La UM y el SENA le apuestan a la realidad aumentada aplicada a sicología

UMCentral

Por: Sara Vannessa Rivero Mazzo, Geraldine Marín Díaz , y Maria José Marín Cardona

Foto tomada por: Geraldine Marín
Juan Camilo Florez y paciente – Foto tomada por: Geraldine Marín

Una alianza entre el Tecnoparque del SENA nodo Manizales, desde la línea de tecnologías virtuales, con el grupo de investigación de psicología clínica de procesos de salud de la Universidad de Manizales, y el grupo de investigación y desarrollo en informática y telecomunicaciones de la Facultad de Ingeniería de la UM, llevaron a cabo un software de realidad virtual para tratar fobias. Este, a su vez, está siendo utilizado para llevar a cabo una investigación académica que pretende determinar si es más efectiva la sicoterapia tradicional o el tratamiento sicológico con realidad aumentada.

Sicoterapia tradicional y sicoterapia con realidad aumentada

La diferencia entre la terapia tradicional y terapia la realidad aumentada es que en la primera se trabaja con la imaginación del paciente, intentando que la persona recree en su imaginación el estímulo fóbico. Mientras que en la realidad aumentada se prescinde de la imaginación al tener la posibilidad de exponer elementos de la realidad.

Según Elizabeth Ponce Barbosa,“Los consultantes por padecer la fobia evitan traer a la imaginación el estímulo fóbico, lo cual es normal, puesto que la sique humana evita las cosas que le desagradan. Con la realidad virtual sí o sí tienen que verlo entonces se elimina una dificultad, a menos que el paciente cierre los ojos”, explica la docente de sicología que lidera la investigación.

El software

En el año 2016 comenzó el proceso de construcción del software con los diseños en modelo 3D de los escenarios, para lo cual se usó la herramienta llamada 3DS MAX. En una segunda instancia se realizaron las interfaces en dos dimensiones usando las herramientas Illustrator y Photoshop. Por último, el software fue llevado a la parte de experiencia de realidad virtual, en donde se utilizó otro software de un motor de desarrollo de videojuegos que se denomina Unity: “Allí se programa toda la parte de realidad virtual. Si esto no se hiciera, el programa se vería como en una pantalla y no brindaría la experiencia de realidad”, dijo Juan Camilo Florez, uno de los técnicos encargados del software.

Un año después, estando listo el software, se empezaron a llevar a cabo las pruebas experimentales de la investigación con 14 adultos que tuvieran fobia a algún animal, aunque el software permite tratar otras fobias como el miedo a las alturas.

Procedimiento

El casco de realidad virtual viene conectado con cables al computador, y este lo que intenta hacer es engañar al cerebro para que la persona que lo use sienta que en verdad está ahí. El casco también cuenta con sensores, los cuales identifican las manos del paciente y pueden obtener el movimiento, haciendo aún más real la interacción con este mundo, pues la persona al mover las manos también las mueve en la simulación intentando “tocar” al animal.

Antes de empezar la terapia una serie de electrodos son ubicados en la espalda, brazos y abdomen del paciente para medir los signos de la persona en reposo y luego las reacciones fisiológicas cuando se interactúe con el software, tales como respiración, frecuencia cardiaca, temperatura, y conductancia de la piel. En cuanto a las reacciones Juan Camilo Flórez, uno de los colaboradores del SENA, cuenta que “Han habido personas que han salido llorando. Una de las primeras reacciones es tirar el casco, llorar o desmayarse”.

En la terapia de realidad aumentada el rol del sicoterapeuta es el de ser el intermediario entre el software y la persona. Es el profesional quien va guiando al paciente dentro de la simulación que cuenta con ocho niveles, que indican el grado de fobia que se presenta. El nivel cero es el más bajo y en el nivel ocho la persona logra tener contacto con el animal. De esta manera cada uno de los niveles significa que se cuenta con un grado menor o mayor de fobia.

Resultados

La profesora Elizabeth Ponce afirma que hasta el momento sí se ha encontrado una diferencia significativa, puesto que, de los 14 pacientes, dos llegaron al nivel seis y el resto hasta el cinco, con lo cual se logra concluir que la persona puede llegar a ser más funcional. “El reto es volver a las personas más funcionales, que todas lleguen al último nivel. Veo más ventajas que desventajas y estas son poner la tecnología al servicio de la humanidad”, dijo.

Actualmente la investigación sigue en curso y se encuentra en la etapa de procesamiento de datos. Se espera de ella encontrar en que otras áreas de la sicología clínica pueden implementarse la realidad aumentada, y saber de qué manera el paciente puede evolucionar más rápido, si con la terapia tradicional o con la terapia con realidad aumentada.

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