El proyecto sobre el hospital

Caldas La Voz de Caldas: 1926-2019 UMCentral

“En manos de la comisión respectiva se halla el proyecto de ordenanza, presentado por el Diputado Silvio Villegas, por la cual se provee a la construcción en Manizales del Hospital Departamental, y tenemos fé en que esos caballeros tendrán para ese proyecto la mejor animación y que pondrán toda su influencia para que la realización lo corone lo más pronto que sea posible.

Sólo una aclaración queremos hacer. Este Hospital no tiene carácter municipal. Es Departamental, es para todos los enfermos del Departamento que quieran venir aquí en busca de salud por la mayor abundancia de recursos medicinales. Aquí encontrarán un servicio médico de primera clase, ventaja que no posee por ahora ninguno de los municipios del Departamento.

Pero como el Municipio de Manizales también necesita servicio de Hospital, y como no quiere servirse del Hospital que va a construir el Departamento, a la sombra de éste, favorecido por la circunstancia de que es en esta ciudad en donde se levantará, contribuirá también con una apreciable suma de dinero para la realización de esa obra de inaplazable necesidad con el objeto de conservar su derecho a gozar de los servicios de aquella benéfica casa.

En el Consejo Municipal de Manizales ha empezado ya a tratarse este importante asunto.”

 

Nota: En la fotografía de portada tenemos al cuarto Hospital, construido inicialmente como asilo en 1933, ubicado en el sector del Cable, hoy demolido. El texto original venía sin fotografías.

Viernes, 12 de marzo de 1926. La Voz de Caldas

Memorias de hospital

Según la investigación Memorial de la arquitectura república, Manizales: Centro Histórico, de Hernán Giraldo Mejía (Universidad Nacional, Manizales),  el primer hospital en Manizales se ideó en 1870. Para ello se formó una junta, liderada por el doctor Dionisio Uribe Santamaría, que decidió construirlo cerca al lugar del futuro colegio de las Hermanas de la Caridad (Colegio de La Presentación, plaza de los Agustinos). En 1876 se inauguró la obra de tapias y techo de teja. En 1871 el mismo Dr. Uribe comentó: “nuestro hospital, si merece este nombre, está en embrión” y agrega que el edificio estará en un cuadrado de 32 varas distribuido en salones para hombres y mujeres, “sala para ulcerosos, una capilla, salón de Hermanas de la Caridad y otras piezas más para usos domésticos y administración del establecimiento…, hasta hoy solo tienen aproximadamente cuatro varas de altura las tapias y se han invertido 600 pesos en gastos incluso el valor del terreno”; cuya dimensión era de ochenta varas cuadradas.

En 1911 entró a funcionar el segundo hospital, el San Juan de Dios, que tenía “como subvención principal la del «degüello de animales”. En el 1926, fecha de la publicación del texto de La Voz de Caldas, tenía 16 médicos. Desde ese año, 1926, comenzó a debatirse la construcción de un hospital departamental sin éxito, hasta la mitad del siglo XX.

En 1952 se inaugura el Hospital Departamental Universitario Santa Sofía. Comenzó con el servicio del Sanatorio Antituberculoso, con habitaciones de aislamiento para atender a pacientes contagiados. Un año después dio apertura a los servicios médicos.

“Desde el pasado 1 de febrero, el Hospital Departamental Santa Sofía de Caldas cuenta con el certificado de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) para la Fabricación y Distribución de aire medicinal otorgado por el INVIMA, previa verificación del cumplimiento de todos los requisitos técnicos, legales y de calidad exigidos por las autoridades sanitarias de vigilancia, inspección y control. El aire medicinal es esencial en los hospitales para la aplicación en terapia respiratoria (ventilación mecánica y anestesia), por lo que se requiere estricto cumplimiento de las normas de calidad en cuanto a su pureza y contenido de oxígeno”. Dato tomado de la página oficial del Hospital.

Hoy Caldas cuenta con 216 hospitales y clínicas privadas y públicas.

Martes,  12 de marzo. UMCentral. Santiago Arbeláez Escobar

Avisos de ayer

En 1865 el ingeniero William Lee Stiles envió el primer telegrama de la historia colombiana desde el municipio cundinamarqués de Mosquera (antes llamado Cuatro Esquinas) a Bogotá, iba dirigido al presidente de entonces. El mensaje decía: “Telégrafo Eléctrico Colombiano. Cuatro Esquinas, primero de noviembre de 1865, a las cinco de la tarde. El telégrafo eléctrico ha subido a los Andes Colombianos y envía su primer saludo al digno Presidente de esta República, señor Manuel Murillo Toro, que tanto empeño ha mostrado para dotar a su país con este progreso. Pueda la paz cubrir con sus alas bienhechoras toda la extensión de este hermoso país y darnos el aliento necesario para prolongar este alambre telegráfico, antes de dos años, desde la altiplanicie de Funza hasta las riberas del Atlántico. Por lo cual sigamos las cosas que son de paz . Epístola a los Romanos. Cap. 14 Vx.9. William Lee Stiles, administrador”.

Estos primeros sonidos se transmitieron a través de un  pequeño aparato transmisor y receptor que constaba de una pila con dos láminas, una de cobre y otra de zinc, colocadas en una vasija de vidrio sumergida en ácido sulfúrico. Los sonidos fueron transmitidos por un hilo electrizado que él convierte primero en rayas y puntos y luego en letras y palabras.

La Compañía Constructora del Telégrafo Eléctrico Colombiano se constituyó con un capital de 50.000 pesos, el Estado aportó el 50% de las acciones y los señores Enrique I. Davidson, William Woosley y William Lee Stiles, aportaron la otra mitad, informó el diario El Tiempo.

“Para esa época, el telégrafo era lo más novedoso. Manizales contaba con negocios internacionales. Los manizaleños exportaban mercancía y también importaban productos de otros países, sobre todo de Estados Unidos”, narró Andrés Darío Calle Noreña, docente de la Escuela de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales. Agregó que por medio del telégrafo, los manizaleños recibían información nacional e internacional. En el telégrafo, cada palabra tenía un costo y había que abreviarlas, sobre todo las preposiciones. “Los mensajes tenían que ser muy mínimos y claros. Puede ser entonces, una razón por la que José Hoyos se abrevió en ´Joseoyos´ para ahorrar un espacio y una letra. Además, todas las palabras utilizadas podían realizar publicidad de alguna marca”, anotó Calle. Finalmente, contó que los teléfonos eran muy pocos para esta época: “Había cabinas centralizadas e inclusive existían personas llamadas citadores que se encargaban de avisarle a la gente a qué hora los iban a llamar”.

 

 

 

La Voz de Caldas circuló entre 1926 y 1939, luego de que en 1938 fuera asesinado su director Eudoro Galarza Ossa por un militar. En el 2018, Carlos Eduardo Galarza Jaramillo, nieto de don Eudoro, donó 800 ediciones del periódico a la Universidad de Manizales. Esta sección busca rescatar notas publicadas en este periódico en 1926 y contextualizadas hoy (las transcribimos tal como fueron publicadas).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *