El Gobernador de Caldas plantea al presidente Ospina su renuncia, si no se permitiere que las traviesas sean transportadas de Buenaventura

La Voz de Caldas: 1926-2019

“Cuando con ansiedad esperaba de su Excelencia la noticia de que habíase ordenado el transporte de las traviesas que tenemos en Buenaventura, para no paralizar los trabajos de nuestro ferrocarril a las puertas de San Francisco, recibí el telegrama de su Excelencia, de esta fecha, conforme al cual las cosas continúan en el mismo pie de injusticia, quizá porque es al Gerente del Ferrocarril del Pacífico a quien toca resolver este asunto. Quiero decir a su Excelencia que soy enemigo de preparar acontecimientos que pongan en dificultades al Gobierno y que alteren la armonía que debe reinar en las distintas secciones del país.

Su excelencia sabe que procuro ser prudente, y que nunca estoy a caza de asuntos que exalten la opinión pública. Pero con el mayor respeto debo decir también a su Excelencia que en el presente caso, mientras esté en este puesto, estoy resuelto a trabajar porque a Caldas se le haga justicia, y que si el puesto me estorbare para trabajar por esos intereses, lo dejaré para ponerme a la cabeza de un movimiento de opinión que es preciso levantar para reivindicar derechos que se nos quieren conculcar y para hacerle frente a una dictadura que con gran fuerza se levanta en el Ferrocarril del Pacífico. Me duele inmensamente proporcionar a su Excelencia esta mortificación, pero tengo de frente muchas responsabilidades que no quiero ni puedo dejar en descubierto. Exijo hoy solo que Caldas debe reclamar: que se respete el derecho de propiedad que las leyes reconocen al ciudadano más humilde y que no se trate de ejercitar con nosotros una tutela ignominiosa y degradante. Tenemos compradas unas traviesas en Buenaventura y es preciso que se nos permita el acarreo como se le permite a todo colombiano porque esa empresa es de todos. Se compraron con dineros de Caldas, y Caldas, conforme a la constitución tiene derecho de contratar y de estipular.

No hay para qué averiguar sin costaron más o menos, ni si el Ferrocarril del Pacífico, empresa que Caldas alimenta casi en su totalidad, ha comprado o no a más bajos precios. Pero no es eso solo: nosotros hemos sido leales con el pacífico, y en cambio él nos ha obstruido el progreso en mas de una vez, ya impidiéndonos traer peones del Cauca, ya hoy conculcando nuestros derechos. Y esa lealtad se pone de presente con estas cláusulas el contrato de traviesas de que hacen parte las que no se nos dejan transportar contra todo derecho, contra toda ley y contra toda noción de solidaridad y de mutuo apoyo.

Dice el contrato  que firmamos con el señor Navia: “El contratista se compromete a que si el ferrocarril del Pacífico, dentro del tiempo del presente contrato, rebajare el precio de las traviesas, él lo hará en la misma proporción para con la empresa de Caldas; y esta empresa se compromete con el contratista a reconocer un aumento en el precio en caso de que el Pacífico aumente el que tiene actualmente fijado para comprar traviesas en Buenaventura”. Protesto que en ninguna forma quiero faltar al respeto que se merece su excelencia; pero me veo en el penoso caso de manifestarle que si no se permitiere que las traviesas que tenemos en Buenaventura  sean transportadas cuanto antes, sírvase su Excelencia hacer que el Ministerio considere mi renuncia irrevocable del cargo de gobernador. Perdone su Excelencia que para este caso me haya dirigido a su Excelencia, porque el señor ministro de Obras Públicas ni siquiera contesta los despachos de esta gobernación.

Servidor Respetuoso, G. Arias Mejía”

Jueves, 8 de abril de 1926. La Voz de Caldas

 

Caldas protesta

Aquellos días de abril de 1926 las páginas de La Voz de Caldas se llenaron de cartas o telegramas entre el presidente de Colombia, general Pedro Nel Ospina (1922-1926), su ministro de Obras Públicas (Laureano Gómez), el gerente del Ferrocarril del Pacífico (general Alfredo Vásquez Cobo), el gobernador de Caldas (Gerardo Arias Mejía) y el gerente del Ferrocarril de Caldas (Echeverri).

El motivo de tantas cartas fueron las traviesas compradas por Caldas y que estaban en el puerto de Buenaventura (Valle del Cauca) y que debían ser transportadas hasta San Francisco (antes Chinchiná) para poder finalizar la línea férrea que la comunicaría a Manizales.

Esas traviesas (palos de madera transversales al eje de la vía férrea que sirven para unir los dos carriles de hierro)  debían ser transportadas por el Ferrocarril del Pacífico, pero su gerente ordenó que no se hiciese por la competencia que tenía con el Ferrocarril de Caldas y porque supuestamente se habían violado unos protocolos de contratación.

Esta crisis hizo que se realizarán protestas ciudadanas, una de ellas La Voz de Caldas la tituló La Manifestación de ayer contra el Presidente Ospina, contra Vásquez Cobo y contra el ministro de Obras Públicas. En esa crónica se dice que cerca de 5 mil personas, entre comerciantes, funcionarios, hacendados, banqueros, sacerdotes, intelectuales, obreros, maestros, estudiantes y campesinos se reunieron en la Plaza de Bolívar para protestar contra el gobierno nacional. Destaca que entre la multitud “tremolaba allí al viento del véspero una bandera negra, que es la del fascismo, y que en aquella hora y en aquel lugar, era el símbolo más patético de la indignación caldense, pueblo al cual quieren los altos poderes colocar en una condición todavía inferior a la de quinta clase”.

Sostiene que el joven político Silvio Villegas tomó la palabra desde las ruinas de la Catedral y le dijo a la multitud que Caldas tenía tres enemigos: el presidente de Colombia, el gerente del Ferrocarril del Pacífico; y el Ministro de Obras Públicas. Luego la multitud marchó a la residencia del Gobernador, y “siempre adelante iba la bandera negra”. Desde los balcones de su casa, el Gobernado le explicó al pueblo la “ignominia del secuestro de las traviesas compradas por el Departamento a un contratista de Buenaventura”.

Hace 93 años el panorama político caldense ardía. Luego del incendio del 20 de marzo de 1926 todo se complicó porque la promesa de unir a Manizales con San Francisco no se cumplió. Una de las razones del incumplimiento se dio porque el general Vásquez ordenó que las traviesas, así fueran caldenses, no se entregaban hasta que el Ferrocarril del Pacífico quedara completamente abastecido. Igualmente se decía que él general tenía antipatía por el departamento de Caldas.

Ante las amenazas del gobernador Arias de renunciar a su cargo, de los mítines y la campaña de resistencia cívica en Manizales, Vásquez Cobo permitió despachar las traviesas hacia San Francisco.

 

Lunes, 7 de abril de 2019. UMCentral. Nicholl Valeria Ángel Gómez

Avisos de ayer

Gran expectativa ha generado en la ciudad la proyección de la película Bajo el cielo antioqueño, del director Arturo Acevedo Vallarino. Filmada en Medellín, esta película cuenta la historia de Lina, una colegiada que sostiene una relación a escondidas  de su padre, con Álvaro, un joven bohemio que dilapida su fortuna. Este filme se estrenó el 6 Agosto de 1925 en los Teatros Junín, Bolívar, Circo España, todos de Medellín; y el 12 octubre del mismo año en el Salón Olympia y Teatro Faenza, de Bogotá.

   

 

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy (las transcribimos tal como fueron publicadas).

 

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