Al margen del INCENDIO

Caldas La Voz de Caldas: 1926-2019 Palestina UMCentral

“La Policía ante el incendio

La actitud de la policía durante las horas del incendio, si merece aplausos por parte de algunos miembros que trabajaron con entusiasmo e interés en la obra de salvamento, merece también censuras en lo que se relaciona con la conducta de otros, que sólo sirvieron para obstaculizar en muchos puntos.

Vamos a hacer un cargo concreto: la destrucción casi completa del archivo del Juzgado 1 del Circuito, se debe a la torpeza de algunos agentes de policía que se situaron en la esquina de la cada de don Pacho Eladio Ángel, con la consigna rotunda de no dejar pasar a nadie. Cuando el señor don Tiberio Duque, Juez 1 llegó a salvar algo de su oficina, encontró un obstáculo invencible en dichos agente, pues el paso le fue negado rotundamente. Nos dice que más de media hora estuvo bregando por pasar, y cuando lo logró, apenas tuvo tiempo para salvar algunos expedientes, los más importantes, pues ya las llamas hacían su agosto en el archivo. Lo mismo les ocurrió al señor Secretario de aquel Juzgado y al oficial escribiente, pues no los dejaron pasar. Por tal motivo se quemó casi íntegramente el archivo del juzgado desde el año 1863.

Por el estilo nos refieren otras personas de caso en que la acción de la policía fue contraproducente. Consideramos que en casos como éste son demasiado imprudentes las órdenes secas que reciben los agentes de no dejar pasar a nadie, ni a los interesados en salvar sus almacenes u oficinas.

Las manos criminales

Ayer hablámos sobre una de las causas casi exactas de los incendios entre nosotros, y solicitamos del Concejo que dictara medidas enérgicas, aunque vayan contra los derechos individuales, y en la seguridad de que si uno de los perjudicados con ellas quiere con rabulerías de mala clase tumbarlas ante los poderes administrativos, el pueblo se reúna a descalificar ese individuo como ciudadano, como patriota, y como ser humano.

Hoy vamos a hablar sobre las manos criminales. Efectivamente las hay. Y muchas por cierto. Cada uno de nosotros es un incendiario. Lo mismo el peón que el caballero. En el bolsillo llevamos el agente destructor. Lo llevamos en la boca. Y lo arrojamos a la vista de Dios y todo el mundo contra el suelo, contra la alfombra, contra la basura: el cigarrillo, el tabaco, los fósforos. Son muy raras las personas que tienen la suficiente educación civil de apagar la cerilla antes de arrojarla al suelo. Y son más pocas todavía las que en los clubs y en las casas de habitación, en las oficinas y en los almacenes, en los talleres y en las cantinas, arrojan la colilla encendida a la escupidera con agua. Esas colillas se echan al suelo y son explosivos que van clavando su diente de fuego sobre el tablado hasta que estalla la llama incendiaria.

Causa pena ver los pisos en los clubs de Manizales, en algunas casa públicas y en las particulares. Aparecen allí las huellas del tabaco encendido que se consumió. Lo hemos visto. Lo puede ver todo el mundo aun en partes donde están singularmente obligados a tener mayor cuidado.

Contra estas manos criminales debe establecerse una severa liga, una liga educativa y castigadora si es necesario.

Las autoridades debieran expedir un decreto castigando con arresto o multa al sujeto que arroje al suelo una colilla de cigarrillo o una cerilla encendidas, porque ese pequeño acto de incivilidad es un grande atentado contra la seguridad social.

El Comercio en la zona incendiada

 El nuevo incendio que desalojó una considerable cantidad de locales para almacén, para oficinas y para casas de habitación, ha venido a agravar con más serios caracteres que antes el problema de la carestía. Nada hacemos con pujar el valor de los arrendamientos. Nada se resuelve con esto.

Pero hay remedio, acertado a nuestro parecer, y que debe el comercio estudiar. Situarse provisionalmente en ramadas que se construyan en la zona incendiada. Lo pueden especialmente hacer los almacenes al por mayor. Muchos pueden situarse en locales que ya hay construídos en ese sector. Una vigilancia estricta de parte de la policía y de los mismos dueños garantizaría aquellos almacenes contra el robo.

Fuera de que esto alivia el problema de los locales, se estableces una línea de comunicación entre el sector occidental no incendiado y la parte oriental de la población. No es el caso de estrecharnos más hacia el oriente. El Concejo podría conceder los permisos correspondientes para instalar provisionalmente los almacenes en aquel lugar mientras va desarrollándose la edificación definitiva.

Las Droguerías Unidas se instalarán en las casa que acaba de construir don Gustavo Ángel en la zona incendiada. Es la segunda que se termina. Un edificio de belleza austera, muy bien distribuído, construído con economía por el hábil arquitecto don Pedro Peláez, manizaleño y hombre de trabajo.

