Onicofagia: el hábito de comerse las uñas

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A la pregunta de por qué los adolescentes se comen las uñas, la respuesta común es por nervios, ansiedad o aburrimiento. Ellos cuentan que han tenido el hábito desde pequeños y se les hace placentero. Y si se sienten cómodos o no con la apariencia de sus manos, las opiniones son divididas; a algunos, se les hace molesto pero inevitable y a otros, no les importa.

La onicofagia es un trastorno de la ansiedad que demuestra que la persona se come las uñas. A quienes padecen este trastorno se les conoce como onicofágicos. Se presenta, principalmente, en niños y adolescentes. Entre sus causas están los cambios drásticos en la vida, la timidez, la frustración, entre otros. Hay personas que indican que se las comen por simple placer o aburrimiento.

Según la Academia Americana de Dermatología (AAD), las infecciones bacterianas causadas por morderse las uñas son uno de los problemas más comunes, y afecta entre el 20 y el 30 por ciento de la población joven, así como el 5 por ciento en los adultos.

Al respecto, el psicólogo José Fernando Vélez explica que las personas onicofágicas evidencian una grave dificultad en sus niveles de ansiedad. Agrega que dicha acción se desencadena por una lucha del aparato psíquico y anímico para nivelarse. Esto no tiene nada que ver con la depresión y no todos los depresivos se comen las uñas.  

Por su parte, Martha Cecilia Ocampo López, odontóloga y ortodoncista de la Universidad Militar, explica que una de las consecuencias de este hábito se refleja en el desgaste del tejido dental. “Puede producir microfracturas en los dientes anteriores, superiores e inferiores. También puede generar un desplazamiento dentario por la presión ejercida al tratar de morder la uña”. Añade que causa gingivitis (inflamación de las encías) y, en  casos muy graves, compromete el tejido periodontal. Finalmente, puede originar trastornos en la mandíbula por se mala posición cuando la persona se muerde las uñas.

En la vida real

Juan Manuel Ramírez tiene 20 años. Desde que se acuerda, se come las uñas. Él cuenta que ha intentado, en varias ocasiones, dejar ese hábito pero siente que es una dependencia. “Lo hago con más frecuencia cuando tengo un parcial o en momentos en los que no tengo que hacer nada y estoy aburrido”. Ramírez no sufre de depresión; comenta que no puede evitar comerse las uñas. “Me las miro y siento la necesidad de meterme los dedos a la boca”. Sus uñas son muy cortas y de color amarillo, con muchos uñeros y poca cutícula. Cada que repite esa acción, se lastima hasta que le sale sangre. Se observa que, a pesar de verse las uñas muy debilitadas y deformes, sigue llevándoselas a la boca y comiéndoselas.

  • Las infecciones causadas por hongos, también llamadas onicomicosis, figuran en áreas urbanas entre el rango de gente de los 20 a los 40 años ocupando el 48 por ciento de quienes lo padecen en las uñas de las manos; y en uñas de los pies se considera al 70 por ciento.
  • Dentro del grupo de las enfermedades inflamatorias que alteran la forma normal de las uñas, están las alergias por contacto, la psoriasis, el liquen plano, entre otras.
  • Existen múltiples enfermedades de las uñas, a veces secundarias por ingesta de medicamentos, tumores benignos y malignos, malformaciones congénitas o adquiridas como la onicocriptosis (uña encarnada), que suele ser muy dolorosa.
Se recomienda sumergir las uñas en un poco de limón y ajo molido.

Recomendaciones

  • El onicofágico requiere psicoterapia para buscar una forma más adecuada de nivelar sus estados ansiosos.
  • Utilizar otro tipo de elementos para distraerse: comer chicle o un dulce.
  • Dominar la ansiedad con autocontrol: pensar y tomar acción en no llevar las manos a la boca.
Usar esmalte amargo o un sabor que no sea agradable al gusto.
  • En mujeres, mantener las uñas arregladas y decoradas.
  • En hombres, aplicarse esmalte transparente, amargo o fortificante.
  • Aplicar aceite de oliva en cada uña para fortalecerla.
  • Meter las manos en jugo de naranja.

 

Texto y fotos por: Mariana Echeverry Velasco

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