ULTIMA HORA El Secretario de Hacienda hace cargos gravísimos contra el Ferrocarril del Pacífico

La Voz de Caldas: 1926-2019

“Oposición a la reconstrucción de Manizales.

Preguntamos hoy al señor Secretario de Hacienda el motivo para que no hubiera llegado el ferrocarril a San Francisco en los sesenta días ofrecidos por él mismo y nos contestó:

-Por tres causas: primera, porque La Voz de Caldas nos ha computado sesenta días naturales y es claro que nosotros pediamos sesenta días hábiles, es decir, sin contar los días feriados y especialmente los de Semana Santa en que no trabajaron los peones; segunda, porque tuvimos un deslizamiento en El Mico que atajó los rieles por mas de diez días y una roca en Campoalegre, que demoró ocho días, fuerzas mayores que no tiene culpa la empresa; y tercera –y es la principal causa-  porque el Ferrocarril del Pacífico, como usted lo sabrá, no ha dejado mover las traviesas que tenemos en Buenaventura. Conviene que usted haga saber al público de Caldas, y particularmente de Manizales que tenemos toda la línea hasta San Francisco nivelada y que seguramente no la podremos enrielar en el término de la distancia porque el Ferrocarril del Pacífico, según disposiciones de la gerencia, no nos deja sacar de Buenaventura ni en trenes propios ni extraños, las traviesas que tenemos allí en depósito para llegar hasta San Francisco. Se trata, como usted ve, de un secuestro arbitrario que ha trastornado los planes del gobierno y que perjudicará notablemente la reconstrucción de Manizales. Para que usted se dé cuenta de lo que aquel hecho significa le diré que desde la semana pasada mandamos a Buenaventura un tren de Caldas y le impidieron sacar nuestras traviesas. Juzgue usted, y juzgue el público, la conducta del Pacífico”.

Domingo, 4 de abril de 1926. La Voz de Caldas

Corta vida la del Ferrocarril de Caldas

Tren en Villamaría (Caldas). Foto Memoria Fotográfica de Villamaría. Diario La Patria

En 1911 surgió la empresa férrea que uniría a Manizales con Puerto Caldas, corregimiento vecino de Cartago y Pereira. En 1915 comenzó la construcción desde Puerto Caldas, en 1923 se empalma con el Ferrcarril del Pacífico (que atraviesa el departamento del Valle del Cauca). En 1925 llega Villamaría y la esperanza era que en abril de 1926 llegara a Manizales, pero surgen problemas para finalizar el tramo desde San Francisco a Manizales. En aquel tiempo, el municipio de Chinchiná se llamaba San Francisco, según se referencia en el texto El Antiguo Ferrocarril de Caldas, de Gabriel Poveda Ramos.

Una de las razones para que se incumpliera lo planeado (la unión férrea entre Manizales y San Francisco) es que al Ferrocarril de Caldas se le acabaron las traviesas o polines, que son las vigas de madera que soportan los rieles, pues ya se habían saqueado las montañas vecinas en busca de árboles adecuados (el comino, por su resistencia al sol y el agua). Por eso la empresa había encargado, desde Estados Unidos, 10.000 traviesas, más 86.000 en la costa pacífica colombiana. Estas traviesas fueron entregadas en el puerto de Buenaventura (Valle del Cauca) y debieron ser transportadas por el Ferrocarril del Pacífico hacía San Francisco, pero los vallecaucanos, que ya miraban de soslayo el poder económico caldense, comenzaron retardar el envío con la intención de quitar impulso al avance de Caldas, se asegura en el artículo Rieles y montañas: cuando el Eje Cafetero empezó a marchar sobre ruedas, de Ricardo de los Ríos Tobón.

Solo en septiembre de 1927 pudo cumplirse el sueño de unir a Manizales con San Francisco. Sueño que acabó en 1959, cuando una turba arrancó los rieles del ferrocarril y quedó desconectada del sistema.

 Jueves, 4 de abril de 2019. UMCentral. Nicholl Valeria Ángel Gómez

 

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy (las transcribimos tal como fueron publicadas).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *