Monitorean la caída de rayos con sistema de alertas tempranas

Unidiario

El Molino de Campo Eléctrico es un sistema de alerta temprana (SAT) de tormentas eléctricas desarrollado por un grupo de investigadores de la Universidad Nacional sede Manizales.

Inició a funcionar a principios de marzo y toma importancia porque desde esta semana empieza la primera temporada de rayos del año, que esperan vaya hasta mayo.

El ingeniero Diego Fernando del Río Trujillo, director del proyecto, manifestó: “La idea es poder tener, con cierto tiempo de anticipación, certeza de que va a haber una tormenta eléctrica en un lugar en específico”. La función del sistema es monitorear las variaciones del campo eléctrico durante el día para poder dar un indicador de que una nube está cargada eléctricamente y que puede generar un rayo. “Buscamos manejar el riesgo por tormenta eléctrica de la manera más adecuada”, puntualiza del Río.

En Caldas mueren unas tres personas al año por causa de este fenómeno; mientras que en Colombia, son alrededor de 150. Los principales afectados son los campesinos. Lea: Estudian la relación de la polución y las tormentas eléctricas.

El objetivo actual del proyecto es salvaguardar la seguridad y la vida de las personas que realicen actividades en campo abierto, y el objetivo a largo plazo es poder hacer predicciones en todo el departamento para mejorar la seguridad de los campesinos.

Alertas tempranas en Caldas

Según Fernando Mejía Fernández, miembro y pionero del Sistema Integrado de Monitoreo Ambiental de Caldas (SIMAC), el primer y más grande sistema de alerta que tienen es por deslizamientos; el segundo es por inundaciones (a causa de crecidas en las quebradas Manizales, Olivares y El Guamo); el tercero trabaja este mismo tema pero en el departamento con el Río Claro y Chinchiná. “Estos sistemas se crearon con el objetivo de disminuir los riesgos a los cuales los habitantes de los diferentes sectores locales y regionales pueden estar expuestos”, concluye el ingeniero Mejía.

Este nuevo sistema es apoyado por la U. Nacional, el Instituto de Estudios Ambientales (IDEA), la Asociación de Ingeniería Ambiental y de Energía (E3P) y Colciencias.

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