismo. En 1875 se fundó la Escuela Superior de Varones del Circuito de Manizales.

El Instituto Universitario -en la foto de portada- sigue operando (antes se llamaba Colegio Mayor de Manizales). En el 2018, gracias a recursos del Fondo Nacional de Pensiones de Entidades Territoriales, se invirtieron $3 mil 338 millones en este colegio para mejorar el patio, los salones, los pasillos, salas y para instalar ventanas insonorizadas. Además de otros arreglos.

Hoy Caldas cuenta con 1.604 colegios oficiales o públicos, según la página del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.

No hubo cable a Marsella

La construcción del Ferrocarril de Caldas, sobre todo en el trayecto que iba de Puerto Caldas a San Francisco (hoy Chinchiná), motivó la idea de construir también un cable aéreo que partiera de Manizales a Marsella (municipio que en ese entonces era caldense) y así aprovechar la estación La Capilla, que ya estaba finalizada. Pero esta idea no prosperó.

Sábado, 13 de abril de 2019. Kathryn Hernández. UMCentral

Avisos de ayer

 

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy (las transcribimos tal como fueron publicadas).

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