Se construye la ramada

 Hoy empezaron los trabajos de la ramada, donde han de celebrarse en adelante los oficios del culto católico. El Padre Muñoz se propone terminarla cuanto antes, para ver si se pueden hacer con alguna pompa las funciones de Semana Santa.

La ayuda de los obreros

Varios de los obreros se han acercado al señor Cura Párroco, para ofrecerle un día de trabajo, cada semana, el día sábado. Hasta ahora, se han alistado unos setenta oficiales; ojalá todo el obrerismo de Manizales preste en esta forma su ayuda decisiva.

Un valioso ofrecimiento

Don José Pablo Escobar ofreció al P. Luis Carlos Muñoz el púlpito para la nueva Catedral, diciéndole que lo encargara tan lujoso y tan cómodo y tan bello como se necesitara.

La tristeza del Maestro Vargas

 Nos ha hablado de manera dolorida el Maestro don Temístocles Vargas, que perdió en la casa de don Manuel A. Posada, su único e inapreciable haber, sus queridas partituras musicales, motivo principal de su hermosa vida ciudadana, y que constituían un tesoro de arte acumulado en veinte años. Nos ha suplicado digamos al público, traigan a esta oficina los papeles que se encuentre y que puedan pertenecer a él. De nuestra parte, rogamos a los amantes de la música ayuden al Maestro Vargas con cuotas de dinero para rehacer ese archivo musical, que constituía el elenco de los conciertos y retretas, y el repertorio de la banda.

La voz de Palestina

 Proposición presentada por el señor Ramón Escobar Ossa, Secretario de la Juventud Católica del Municipio de Palestina, en su sesión del veintiuno de marzo del presente año.

«La Juventud Católica de Palestina se hace partícipe del sentimiento de angustia y pesar, que hoy de nuevo soportan los hijos laboriosos de la capital caldense, fatalidad que ha venido ha conmover las fibras religiosas no sólo de los manizaleños sino de todos los católicos de la República y con especialidad de los que tuvimos la complacencia de orar bajo las regias construcciones de esa pomposa catedral que a fuerza de constancia y desprendimiento se hizo en poco tiempo, dejando la convicción de ser una de las más hermosas y elegantes de la República y la cual enorgullecía el sentimiento religioso de los caldenses. Los hechos producidos por la fatalidad del destino tienen excusa, pero lo que si sería inhumano, falto de cultura e impropio de una raza que por atavismo ha sabido sobreponerse a las demás, fuera el hecho de que estos angustiosos momentos no hiciéramos una demostración de desprendimiento y religiosidad ante nuestro amadísimo Prelado, el cual sobre las ruinas del templo destruido, dejó oír una de las más bellas oraciones que registran la elocuencia de su palabra, oración que recibió la más bellas apoteosis, cual es la de las lágrimas de miles de damas. Palestina católica, admiradora y amante de la ciudad hidalga le rinde su sentimiento de pesar, y está pronta a secundar las obligaciones que se le impongan en pro de esa tierra continuamente herida pero no vencida.»

Copia de esta proposición se pasará al Ilustrísimo señor Obispo, al señor Gobernadora del Departamento, Presidente de la Juventud Católica de Manizales y al señor Eudoro Galarza Ossa, Director de la «Voz de Caldas».

El Presidente

EUSTAQUIO BOTERO H”.

Nota: En la foto, que aparece en el artículo original, se ve al Dr. Gerardo Arias Mejía nombrado Gerente del Banco de la República de Manizales.

Martes, 23 de marzo de 1926. La Voz de Caldas.

Extranjeros en la reconstrucción

El historiador y periodista Álvaro Gartner Posada, habló sobre las consecuencias del incendio y lo que trajo a la ciudad hasta hoy: “Llegaron dos compañías: una italiana y una francesa para la reconstrucción de Manizales. Las casas fueron construidas al estilo europeo y  algunas de ellas se conservan hasta hoy en las carreras 22 y 23. Un claro ejemplo es el Hotel Europa que aún se conserva en la esquina de la calle 22″. Gartner agregó que: “las personas se volvieron muy adineradas luego de reclamar los seguros que, por lo general, eran de aseguradoras estadounidenses que respaldaban los negocios. No solo fue una tragedia social, si no que ocurrieron una serie de episodios que sacaron a Manizales de su condición física de aldea, y la pusieron en un contexto arquitectónico casi único en Colombia. Por último dijo que en el centro histórico han hecho edificios muy buenos, pero también atrocidades que han acabado con la arquitectura propia de esa época que se conservaba hasta hace unos años”.

 

Sábado , 23 de marzo de 2019. UMCentral. Mariana Echeverry Velasco

Avisos de ayer

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy (las transcribimos tal como fueron publicadas).

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